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viernes, 20 de noviembre de 2020

Desgranando... "Sangre en las manos"

 

El Fantasma ha huido, y ahora podría encontrarse en cualquier lugar del mundo.

La vida y la carrera del inspector Daniel Ryman están en la más absoluta ruina.

¿Qué podría empeorar la situación? Un nuevo asesinato con el sello del Fantasma. Solo que esta vez es Kathleen quien ha apretado el gatillo.



ALERTA SPOILERS: Si no has leído En el punto de mira no sigas leyendo.

Acabé En el punto de mira ansiando saber más aunque no sentí que quedara nada en el tintero: las tramas estaban cerradas, los protagonistas habiendo tomado caminos distintos, siendo casi imposible que volvieran a juntarse. Estaba bien, pero yo necesitaba más, más historia, más trama, más Kathleen, más Daniel. Sangre en las manos ha sido mucho más que un alivio a esa sed de lectura: aún a riesgo de empezar demasiado fuerte diré que ha sido el clímax perfecto.

Comenzamos Sangre en las manos con un paralelismo con su predecesora. Hay una narración en segunda persona desde el punto de vista de Alfred Spencer, un hombre que huye de su puesto de trabajo en un supermercado de Bismarck (Dakota del Norte) tras haber recibido una amenaza, sin saber que corre directo hacia su tumba. A los pies de una mujer en el aparcamiento, muere desangrado tras recibir un tiro en el muslo. ¿Por qué sabemos que no es Kathleen? Ella es la mujer delante de quien Alfred muere. La intriga está servida, amigos.

En el momento que leí el prólogo comencé a elaborar una compleja red de teorías que cualquier fan de Juego de tronos podría envidiar. Una cantidad enorme de sospechosos, de personajes que yo misma estaba inventando fueron apareciendo frente a mí y no os voy a engañar, me encantaba. Una de mis teorías era que nuestro querido Daniel se había corrompido y había encontrado una retorcida manera de llamar la atención de Kat, pero obviamente estaba equivocada.

Evolución de los protagonistas

Daniel sigue en su piso de Londres demacrado, lleno de ojeras, borracho y fumando como un carretero. Ha pasado un año desde que Kathleen huyó y lleva todo este tiempo de baja sin poder hacer una vida normal, obsesionado con la huella que el Fantasma ha dejado en su vida, tratando de darle un sentido pero, sobre todo, buscando cualquier indicio que lo lleve hasta ella para atraparla.

Por otro lado, Kat ha dado un giro a su vida: es dueña de una librería en Bismarck, donde todos los vecinos se conocen. Ha hecho amigos, adoptado un cachorro y se ha teñido el pelo. Es una persona normal pero que acalla sus demonios en un campo de tiro.

De esta novela quiero destacar la evolución por la que pasan ambos protagonistas, no solo de un tomo a otro, sino a lo largo de toda esta segunda parte. Como dije en la reseña de En el punto de mira, que el punto de vista varíe entre los protagonistas nos aporta conocer los pensamientos y deseos de ambos a través de extensos monólogos interiores (si tengo que poner un “pero” a la novela es que se me hacían muy largos y a veces perdía el hilo) en los que nos cuentan sus disyuntivas entre lo correcto y lo que no, sus miedos y deseos más oscuros. Entramos en sus cabezas y sus corazones.  Gracias a esto, a lo largo del libro les acompañamos en su evolución como personajes, viendo a través de los eventos cómo cambian de idea o se plantean creencias propias que creen firmemente arraigadas.

Mi opinión

Arantxa, esto te lo digo directamente a ti: te has superado.

Como decía al principio, En el punto de mira me gustó mucho, sentí tensión y emociones con un pelín de intriga, pero Sangre en las manos me ha vuelto loca, me ha creado adicción  y no he podido parar hasta que he terminado. No solo me ha hecho sentir emoción como en la otra novela, la ha superado con creces porque había un nuevo ingrediente que le ha dado un sabor picante y bastante excitante: misterio. Las preguntas se han multiplicado y el deseo de obtener respuestas ha crecido exponencialmente.

El final me ha gustado porque es el adecuado, termina como tiene que terminar. Tengo ganas de saber más igual que me pasó con el anterior, pero creo que ha quedado todo bastante concluso. No siento el sabor agridulce de satisfacción por haber terminado pero pena porque se haya acabado. Creo que está bien así, me he quedado en paz.

¿Recomiendo Sangre en las manos? Si tienes asuntos importantes que atender, no. Porque te aseguro que hasta que no devores esta novela no vas a hacer nada de provecho.  

Compra el libro aquí.

Para saber más de Arantxa Rufo.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Desgranando... "En el punto de mira"

 

Me encontraba yo sentada en algún sitio esperando algo, mirando mi móvil sin ver nada cuando una publicación captó mi atención. Pinché en el enlace correspondiente y este me condujo a lo que parecía el prólogo de una novela.

"Tu vida no puede ser más perfecta. Lo sabes."

Me asombra que dos frases tan simples hubieran estimulado mi curiosidad. Lo único que sabía era que necesitaba seguir leyendo. 

Un alto cargo ejecutivo parece muy satisfecho tras haber cerrado un trato y sale del edificio donde trabaja acompañado por sus guardaespaldas. De pronto siente un insoportable dolor en la pierna. Sangre, caos, frío. Muerte. Alguien ha burlado la seguridad de sus escoltas y ha conseguido dispararle desde un punto desconocido, provocando que se desangre y muera sin que nadie pueda auxiliarle. A unos cuantos metros de distancia, en un despacho en lo alto de un edificio, una enigmática mujer guarda un fusil dentro de una bolsa y abandona el lugar tratando de mantener la calma y pasar desapercibida.

Y así fue como me enganché a En el punto de mira.



Siempre he sido muy fan de las series policiacas de televisión pero nunca me había atrevido con una novela de este género. Como veis, la novela de Arantxa Rufo llegó a mí de manera casual y me atrajo tanto que necesitaba que leerla. 
En el punto de mira es la primera novela publicada de Arantxa, pero es también autora de Zed está muerto. Hace poco publicó Sangre en las manos, secuela de En el punto de mira y de la que también hablaré más adelante, pero vayamos por partes.

A plena luz del día en la ciudad de Londres tiene lugar un asesinato: una bala ha perforado la femoral de un hombre, y el inspector Daniel Ryman está dispuesto a todo por resolver el crimen. Pronto reconoce el sello de identidad de el Fantasma, un asesino que mata a sus víctimas con armas a larga distancia acertando con un solo tiro, siempre en la femoral. Alejándose del lugar donde se ha vertido la sangre, Kathleen Adams cubre cualquier rastro que delate que fue ella quien apretó el gatillo. Pronto el camino de ambos se cruzará dando lugar a un torrente desatado de pasión, secretos y mentiras. 

Profundicemos un poco más.

La narración nos aporta dos puntos de vista diferentes: el de Daniel y el de Kathleen. Somos sus ojos, su mente y su corazón. Aquí se presenta un dilema muy interesante, el debate interior sobre elegir un bando: ¿Queremos que Daniel atrape al Fantasma? ¿Queremos que Kathleen cumpla con su misión? Seamos honestos, lo que queremos es que triunfe el amor. Pero como más adelante iremos viendo, no todo puede ser un cuento de hadas


LOS PERSONAJES


A pesar de que esta novela tiene una gran riqueza de personajes secundarios (muy bien construidos en mi opinión) prefiero centrarme en los dos protagonistas.

Kathleen es la mujer "peligrosa" que todas queremos ser: exitosa, atractiva, calculadora y profesional en su trabajo, con un corazón de hierro pero a la vez humana. Y por si fuera poco, es una experta en armas que solo mata por una buena razón (que no seré yo quien os la cuente). Francamente, ¿quién no querría cargarse a un malo? ¡Todas somos Kath! 

Aunque aquí me veo obligada a hacer una observación y esto es de lo más personal: me surge un conflicto ético con Kathleen. Me encanta, quiero ser como ella, pero ODIO que tenga que mentir. Sé que es necesario para su supervivencia, pero me moría de pena cada vez que le mentía a Daniel, aunque sabía que debía protegerse. ¡Pobre hombre! 

Igualmente sobre ella debo decir que, conforme avanza la trama y vas conociéndola, más puedes empatizar. Hay una gran historia tras ella, muchas experiencias que la han llevado hasta donde está, y yo que estoy interesada en la psicología disfruté mucho del camino. 

Daniel, por otro lado, es un poco más plano. Se ajusta bastante al perfil de policía obsesionado con el trabajo que le impide llevar una vida normal. De hecho en algún momento del libro hay una escena en la que habla con su superior y le dice que no se lo tome tan en serio, lo cual me huele un poco a cliché. Sin embargo, al igual que ocurre con Kathleen, Daniel es humano. Sentimos sus preocupaciones, su atracción por una mujer de la que se está enamorando y sus juicios morales. A pesar de que tengo la sensación de conocer a Daniel, hay momentos en los que me puede llegar a sorprender. Le añadimos el hecho de que es un justiciero, que su propósito es "encerrar al malo" y salvar vidas, vemos su frustración cuando le salen mal las cosas y que tiene su corazoncito. ¿Cómo no vamos a querer al inspector Daniel Ryman?  


MI OPINIÓN


En el punto de mira me cautivó desde el primer momento. Si bien es cierto que por cosas cotidianas me costó un poco leerla, una vez me puse las pilas la devoré como si no hubiera comido en semanas. La historia es muy completa y elaborada, no deja cabos sueltos ni tienes en ningún momento el pensamiento de "pero vamos a ver, ¿de dónde sale esta pista?" que me pasa muy a menudo con las películas o series que tanto me gustan. En el punto de mira te mantiene activo, atento y expectante. Aunque sabía la identidad del disparador pasaba las páginas ansiosas por saber el por qué, incluso estando haciendo otras cosas me veía a mí misma pensando y elaborando teorías. El simpatizar con los protagonistas siempre ayuda a meterte en la historia, pero me gusta mucho que haya misterio tras ellos, provoca intriga hasta el final.

El final queda bastante cerrado pero la historia me provocó tantas emociones que quería saber más. No veo el momento de empezar Sangre en las manos


Puedes comprar En el punto de mira aquí.

viernes, 1 de mayo de 2020

Desgranando... "Prismáticos"


¡Hola a todos y feliz primer día de mayo!

Hoy os traigo la reseña de la última novela que he leído: Prismáticos, de MEL.

Si hay algo que me parece relevante destacar de MEL, es que es de nacionalidad rumana, residente en España ¿Por qué es importante esto? Porque ha escrito un libro en castellano sin haber estudiado el idioma. He podido comprobar en mis correos con ella que domina completamente nuestro idioma y me parece un hecho digno de felicitación.  




La obra está en trámites de publicación por el grupo editorial Letrame y tiene un booktrailer que os dejo aquí: https://vimeo.com/340162903

La protagonista de Prismáticos es Serafina, una joven de 20 años que al igual que la autora del libro, nació en Rumanía. Serafina y su mejor amiga, Cristina, se enamoran de dos chicos madrileños y amabas quedan embarazadas. Tras dar a luz, ambas se mudan a Madrid con sus respectivas parejas.

El tema más significativo de la novela es la diferencia entre clases sociales: Serafina pertenece a una clase baja, ha vivido la pobreza en sus propias carnes y sabe lo que es la necesidad, sin embargo su pareja, Carlos nació en una familia poderosa económica y socialmente, rodeado de todo tipo de lujos y comodidades. Bajo la perspectiva de Serafina, el contraste entre lo que ha sido su vida hasta el momento y el "nuevo mundo" al que ahora pertenece, es enorme y no solo por la abundancia de riquezas o el derroche de alimentos, sino especialmente en el aspecto social y humanitario. La figura de Marisa, la madre de Carlos, es crucial en esta distinción, ya que vemos en ella comportamientos altivos, denigrantes hacia otras personas, egoístas y materialistas. En conclusión, un personaje bastante desagradable.

Sin embargo, Prismáticos no solo es una crítica social. La mansión donde reside Marisa esconde grandes secretos, puertas cerradas y un enorme halo de misterio que no deja indiferente.

La manera en la que están retratados los personajes es bastante completa, ya que cada uno tiene una historia y una marcada personalidad, incluso los secundarios que más desapercibidos pasan. 

En general es una novela que está bastante bien, con una historia que inspira curiosidad y te incita a saber más. No obstante, lamento decir que hay cosas que no me han gustado.
En mi opinión la narración se desarrolla caótica. Ocurren muchísimas cosas, demasiadas, que no siguen un orden específico ni tienen demasiada coherencia entre sí. Hay momentos en los que volvía páginas atrás porque no comprendía cómo había llegado a ese punto, y esto ocurre sobre todo en momentos importantes.
Hay otro aspecto negativo que considero importante, y es un arma de doble filo: hablaba antes de los misterios, que gustan mucho e incitan a seguir leyendo, sin embargo opino que hay tantos que es complicado seguirlos, no parece que sigan un hilo común y, al final de la novela pude comprobar, con cierta decepción, que no quedaron del todo resueltos. Aunque MEL me especificó que Prismáticos es la primera parte de una saga no finalizada, creo que no "cerrar puertas" es un error porque no hay satisfacción en el lector. Tal vez esto solo sea una percepción personal, en cualquier caso a mí me hubiera gustado que algunos de los misterios fueran resueltos. 

Me apena que estos puntos negativos eclipsen a los buenos porque creo que es una historia con mucho potencial que ha sido desaprovechado. Aún así, cuando se publiquen las siguientes partes las leeré y reseñaré aquí porque tal vez el problema simplemente sea que no he acabado de leer.

Sobre los aspectos positivos, me gusta mucho la complejidad de los personajes y las historias de cada uno, que quedan narradas en los diálogos de una manera muy casual y elegante. Me parece además que la clase alta queda muy bien expuesta en el libro. Ahora bien, como apéndice personal, diría que sería muy triste que este tipo de personas fueran realmente como quedan reflejadas en la novela (mis valores éticos quedan al descubierto) pero, de ser realmente así, MEL ha hecho un trabajo excelente. 
También me parece importante destacar la manera de narrar momentos eróticos que, siendo bastante concisos, no son en absoluto soeces ni demasiado explícitos, mostrando una sensualidad interesante. Quiero relacionar esto con las personalidades de los protagonistas de estos momentos, me gusta mucho que la manera de actuar en esas situaciones refleja a la perfección el carácter de cada uno.  

En resumen, considero que es una novela a la que le faltan atar muchos cabos pero que igualmente tiene potencial y creo que lo más interesante de ésta es la crítica social y los valores humanos.

Link de compra de Prismáticos a través de la autora. 

jueves, 16 de abril de 2020

Ilusión por un nuevo proyecto


¡Hola de nuevo! 

Hoy traigo grandes noticias. Ha ocurrido algo realmente bueno para mí y tengo muchas ganas de contároslo. Como habéis leído en el título, me he embarcado en un nuevo proyecto. Sé que no es la primera vez que digo esto, pero esta es distinta.

Todos los proyectos que había empezado podían ser medio decentes, pero nunca me sentía del todo cómoda. No fluía, veía problemas a todo y no me sentía segura. No lo estaba haciendo bien, y era porque lo estaba forzando. Las ideas que tenía y con las que estaba trabajando eran un poco artificiales, de un género que me gusta leer pero que nunca me he sentido cómoda escribiendo: la intriga. Sí, tenía una idea medio buena pero había cabos sueltos por todas partes y no la sentía del todo "mía". Siempre supuse que cuando me llegara la hora de escribir seriamente podría incluir todo lo que tengo en mi cabeza: psicología, filosofía, amor, aventuras, drama, algo de comedia... Creo que estaba tan focalizada en "tener algo ya" que olvidé darle sentido y ponerle alma, así que inevitablemente me bloqueé y empecé a odiar lo que estaba creando. Tengo muchas páginas de datos y apuntes esenciales para la historia, sin embargo aún no había empezado a escribir, no daba con la frase perfecta. El bloqueo se convirtió en frustración y las circunstancias actuales por las que estamos pasando todos más las mías añadidas empezaron a afectarme mucho y empecé a sentirme mal de verdad.

¿Por qué no estaba siendo capaz de seguir mi sueño? ¿Por qué me resultaba tan difícil hacer algo que amo? ¿Por qué no me sentía segura? 



Retrocedamos unos meses en el tiempo

Hace unos meses os propuse un ejercicio sobre crear personajes, os lo dejo por aquí. Un día practicando nació uno en concreto del que no hablaré hoy. Por alguna razón me gustó mucho y conforme escribía sobre él iban apareciendo otros personajes, una historia, unas circunstancias... Tenía ante mi una gran posibilidad, había empezado algo pero no sabía cómo desarrollarlo, lo único que tenía claro era la imagen de tres o cuatro personajes que sabía que serían importantes. Pasé bastante tiempo devanándome los sesos imaginando, buscando tramas, entrecruzando ideas, pero nada me convencía. Así que poco a poco fui olvidando la idea y guardé a mis personajes en mi "cajón" con la esperanza de poder sacarlos algún día.

Al principio de esta semana tuve un sueño muy extraño, fantasioso y colorido. Cuando desperté pensé "oh que guay, podría hacer algo con esto" y estuve recordándolo durante todo el día. Incluso lo escribí en un cuaderno para no olvidar ningún detalle. De repente recordé a mis personajes olvidados. Los saqué del cajón y vi que el resultado tenía bastante sentido, que era una idea buena y con potencial pero aún me faltaba algo. 

Algo obsesionada de repente vi la luz. Tenía todas las piezas pero había algo que me faltaba: un protagonista. Por alguna razón en ese momento todo fluyó casi mágicamente, todo cuadraba a la perfección y me di cuenta de que por fin tenía ante mí la idea que llevo prácticamente toda mi vida buscando. Me inundó un sentimiento de plenitud en ese momento, sentí adrenalina corriendo por mis brazos que me llevaban directamente al teclado. Dejé de lado todas mis obligaciones y empecé a atar cabos y más cabos hasta que supe exactamente cómo empezar... y lo hice. Pasé todo el día sentada frente a mi portátil escribiendo, pensando, escribiendo, y disfruté, disfruté tanto que todas las dudas que tenía sobre mí misma se disiparon y algo en mi corazón me dijo que realmente he nacido para esto. 

Y ahora que os he contado esto quiero deciros algo:

Puede que no sea la J.K. Rowling de 2020, no tengo muchos conocimientos sobre narración y soy consciente de que cometo muchos errores. Hay cosas en mí que debo solucionar para poder trabajar con calidad y sobre todo tengo ciertas desventajas con respecto a otros escritores noveles. Pero tengo clara una cosa: esta idea me ha llenado de optimismo en un momento de desánimo muy grande y no voy a darle la espalda. Voy a hacer todo lo necesario para ejecutarla y quiero dar lo mejor de mí en cada letra. Lo tengo claro, más que nunca. Éste es mi momento y éste es el camino. 

lunes, 23 de diciembre de 2019

Desgranando... "De magos y distancias"


¡Muy buenas tardes a todos!

¡Qué poquito queda para la Navidad! Me suelen gustar estas fechas pero me temo que este año me va a tocar trabajar más de la cuenta, y es una pena pero hay que ganarse el pan. La semana que viene habrá un post especial navideño, pero hoy traigo el último "Desgranando…" del año, que es nada menos que mi segunda colaboración en el blog.

Hoy os voy a hablar de un libro mágico y especial: "De magos y distancias" de Teresa Hernández.  


Teresa Hernández ha ganado numerosos premios literarios, tanto en novela como en relato y microrrelato,y De magos y distancias fue ganador del  VI premio de Narrativa de la editorial Mablaz. Es también autora de otros libros como Las esquinas de mi cabeza o KARA, La sonrisa oculta de Venus, además de realizar colaboraciones con otros autores.

Cuando Teresa me habló de De magos y distancias creé unas expectativas, hice una idea en mi cabeza sobre cómo sería la historia de esta novela, así que cuando, al leerla, me di cuenta de lo equivocada que estaba, me alegré porque creía que iba a leer una historia de amor. No es que éstas me disgusten, soy tan fan de la literatura romántica como la que más. Sin embargo esta obra me ha dado mucho más y es algo que no sabía que estaba buscando.

La historia comienza el día anterior de la boda de Ángela, una jóven periodista que va a dejar su vida en Madrid para irse Sri Lanka con su futuro marido, Eduardo. Por casualidad, Ángela conoce a Juan, un chico más jóven que ella que tiene talento y deboción por la magia. Éstos comparten una conversación, unas pipas y un truco de magia. La química entre ellos es tan fuerte que se forja un vínculo que ni la distancia ni el tiempo podrá destruír. 
La vida de ambos continúa después de este encuentro. Acompañamos a cada personaje en capítulos alternos, en los que viajamos por el mundo con ellos y vivimos todo tipo de experiencias.

La narración varía. Los capítulos sobre Ángela están escritos en primera persona y los de Juan en tercera. Este estilo me parece algo peculiar, al principio me resultaba chocante pero poco a poco me fui acostumbrando y ahora opino que le da personalidad al libro. Al narrar Ángela su parte de la historia, nos permite acercarnos más a ella y nos hace conscientes de la distancia real entre ella y el mago. Por esta misma razón, en los capítulos de Juan se percibe un alejamiento que ayuda a preservar el misticismo de este personaje.

El lenguaje no demasiado elaborado de la novela hace posible una lectura de lo más entretenida. Las descripciones no son extensas, me gusta que con pocas palabras podemos imaginar prácticamente todo el entorno, lo cual es una gran cualidad de Teresa Hernández como escritora. Asimismo, el tiempo en la novela transcurre muy deprisa, de hecho los acontecimientos abarcan cerca de quince años. Había momentos en los que me costaba ubicar lo que estaba pasando en el tiempo y creo que eso hacia que perdiera un poco el hilo de la historia. Esto tiene su lado bueno ya que "corre mucho" y "pasan muchas cosas", es una forma de evitar caer en detalles innecesarios en las descripciones o lo que es peor: la monotonía. Pero por otro lado también encuentro que esta velocidad me "mareaba" un poco en ciertas ocasiones o me hacía preguntarme cómo habíamos llegado a ese punto. Igualmente opino que es una buena manera de relatar los acontecimientos de una manera más natural y dinámica.

Sobre los personajes es importante destacar que son emocionalmente complejos y están bien construídos. A lo largo de la novela se aprecia una evolución adaptada a las circunstancias que vive cada uno, es decir, no se mantienen estáticos sino que crecen, aprenden y se desarrollan. 

Cabe hacer una mención especial a algunos personajes secundarios muy importantes para la trama. Éstos también están bien desarrollados, tienen miedos, ambiciones y conflictos internos además de su propia historia, no simplemente pasan por ahí y ya está, sino que crean una serie de subtramas que aportan a la novela parte de su esencia. Algunos de estos personajes (mis favoritos) son Attekokolli, su compañera Marcia y Bhavnika. A través de sus relaciones con ellos vemos crecer a nuestros protagonistas, expresar emociones y sentimientos nuevos para ellos, madurar y también tener momentos de "debilidad".

Lo más importante que me parece de esta novela es que, como he dicho antes, acompañamos a Juan y Ángela durante un periodo de sus vidas a partir de un encuentro de los dos. Durante todo el libro están físicamente separados y de hecho, la trama no es que estén enamorados o que se busquen durante años, sino que vemos dos vidas de dos personas independientes unidas por un vínculo que de alguna manera es amor, pero no un amor convencional ya que cada uno por separado tienen sus romances. Es la idea, el recuerdo que tienen el uno del otro y lo que sintieron en aquel encuentro lo que les acompaña durante sus vidas pero, como he dicho al principio, la trama principal no es esta.

¿Y cuál es la trama principal? Creo que es la pregunta estrella del libro. En mi opinión no hay una trama sino dos, que son las vidas de los protagonistas. Son dos historias diferentes, dos aventuras, dos vidas, unidas por un encuentro que tiene lugar en el primer capítulo y que, aunque no cambia nada, lo condiciona todo.

He disfrutado con la lectura de este libro, realmente me he encariñado con los personajes y me he enganchado, he tenido ese pensamiento de "un capítulo más y paro" (y no cumplirlo). Creo que no es una historia convencional, que transmite emociones y sobre todo, que la magia acompaña desde el primer capítulo. Sin duda lo recomiendo. 





viernes, 11 de octubre de 2019

Desgranando... "Lolita"


¡Muy buenas tardes a todos! Y feliz viernes 😀

Hoy es día 11, estamos en la recta final del reto a solo 4 días de cumplir el mes escribiendo el blog. Tengo una buena reflexión que hacer y algunos cambios que plantear pero lo dejaremos para otro post porque el de hoy viene cargadito.

Hace tiempo que tengo ganas de escribir sobre esto pero no veía el momento, era una de las primeras ideas que tuve al abrir el blog pero prefería dejarlo para más adelante y creo que ya ha llegado la hora. 

Como veis en el título hoy os traigo otro "Desgranando...", una sección que me encanta porque, lo admito, disfruto muchísimo abriendo en canal las novelas que me leo. 

Hace unos meses por fin leí uno de los libros de mi montaña: "Lolita" de Vladimir Nabokov. El mío en concreto es una edición preciosa de Anagrama (limitada) que compré por Amazon. Me costó un poco más de lo que me hubiera gustado pero... ¡no pude resistirme!


No me digáis que no es una preciosidad...

Al ser un clásico de la literatura, Lolita está más que analizado y poco se puede aportar más que un sobrio análisis y mi humilde opinión, así que lo haré de la forma más amena posible. 

La editorial Olympia Press publicó por primera vez esta obra de Nabokov en Paris en 1955, no sin antes haber sido rechazada en varias ocasiones por ser considerada pornográfica e inapropiada, un pensamiento adecuado a la época de la que se trataba. Un dato a tener en cuenta es que curiosamente, la editorial Olympia Press solía, precisamente, publicar libros pornográficos (hecho que Nabokov ignoraba). Pero gracias a esta oportunidad hemos sido obsequiados con lo que, a mi parecer, es una obra maestra literaria. 

Todo el mundo conoce a grosso modo la historia de Lolita, una joven que tiene una relación con un hombre bastante mayor que ella. Si bien es cierto, al leer nos encontramos con una realidad mucho mayor, más compleja e infinitamente más oscura. El protagonista de la novela es Humbert Humbert, un hombre de mediana edad que desde el principio nos explica que siente una gran fascinación por las chicas muy jóvenes, a las que él llama nínfulas, cuyas edades están comprendidas entre los 10 y 14 años.

Wow. Acabamos de darnos cuenta de que Humbert es un pedófilo. Primera revelación chocante. Continuemos leyendo.

La obra está narrada en primera persona desde el punto de vista de Humbert. Creo que vamos entendiendo el por qué de la polémica que surgió en torno a este libro. Este punto de vista nos permite empatizar con el narrador de la historia, conocer sus pensamientos y sus recuerdos y comprender sus actos. Y aquí es donde entra el gran dilema. La idea de que la historia siempre es contada por los vencedores nos llega a la mente, donde creemos que precisamente son estos los buenos. Esto crea un conflicto en nosotros los lectores porque obviamente sabemos que nuestro protagonista no es precisamente una buena persona. Acompañamos a Humbert a lo largo de toda la historia y nos damos cuenta de cómo trata de justificar sus acciones en todo momento, especialmente cuando siente algún tipo de remordimiento, lo cual es bueno porque este hecho lo humaniza. 

Paralelamente tenemos a nuestra querida Lolita. Se le ha atribuido el término lolita a un tipo de adolescente especialmente "tentadora" y seductora, y esto viene porque en ciertos momentos de la historia vemos una "incitación" sexual por parte de Lolita a nuestro enfermizo protagonista, lo cual alimenta sus fantasías. Aquí debo hacer un inciso y dejar mi opinión. Lolita (o Dolores) es una joven de 12 años con una actitud desafiante, rebelde y demasiado sexual para su edad. Siendo honestos... muchas niñas de esa edad pueden actuar de forma similar, no es ningún secreto. Interpreto este comportamiento como una forma de enfrentarse a su madre, una insurrección de origen meramente hormonal. El gran problema de Dolores fue, por desgracia, topar con este individuo. Aquí vemos que se juntaron el hambre con las ganas de comer. 

¿Por qué creo que Lolita es una obra maestra?

A lo largo de toda la historia vemos una evolución psicológica de los personajes a través de la mirada subjetiva de Humbert. Vemos a Lolita crecer y madurar, tener una vida "normal" y cómo interactúa con su entorno. Vemos a Humbert convertir un ferviente deseo (no olvidemos que está provocado por una perversión) en lo que, para él respecta, un romance, huir y adaptar a Lolita a lo que él cree que es lo mejor para ella porque realmente la ama, y acabamos viendo a un hombre capaz de todo por "amor".

Por otro lado es digno de mención el recurso de las descripciones de los viajes. Siendo muy sincera, a mí personalmente tanta descripción de tanto paisaje en tanto viaje me aburría, pero creo que es un elemento importante en la historia que nos refleja el paso del tiempo a través de los lugares. 

La narrativa de Vladimir Nabokov tiene un ritmo bastante ligero, no se hacen pesados los acontecimientos sino que logra atraparte con sus palabras y deseas saber qué va a pasar a continuación.

Necesario evidentemente hablar de la connotación erótica de la novela. Tenemos pasajes bastante explícitos y otros que no lo son tanto. Según la atmósfera en la que se desarrollan nos producen unas sensaciones u otras, todas ellas muy realistas. Para mí esto es digno de admiración.

Al final del libro (al menos en esta edición en concreto) hay una nota del autor en la que hay un fragmento que me llamó mucho la atención y quiero compartir con vosotros:

"Los profesores de literatura tienden a plantear problemas tales como: "¿Cuál es el propósito del autor?" o, peor aún: "¿Qué trata de decir este tipo?" Ahora bien, ocurre que pertenezco a esa clase de autores que al empezar a escribir un libro no tienen otro propósito que librarse de él."

Me encanta esta cita porque nos hace plantearnos la forma en la que analizamos todo lo que leemos (en este caso), pero aplicado a Lolita voy a respetar a Nabokov y no voy a buscar significados entre líneas. Sin embargo debo decir que, tal vez sin querer, el autor nos ha logrado crear conflictos éticos y morales, un sinfín de sensaciones por y para cada personaje y nos provoca pararnos constantemente a identificar y recordar qué estamos leyendo.



Ahora voy a irme un poco por las ramas ya que he cogido carrerilla. Nada más terminar el libro vi la película de 1997 dirigida por Adrian Lyne. Bueno... creo que fue un error verla tan pronto porque solo vi las cosas malas, las diferencias con el libro y el gran GRAN error del que sí voy a hablar: la película ha romantizado la historia.
Al no profundizar demasiado en el cuadro psicológico de Humbert solo vemos a un hombre enamorado de una chica joven, la cual sí que se muestra más fiel a la del libro (maravillosa actuación de Dominique Swain). Creo que le dieron un enfoque erróneo porque el argumento no es ese, no es la historia de amor. A pesar de que la película nos lo deja entrever, cuando terminamos de leer el libro la única idea que tenemos clara es que Humbert es un enfermo mental, pedófilo, agresivo y retorcido. Humbert es, en esencia, un monstruo.

Enlace para comprar el libro en Amazon: