domingo, 29 de diciembre de 2019

Despedir 2019 con una reflexión


¡Hola a todos, y feliz Navidad!

Voy al grano, este post va a ser el último del año. Me hubiera gustado preparar algo especial, un cuento navideño o una reflexión sobre estas fechas, pero lo que más quiero hacer ahora es simplemente escribir y ser yo misma, sacar lo que hay dentro de mí.

Como he dicho tenía otros planes para este post, si embargo hace unos días recibí una llamada y estoy pasando las navidades trabajando, en un horario un poco desagradable que me está agotando. Por suerte quedan pocos días, y hoy he sacado tiempo y energía para sentarme a escribir.

2019 se acaba.
Mucha gente dice que a partir de cierta edad el tiempo pasa más deprisa, y estoy de acuerdo. Este año se me ha escapado de las manos. Comencé enero con una fuerte idea y con muchos cambios en mi vida: dejé mi trabajo, tomé la decisión de seguir mi sueño y comencé a contarlo. Me pareció muy fácil al principio cuando solo era una idea, pero pasaban los meses y no avanzaba. Sí, quería escribir un libro y creía que con eso sería suficiente. Pero también era consciente de que no podía apostar todo lo que tenía a "una simple idea". Durante mi vida he vivido situaciones de las que he aprendido que el mundo laboral es inestable y puede ser cambiante, que un día puedes tener un buen puesto de trabajo y al siguiente perderlo todo. Y si es lo único que sabes hacer... puede ser catastrófico. Por eso siempre he tenido claro que quiero tener opciones. Trabajo en sanidad, pero no quiero que sea lo único que sé hacer. Quiero escribir y vivir de ello, pero no puedo esperar a que todo ocurra como en un sueño. 

Decidí seguir estudiando y aunque tomé la opción correcta sentía que me faltaba algo porque no avanzaba: estaba bloqueada. No estaba escribiendo y seguía creyendo que con "el golpe de suerte" sería suficiente.

Una noche tuve una conversación con mi amor. Me preguntó qué había pasado con mi sueño de ser escritora y si estaba luchando por ello, trabajando. La respuesta fue NO.

¿Qué estaba haciendo? Solo poner excusas, una tras otra. Sí, durante los 8 meses de año vividos anteriormente me habían pasado cosas y había tenido dificultades, pero esa no era la razón de mi estancamiento. Necesité reflexionar, escuchar e informarme mucho para darme cuenta de que eso era todo, esperaba la oportunidad que cayera del cielo. No ocurría, lógico, pero tampoco la buscaba. 
Fue entonces cuando me di cuenta de que no sabía NADA. No conocía el mundo en el que pretendía adentrarme, no conocía a mi competencia ni a mis aliados, mis puntos fuertes y débiles, editoriales, técnicas, ni siquiera sabía si "tenía talento". Durante mi vida me han dicho que escribo bien, que mis textos son bonitos, pero... ¿acaso con eso basta?

Internet tenía la respuesta, por supuesto. Como os conté hace unos meses, seguí los consejos y ánimos de mi amor y de mi tía y gracias a ello nació este blog. He trabajado en mí a través de él, y ha sido una herramienta maravillosa, he conocido escritores y mentores, leído otros blogs... y apenas estoy rascando la punta del iceberg. 

Sin darme cuenta, durante este proceso mi ambición comenzó a crecer. Nunca quise que este blog fuera grande, era mío, pero me gustaba compartirlo y recibir feedback. Y ahora mi objetivo es seguir creciendo. 

Hace un mes mi amor y yo nos dimos cuenta de que quedaban 31 días para que terminase el año y decidimos trabajar duro. Yo me propuse estudiar, ir al gimnasio, escribir, ir a clases, escribir, trabajar algo y escribir más. Las ideas para historias ya llegaban sin esfuerzo pero como he dicho antes, quería crecer. Así que comencé a buscar ayuda, gente que me ayudase a ejecutar las ideas que tenía... y me di cuenta, una vez más, de lo perdida que estoy. 

Sin embargo no me tomaré este descubrimiento como algo negativo. He pasado horas reflexionando, conversando conmigo misma y decidiendo lo que quiero. 

Disfruto enormemente colaborando con escritores y haciendo reseñas, no quiero dejar de hacerlo y me he dado cuenta de que tengo mucho, MUCHO que aprender y mejorar, así que no voy a detenerme.

Mis proyectos personales seguirán siendo míos. Tengo que encontrarme a mí misma como escritora, practicar y averiguar más sobre mí. Y la mejor forma de hacerlo es soltarlo todo (papel y boli). También me gustaría recibir formación, pero eso tendrá que esperar a un momento más oportuno.

Y sobre todo... quiero que estéis conmigo. Me gustaría compartir mi progreso, y ojalá llegue el día en el que pueda enseñar algo a alguien que también esté empezando. 

Este blog va a evolucionar conmigo. Me siento fuerte, capaz de grandes cosas y sobre todo ardo en deseos de aprender. Aprender... ¡DE TODO! Quiero ser imparable y crecer tanto como sea capaz. Quiero seguir conociéndome a mí misma y descubriendo habilidades, sacarles partido y no dejar de disfrutar jamás... porque escribir es mi pasión, y no puedo conformarme con "unos textos bonitos".

De lo que he logrado en 2019 me quedo con haber aprendido a aprender, a aceptar lo poco que sé y que el saber ni ocupa lugar ni tiene límites. Deseo para 2020, simplemente avanzar sin detenerme. 

Y lo mismo para todos vosotros.  

No olvidéis que cada día es una gran oportunidad. Y un regalo.




Feliz año nuevo 💙💜💚

lunes, 23 de diciembre de 2019

Desgranando... "De magos y distancias"


¡Muy buenas tardes a todos!

¡Qué poquito queda para la Navidad! Me suelen gustar estas fechas pero me temo que este año me va a tocar trabajar más de la cuenta, y es una pena pero hay que ganarse el pan. La semana que viene habrá un post especial navideño, pero hoy traigo el último "Desgranando…" del año, que es nada menos que mi segunda colaboración en el blog.

Hoy os voy a hablar de un libro mágico y especial: "De magos y distancias" de Teresa Hernández.  


Teresa Hernández ha ganado numerosos premios literarios, tanto en novela como en relato y microrrelato,y De magos y distancias fue ganador del  VI premio de Narrativa de la editorial Mablaz. Es también autora de otros libros como Las esquinas de mi cabeza o KARA, La sonrisa oculta de Venus, además de realizar colaboraciones con otros autores.

Cuando Teresa me habló de De magos y distancias creé unas expectativas, hice una idea en mi cabeza sobre cómo sería la historia de esta novela, así que cuando, al leerla, me di cuenta de lo equivocada que estaba, me alegré porque creía que iba a leer una historia de amor. No es que éstas me disgusten, soy tan fan de la literatura romántica como la que más. Sin embargo esta obra me ha dado mucho más y es algo que no sabía que estaba buscando.

La historia comienza el día anterior de la boda de Ángela, una jóven periodista que va a dejar su vida en Madrid para irse Sri Lanka con su futuro marido, Eduardo. Por casualidad, Ángela conoce a Juan, un chico más jóven que ella que tiene talento y deboción por la magia. Éstos comparten una conversación, unas pipas y un truco de magia. La química entre ellos es tan fuerte que se forja un vínculo que ni la distancia ni el tiempo podrá destruír. 
La vida de ambos continúa después de este encuentro. Acompañamos a cada personaje en capítulos alternos, en los que viajamos por el mundo con ellos y vivimos todo tipo de experiencias.

La narración varía. Los capítulos sobre Ángela están escritos en primera persona y los de Juan en tercera. Este estilo me parece algo peculiar, al principio me resultaba chocante pero poco a poco me fui acostumbrando y ahora opino que le da personalidad al libro. Al narrar Ángela su parte de la historia, nos permite acercarnos más a ella y nos hace conscientes de la distancia real entre ella y el mago. Por esta misma razón, en los capítulos de Juan se percibe un alejamiento que ayuda a preservar el misticismo de este personaje.

El lenguaje no demasiado elaborado de la novela hace posible una lectura de lo más entretenida. Las descripciones no son extensas, me gusta que con pocas palabras podemos imaginar prácticamente todo el entorno, lo cual es una gran cualidad de Teresa Hernández como escritora. Asimismo, el tiempo en la novela transcurre muy deprisa, de hecho los acontecimientos abarcan cerca de quince años. Había momentos en los que me costaba ubicar lo que estaba pasando en el tiempo y creo que eso hacia que perdiera un poco el hilo de la historia. Esto tiene su lado bueno ya que "corre mucho" y "pasan muchas cosas", es una forma de evitar caer en detalles innecesarios en las descripciones o lo que es peor: la monotonía. Pero por otro lado también encuentro que esta velocidad me "mareaba" un poco en ciertas ocasiones o me hacía preguntarme cómo habíamos llegado a ese punto. Igualmente opino que es una buena manera de relatar los acontecimientos de una manera más natural y dinámica.

Sobre los personajes es importante destacar que son emocionalmente complejos y están bien construídos. A lo largo de la novela se aprecia una evolución adaptada a las circunstancias que vive cada uno, es decir, no se mantienen estáticos sino que crecen, aprenden y se desarrollan. 

Cabe hacer una mención especial a algunos personajes secundarios muy importantes para la trama. Éstos también están bien desarrollados, tienen miedos, ambiciones y conflictos internos además de su propia historia, no simplemente pasan por ahí y ya está, sino que crean una serie de subtramas que aportan a la novela parte de su esencia. Algunos de estos personajes (mis favoritos) son Attekokolli, su compañera Marcia y Bhavnika. A través de sus relaciones con ellos vemos crecer a nuestros protagonistas, expresar emociones y sentimientos nuevos para ellos, madurar y también tener momentos de "debilidad".

Lo más importante que me parece de esta novela es que, como he dicho antes, acompañamos a Juan y Ángela durante un periodo de sus vidas a partir de un encuentro de los dos. Durante todo el libro están físicamente separados y de hecho, la trama no es que estén enamorados o que se busquen durante años, sino que vemos dos vidas de dos personas independientes unidas por un vínculo que de alguna manera es amor, pero no un amor convencional ya que cada uno por separado tienen sus romances. Es la idea, el recuerdo que tienen el uno del otro y lo que sintieron en aquel encuentro lo que les acompaña durante sus vidas pero, como he dicho al principio, la trama principal no es esta.

¿Y cuál es la trama principal? Creo que es la pregunta estrella del libro. En mi opinión no hay una trama sino dos, que son las vidas de los protagonistas. Son dos historias diferentes, dos aventuras, dos vidas, unidas por un encuentro que tiene lugar en el primer capítulo y que, aunque no cambia nada, lo condiciona todo.

He disfrutado con la lectura de este libro, realmente me he encariñado con los personajes y me he enganchado, he tenido ese pensamiento de "un capítulo más y paro" (y no cumplirlo). Creo que no es una historia convencional, que transmite emociones y sobre todo, que la magia acompaña desde el primer capítulo. Sin duda lo recomiendo. 





viernes, 13 de diciembre de 2019

¡Queen + Adam Lambert en España!


¡Muy buenas tardes a todos!

¿Es esto real o una fantasía? ¿Algún tipo de magia? 

¡Real y cierto como la vida misma!

Como muchos sabréis, el legendario grupo de rock Queen ha anunciado dos shows en Madrid el 7 y 8 de julo de 2020 y hoy, 13 de diciembre han salido las entradas a la venta. Así que voy a salirme un poco del guion dejando la literatura a parte y dedicando este post a mi grupo favorito.

Hoy es un día muy especial para todos aquellos que han crecido y madurado con Queen, aquellos que les vieron nacer y hacerse tan grandes como lo son hoy y han sido testigos de que, tal y como se propusieron, llegaron a tocar el cielo. Lamentablemente no es mi caso, porque tengo recién cumplido el cuarto de siglo, pero eso no me ha impedido que hayan conquistado mis oídos y mi corazón.


Recuerdo la primera vez que escuché una canción suya, apenas tendría 4 años y me la puso mi padre en el coche: Beautiful day. Me viene a la mente la voz de mi padre, el disco Made in Heaven sonando en un viaje por la carretera y nosotros cantando. No era consciente de que la inigualable voz de Freddie Mercury estaba cautivándome por primera vez y que muchos años después me seguiría fascinando. 

Me reencontré con la banda durante mi adolescencia y Bohemian Rapsody me acompañaba en el coche cuando empecé a conducir. Pero fue hace un año, al ver la película cuando me volví realmente fanática. Me encantó hasta tal punto que empecé a ver videos y documentales sobre Queen, curiosidades, historias... no he parado a día de hoy, ¡y me encanta! 

Poco queda por decir de ellos, pero para mí Queen es una banda inmortal que llegó y se ha quedado después de 4 décadas emocionando, haciendo cantar y bailar hasta la saciedad. Cada miembro es único y encajaban con tal perfección que lograron crear obras maestras musicales. Y para apoyar esta afirmación voy a contar dos experiencias recientes.

En octubre vino a mi ciudad God Save The Queen, una banda tributo a Queen. Y madre mía... Mi pareja y yo asistimos, conseguimos estar en primera fila y nos sentimos como si hubiéramos viajado en el tiempo. La actuación fue inmejorable, una interpretación brillante por parte de todos los miembros. Si una banda consigue que sus canciones se sigan interpretando casi 30 años después de que su cantante falleciera, y hacer sentir tantas emociones a tanta gente creo que se merece ser llamada legendaria

La otra experiencia es una anécdota bastante inocente. Tengo un primo de 8 meses y el otro día fui a visitarle a él y a sus padres. Mientras les enseñaba videos del concierto, el niño se puso a reír y a bailar a ritmo de Crazy Little Thing Called Love

¿Qué tiene Queen que les hace ser tan especiales? ¿Qué tiene esa música para que logre enloquecer a prácticamente todo el mundo? No soy una experta en música ni mucho menos, pero desde mi percepción espiritual me aventuro a decir que es su originalidad lo que les hace únicos. El ingenio, el amor con el que compusieron cada pieza, y sobre todo el ser ellos mismos (sin sintetizadores). Unos locos incomprendidos experimentando con notas musicales, ritmos y letras, o sacando lo que llevaban dentro.

Puede que esta sea la una de las últimas oportunidades que tenga de ver en directo lo que queda de Queen y lo lamentaría toda la vida si no aprovechara la ocasión. Así que sí, tengo mis entradas y una cita en Madrid el 8 de julio. Y estoy en shock.

Espero que os haya gustado este post, llevaba un tiempo pensando en hacer algo así y hoy me ha parecido el día perfecto. Contadme cuales son vuestros grupos y/o cantantes favoritos y si os gustaría ir en julio a ver el show de Queen + Adam Lambert.

¡Disfrutad del fin de semana!

viernes, 6 de diciembre de 2019

Proyectos, horarios y en qué ando metida


¡Buenas tardes!

Me siento a teclear una vez más con muchos pensamientos pero sin saber bien qué decir. Últimamente tengo muchas cosas en la cabeza y demasiadas ideas, tantas que me está costando gestionarlas. 
Desde hace unas semanas no estoy siendo muy regular con mi trabajo, por eso me he propuesto que este mes (casualmente el último del año) voy a realizar una especie de challenge. He confeccionado un horario lo más realista posible para organizarme y trabajar mucho porque deseo avanzar en mis proyectos.

Lo cierto es que no está siendo fácil. Ha habido momentos en los que me he visto desbordada porque creo que he intentado abarcar mucho y no me he sabido organizar, así que espero que diciembre sea diferente y tenga tiempo para todo.

Voy a dejarme de misterios y voy a explicar un poco en qué "ando metida" en ámbito laboral-aprendizaje-proyectos.

Hace unos meses comencé a estudiar un grado superior online de Guía y Asistencia Turística. La realidad es que esto no es mi campo para nada, de hecho he trabajado en sanidad. Tomé la decisión de cursar turismo por varias razones: por ampliar mi abanico de conocimientos, aumentar mis posibilidades laborales y porque es un trabajo que no me ata a ningún lugar del mundo. 
Lo complicado de estudiar esto es hacerlo sin el apoyo de acudir a clases diariamente, lo cual hace bastante fácil desviarse y difícil saber si lo estás haciendo bien del todo. 

Pensando en no anclarme a mi país natal y saliendo de éste me di cuenta de que el buen nivel de inglés que había adquirido de adolescente estaba completamente oxidado. Así que en octubre empecé a ir a clases de inglés en la Escuela de Idiomas. Por tanto, tengo dos horas de clase 4 días por semana. 

Por supuesto, no sería escribir una aspiración importante para mí si no tuviera proyectos literarios entre manos. Uno de ellos lo comencé antes de darme cuenta y en enero empezó a tener una estructura que va cogiendo forma. 12 meses después he avanzado pero estoy un poco estancada ahora mismo, porque es un proyecto que depende bastante de la inspiración... y no siempre me siento tan inspirada como para avanzar. 

Sin embargo, una dificultad muy grande con la que me estoy encontrando es también una gran ventaja, y es que he conseguido recuperar la creatividad que tenía antes. Parece algo bueno, pero en mi cabeza está siendo un auténtico caos porque no paran de llegar ideas. Es un bombardeo constante que aprovecho siempre apuntando todas las ideas... ¡el gran problema es que no tienen relación entre sí! Así que tengo un montón de ideas pero están tan desordenadas que no se puede hacer nada con ellas. 

Pero no todo está perdido. Al ver semejante locura cogí mi cuaderno y lo dividí en algunos apartados en los que pude clasificar ideas. Gracias a esto, desarrollé unos pocos personajes, imaginé unos escenarios chulísimos y fui capaz de coger una sola idea de las que estaba teniendo y empecé a escribir sobre ella. Y vaya, ¡estoy desarrollando una historia! 

Estoy contenta, aunque está siendo difícil. Por eso he incluido en mi horario una hora para escribir. Tengo la sensación de que va un poco lento pero creo que es mi propia inseguridad la que me frena. Siempre me ha gustado escribir las cosas tal cual me vienen a la cabeza, pero estoy teniendo que hacer un esfuerzo para meter más contenido. 

Todo esto está muy bien, pero hay algo más que falla: a mi cartera le están saliendo telarañas. Como he dicho antes, he trabajado en sanidad toda mi vida laboral pero quiero alejarme de este sector porque es muy sacrificado y no podría estudiar si volviera a retomarlo por el bien de mis ingresos. Así que también he emprendido la búsqueda de trabajos de redacción online. Y bueno, como imaginareis, no estoy consiguiendo gran cosa, pero no dejo de intentarlo. Sería un gran paso para mí llegar a tener un cierto éxito en este campo además de un alivio económico. 

¡No entres en pánico, Viale! ¡Tienes ahorros!

😅

Volviendo al principio, este horario que me he puesto está siendo útil para organizarme y trabajar duro. Llevo tres días y aunque hoy no he dormido bien y se me está descuadrando todo, tengo intención de hacerlo bien porque quiero echar la vista atrás en fin de año y sentirme satisfecha.

Diciembre de 2019 va a ser crucial y me siento con fuerzas para llevarlo a cabo.


¡¡SÍ!!


FELIZ VIERNES 💜 




viernes, 29 de noviembre de 2019

Ojalá...


Hay momentos en nuestras vidas en los que tenemos algo importante en nuestras manos pero no somos conscientes y no le sacamos partido. Tal vez la razón sea que somos demasiado jóvenes o demasiado mayores, que no tengamos recursos suficientes o que no confiemos en nosotros mismos. 


Ojalá hubiese sido valiente y reconocido que te amaba, decirle al mundo entero que te veía a escondidas y creaba cosas bellas a partir de lo que tú me contabas.


Ojalá no me hubiese avergonzado de mis textos y mis ideas, que podían no ser las mejores pero eran mías y podrían haberse convertido en algo mejor.


Ojalá le hubiese contado a cada persona que conozco que tú, la literatura, eres mi pasión y has estado conmigo siempre, que inventábamos cuentos cuando era pequeña, me inspirabas para que escribiera un sinfín de libros que nunca llegué a empezar, que más adelante nacieron las poesías y que juntas podíamos crear infinitos mundos.


Ojalá hubiese sabido que podía hacerlo, que tenía talento y cultivarlo me daría grandes resultados.


Ojalá alguien me hubiese dicho que podría dedicarme a ello, que existe todo un mundo alrededor de ti y que nunca me caería del cielo la oportunidad de ser la mejor si no la buscaba.


Ojalá hubiese trabajado en ti como lo estoy haciendo ahora, nadie me hubiese parado cada vez que una idea nacía y hubiese sido constante. Tal vez podría haberme nutrido de ti durante años hasta dar bellos y dulces frutos.


Ojalá nunca hubiese tenido miedo de ser juzgada por lo que estábamos creando, porque ese miedo se ha hecho mayor con el tiempo y ha hecho que me olvide de ti durante mucho tiempo.


Ojalá te hubiese tratado mejor, te hubiese cuidado y nunca hubiese ocultado todo lo que me estabas enseñando, que era la posibilidad de un futuro brillante.


Ojalá te hubiese escuchado y nunca te hubiese negado. Porque yo te abandoné pero tú a mí no.


Ojalá hubiese creído en mí como tú lo hacías, tal vez hoy no sería tan duro trabajar y conseguir lo que nunca he admitido que anhelo: vivir de ti.


Ojalá nunca te hubiese transformado en lo que no eres, de algo bello a oscuro en lo que refugiarme evitando miradas y juicios.


Ojalá te hubiese dedicado todo mi tiempo. Hoy no sería tan difícil llegar a ti.


Un día nos damos cuenta de que hemos "desperdiciado" una oportunidad y, por supuesto, nos da mucha pena. Pensamos que si hubiéramos practicado mucho más, probablemente ahora nos fuera mejor. Y tal vez sea así. 

Sin embargo de nada sirve martirizarse. Todo tiene un momento y una razón y aunque algunas veces no nos demos cuenta de las oportunidades que están frente a nosotros "porque no hacen ruido" no significa que todo esté perdido.

Lo más importante es ser consciente del ahora, de que nuestro momento no ha pasado y las decisiones incorrectas del pasado son oportunidades de aprender. No será tan fácil, nos costará más, pero no debemos volver a dejarlo pasar o nos volveremos a arrepentir.

¿Qué quiero?

¿Qué busco a largo plazo?

¿Cuál es el primer paso?

¿Qué acciones me van a llevar a mi objetivo?

Todo comienza con un "yo puedo" seguido de "vamos allá". 

Tu momento es el que tú elijas que sea.

Feliz fin de semana.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Desgranando... "El Cazador de Piratas, la Travesía de Elena"


¡Hola a todo el mundo! Bienvenidos un viernes más a mi blog, mi rincón de expresarme libremente en el ámbito literario.

Hoy estoy muy contenta porque este post va a dar comienzo a una nueva etapa que espero que traiga consigo aprendizaje, mucha lectura y grandes proyectos. Hace un par de entradas mencioné que voy a empezar a realizar colaboraciones... y hoy tengo el placer de presentaros la primera.

Como habéis podido comprobar, las colaboraciones vendrán en la sección Desgranando... y consistirán en analizar como a mí me gusta las obras de algunos autores noveles o menos conocidos (no implica esto que deje de "desgranar" obras más conocidas o grandes clásicos). 

Desde hace algunas semanas comencé a estar más activa en redes sociales, lo cual me dio la oportunidad de conocer a otros escritores y aprender aspectos técnicos que desconocía. A raíz de esto, por una sucesión de acontecimientos, contacté con algunos autores cuyos libros me ofrecieron para poder reseñar.

¡Y ACEPTÉ!

Me gustaría agradecer a estos autores que hayan confiado en mí y que me hayan dado esta oportunidad, es para mí un gran paso como bloguera, lectora y escritora.

Inaugurando estas colaboraciones tenemos la primera novela publicada de Jesica Sabrina Canto: El Cazador de Piratas, la Travesía de Elena, nada más ni nada menos que desde Buenos Aires.

Jesica Sabrina Canto es una escritora argentina que se dedica a escribir artículos para revistas online y realizar talleres de escritura con varios colaboradores. 

He leído sobre ella y he escuchado una entrevista que le hicieron en un programa de radio y creo que es una chica que tiene bastante potencial como escritora. Es autora también de otros libros como Entraña del adiós o La chica de los libros.

El Cazador de Piratas, la travesía de Elena nos cuenta la historia de Elena, una joven de 23 años que, tras ser liberada de la esclavitud en un barco pirata, busca la manera de saciar su sed de venganza. 
Conocemos a Elena durante los últimos minutos de su cautiverio, durante los cuales advertimos de cómo han sido sus últimos años de vida y las crueldades a las que ella y sus compañeras han sido sometidas.

Durante la novela no solo nos quedamos con Elena, nuestra protagonista, sino que Jesica nos aporta puntos de vista de otros personajes relevantes para la historia. Un elemento muy importante que emplea es el recuerdo. Esta es una manera muy positiva de conocer al personaje, su historia y la razón de que se encuentren en ese momento y en ese lugar de la novela. Por supuesto, de quien más recuerdos obtenemos es de Elena, ya que la historia gira en torno a ella, pero no por ello hay que menospreciar los de los otros personajes, y es algo importante a tener en cuenta mientras se lee.

Debo reconocer que al principio me resultaba ligeramente "caótico" que hubiera tantos puntos de vista, pero se debe a que no comprendía su misión en la historia, que no es otra que mostrarnos lo crueles que son los piratas.

Y esta es la idea principal sobre la que gira toda la historia: los diabólicos actos de los piratas, retratados como seres repugnantes tanto física como psicológicamente.

 Una cualidad muy buena que me gustaría destacar de Jesica Sabrina Canto es la rigurosidad con la que ha conseguido que imagine y caracterice a cada personaje (sobre todo estos repulsivos piratas) con pocas palabras y un lenguaje sencillo, sin complicarse demasiado. Era consciente de esto durante mi lectura, sin embargo no me di cuenta hasta el final de que este era el principal objetivo de la autora: crear unos personajes a los que aborrecer y odiar, totalmente deshumanizados y privados de cualquier característica que permita empatizar mínimamente con ellos. 

Y vaya si lo ha conseguido.

Desde el primer momento con las primeras descripciones de los piratas me descubría pensando "qué asco", lo cual denota que el punto fuerte de Jesica son las descripciones.

Por otro lado tenemos las subtramas (sobre las que no voy a indagar porque acabaría haciendo spoilers y eso va contra la ética de este blog), personajes secundarios que son vitales para la trama principal y con los que nos acabamos encariñando, los escenarios pacíficos y luminosos, recuerdos felices...todos ellos son elementos en los que se encuentra la esencia de la novela, ese "encanto" que ha conseguido que me guste lo que he leído.

Me gusta la manera en la que se ve reflejado el tormento de cada personaje a través de sus recuerdos, sus traumas y sobre todo el impulso que les lleva a querer vengarse de los piratas. Creo que los personajes están bien construidos a pesar de no ser psicológicamente complejos.

En general es una lectura muy amena, se lee rápido y, en mi opinión, lo mejor es que trasladamos nuestras mentes directamente a la historia que Jesica Sabrina Canto nos está contando (se imagina con claridad, se vive).

Y para terminar voy a añadir una curiosidad personal. He renegado toda mi vida de la lectura en soporte electrónico porque soy de esas amantes fieles de los libros en papel. Con El Cazador de Piratas no me ha quedado otro remedio que leerlo en formato Kindle y ha supuesto un pequeño esfuerzo por mi parte. Sin embargo debo admitir que no ha sido tan malo como me había imaginado. Acostumbrada a las pantallas en mi vida diaria he leído más rápido, la iluminación me ha parecido un punto a favor y ha sido cómodo poder leer en cualquier lugar sin tener que llevar el libro a cuestas. Oficialmente, mi primera experiencia con eBook ha sido positiva. Aunque... me da pena no poder añadir un tomo más a mi colección.







viernes, 15 de noviembre de 2019

Escribir para desahogarse


¡Hola a todos! 

Llevo un buen rato sentada mirando la pantalla, con los dedos sobre el teclado esperando recibir "la iluminación divina" que me diga sobre qué escribir, pero no ocurre y sé perfectamente por qué.

Llevo así toda la semana, buscando un tema concreto sobre el que hablar o pensando alguna historia o poesía de las mías. No es falta de inspiración ni un bloqueo como aquellos de los que hablé en una de mis primeras entradas (ésta en concreto), sino que tiene más que ver con un estado de ánimo que se está alargando tal vez demasiado. Por esta razón sí, he escrito esta semana, pero no creativamente sino para desahogarme. Muchas veces pensamos que hay que escribir solo para contar historias, expresar opiniones o describir hermosos sentimientos, nos perdemos en buscar la manera artística de hacerlo y olvidamos que escribir es la mejor manera de soltarlo todo.

Como humanos que somos, tenemos sentimientos y éstos pueden llegar a ser muy fuertes, a veces llegan a nublarnos la vista y a "entorpecer" nuestras vidas. Alguna vez en nuestras vidas todos hemos estado tan enamorados que no podíamos dormir o comer, tan tristes que no queríamos levantarnos de la cama, o tan furiosos que hemos descargado contra, tal vez, alguien que no lo merecía. Nada de esto en nuevo para nadie.

Aunque no haya que reprimir nuestros sentimientos (desde luego que jamás hay que hacerlo), no es sano dejar que se apoderen de nosotros hasta tal punto.

Por eso os doy un vialeconsejo: Cada vez que sintáis algo demasiado intenso, escribid sobre ello. Escribid para contároslo, soltarlo, entenderlo y sanar. Nadie tiene que leerlo, hacedlo para vosotros mismos. 

Es tan terapéutico como necesario tomar una pausa, respirar y plasmarlo todo sobre un papel. Recomiendo hacerlo de la forma tradicional, con papel y boli. Mientras escribimos, nos estamos enfocando en el sentimiento y eso crea adrenalina. Al mover el boli la estamos canalizando y sale de nosotros, creando una sensación de calma y desahogo. Después lo leemos y nos damos cuenta de que hay mucho más tras esos sentimientos de lo que percibíamos en un principio, estamos reconectando con nuestro corazón. 

A veces, incluso lo que escribimos es hermosos sin querer. 

Mucha gente recomienda quemar el papel después de escribir, o destruirlo de alguna manera. En mi opinión esto es poco menos que un sacrilegio. No es malo recordar en el futuro como nos sentimos aquella vez, tal vez llegue a ser un apoyo y referencia. Además de que, como he dicho antes, puede que hayamos creado algo verdaderamente bonito. Sea como sea, cualquier cosa que hayamos escrito es digna de ser conservada.

Sin embargo hay muchas veces que no sabemos cómo empezar, así que os voy a dar algunos tips que a mí me funcionan:


 -Busca un momento en el que estés solo, la privacidad es esencial para poder desahogarse sin temer nada.

 -Si no sabes cómo empezar, identifica la frase o palabra que más se repita en tu cabeza.

 -No taches ni borres, recuerda que lo que escribes es solo para ti y cualquier cosa que digas está bien.

 -Utiliza el lenguaje que tú quieras.

 -Si hay más personas implicadas en tus sentimientos (por ejemplo, alguien te ha ofendido) escribe imaginando que hablas con esa persona, dirígete a ella y dile todo lo que quieres decirle.

 -No pares de escribir hasta que no te quedes completamente vacío.

 -Ten un cuaderno o diario al que recurrir cuando quieras escribir sobre lo que sientes.



Contadme si recurrís a esta práctica o si os gustaría hacerlo. 

Recordad que un corazón hay que cuidarlo igual que la piel o cualquier órgano vital.

Y sobre toso, que lo último que quede tras desahogarnos sea una sonrisa.

Feliz fin de semana.