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viernes, 10 de abril de 2020

Recuerdos de Semana Santa


¡Hola a todos! Ojalá os sigáis encontrando bien y permanezcáis fuertes.

Hoy voy a empezar diciendo que me he abierto una cuenta en twitter: @EscribeViale. Quiero estar activa en las redes sociales y me encantará estar en contacto con vosotros, ¡seguidme!

Estamos entrando en la Semana Santa, una fiesta religiosa que conmemora los últimos días de la vida de Cristo, su muerte, resurrección y ascenso al cielo. Aunque he estudiado en colegios católicos, no me considero religiosa, sin embargo tengo muy buenos recuerdos de la Semana Santa que me gustaría compartir con vosotros.

Muchas personas que conozco, al igual que una gran cantidad de fieles, acuden cada año a ver las procesiones. Dejando a parte el hecho del dramatismo y el sadismo implícito en las figuras que representan esas escenas tan macabras, pueden ser bellas en el sentido artístico. Mucha gente disfruta de esto pero yo nunca lo he hecho. Siendo sincera, nunca he visto una procesión.

Recuerdo los días previos a las vacaciones de Semana Santa durante mi niñez, en el colegio. Veíamos películas, se celebraban misas y disfrutábamos de actividades con esta temática en algunas asignaturas. Todavía me acuerdo de las canciones que nos enseñaban en inglés (más o menos).

Lo que sin duda más me ha gustado siempre ha sido el domingo de Pascua. Solía ir a mi pueblo con mis padres, donde estaban todos mis primos. Mi tía-abuela compraba huevos de chocolate envueltos en papel de colores y los escondía por el campo sin que nos diéramos cuenta. Un rato después decía: "¡Han pasado las campanas!" y nosotros, desde nuestra feliz ignorancia, salíamos como locos a buscar los huevos. 
La "caza de los huevos" es una costumbre que se lleva a cabo en muchos países, pero lo de las campanas viene de Francia. En Francia suenan campanas todos los días excepto los días desde el jueves Santo hasta el sábado. Se dice que las campanas "se van" a Roma para llevarse la miseria y ser bendecidas por el Papa, y vuelven el domingo de Pascua, cargadas de fortuna y buena suerte para el próximo año. 

Este año no podemos disfrutar de la Semana Santa por el problema que estamos viviendo, pero siempre nos quedan los recuerdos de fiestas pasadas, especialmente durante nuestra infancia. Busquemos entre nuestra memoria nuestros recuerdos más felices. ¿Cuáles son los vuestros? ¡Contadme vuestros recuerdos más especiales de Semana Santa!

¡Felices fiestas!

viernes, 3 de abril de 2020

Desgranando... "A Kind of Magic"


¡Saludos, mis queridos lectores! 

La semanas van pasando y seguimos recluidos, cada vez más aburridos y en algunos casos enloqueciendo un poco, sin embargo parece que la situación va mejorando. No voy a contaros nada que no sepáis, pero me gustaría lanzaros a todos un mensaje de ánimo y mucha fuerza, especialmente a todos los que se llevan la peor parte. Por mucho que se alargue la situación, siempre debemos dar las gracias por lo bueno que permanece con nosotros, preservarlo y cuidarlo. Pronto todo este sufrimiento quedará atrás y podremos recordarlo como un capítulo más en nuestras vidas.

Me gustaría pensar que la mayoría estamos aprovechando para estrechar lazos con la lectura ya que disponemos de más tiempo libre para ello. Este ha sido mi caso, me considero una lectora "hambrienta" y no estoy desperdiciando el confinamiento. Gracias a esta situación he tenido la oportunidad de centrarme en algo que llevo leyendo unos meses, que por obstáculos cotidianos no podía emplear el tiempo que me hubiera gustado y hoy por fin os traigo.

¿Quién no ha sentido jamás la llamada de un libro? ¿Quién no ha soñado con magia y princesas? ¿Quién no ha deseado nunca escapar de este mundo para empezar una nueva vida en un reino de fantasía? Si te has sentido identificado, esta historia es para ti. Os presento la saga A Kind of Magic.



A Kind of Magic es una triología romántica-fantástica, lo que a voz de pronto puede percibirse como "lectura juvenil". Sin embargo va más allá, realmente es una saga en la que nada es lo que parece. 
Su autora, S.S.G. Danvers escribió esta saga de tres libros hace algunos años y, tras ser rechazados por varias editoriales, finalmente se decidió a autopublicar su obra en Amazon hace tan solo unos meses. De momento estos son sus únicos títulos disponibles, y realmente no tienen desperdicio.

La historia trata sobre Melania, una chica de 17 años que viaja a través de un libro a un mundo donde la magia está presente, así como magos, elfos, hadas, y otras criaturas fantásticas. En el momento de su llega es recibida por el rey del territorio de los humanos de dicho mundo, y éste le comunica que ha sido elegida para ser la futura reina. Hasta que ese momento llegue, Melania deberá ser la princesa, vivir en palacio y aprender todo lo que una reina debe saber para ser una buena reina. Por supuesto, nada será tan bonito como parecía en un principio.

Danvers transmite desde el principio la personalidad de Melania de una manera clara y transparente. La protagonista es tan solo una adolescente al comienzo de la historia, con los pensamientos y actitudes propios de la edad. Durante el primer libro, La Chica que Viajó, este rasgo es bastante notable por lo que da lugar a cierta confusión. Durante los primeros capítulos tenía la sensación de que la historia me la estaba contando una chica de 17 años y bueno... no me equivocaba. Sin embargo veo necesario profundizar en este aspecto porque parece que estoy haciendo una crítica y no es así. Por supuesto, Melania tiene 17 años y está narrando una historia, por lo tanto se va a expresar tal y como es. Me di cuenta de esto conforme la historia avanzaba, especialmente durante los siguientes libros. En el segundo libro (La Joven que Aprendió) Melania emprende un viaje que necesita para "salir del cascarón" y aprender más allá de lo que le enseñan los profesores y los libros. Todo este aprendizaje culmina en el tercer libro, La Mujer que Venció, en el que debe enfrentarse a su destino y cumplir así el propósito de su llegada a ese mundo mágico. Durante toda la historia, a Melania le suceden cosas que le ayudan a madurar, a cambiar su perspectiva y a adaptarse para sobrevivir, y todo esto queda patente en su lenguaje. Si bien es cierto que se expresa de manera coloquial (diría que la mayoría del tiempo), va evolucionando de manera paralela a la historia y la acompañamos en su crecimiento desde que es una adolescente hasta que se convierte en mujer. 

          


A Kind of Magic, al ser una novela mayormente fantástica, puede dar la impresión de que está destinada a un público joven. Si bien es cierto que es muy sencilla de leer, que el lenguaje no es demasiado elaborado y se ajusta bastante a este tipo de lectores, acontecen una serie de episodios que pueden considerarse de contenido "sensible". Éstos son escenas muy explícitas de violencia, en las que me vi en la necesidad de parar de leer porque me estaban haciendo empatizar demasiado con los personajes y sentí muy intensas. Las descripciones en estos momentos son a mi juicio fantásticas, porque te hacen ver, oír, oler y sentir lo mismo que Melania, un realismo cruel, sucio, sangriento y doloroso que queda muy bien reflejado.
Pero el contenido explícito no se limita a la violencia, sino que también tenemos unas cuentas escenas de sexo narradas con una precisión notable y en las que cada detalle queda marcado de forma romántica y sensual sin pasar desapercibido.

Cómo no hablar del segundo protagonista de estas escenas sexuales y románticas: Westley, un joven médico que queda prendado de Melania y con quien comparte un secreto y peligroso romance. 
Westley es una pieza clave en toda la historia, es quien lleva a Melania a tomar muchas decisiones importantes, y para ella es tanto una debilidad como una fortaleza. Es difícil que no guste Westley, es romántico y protector, detallista y cuidadoso. Sin embargo en mi opinión es demasiado "perfecto". Para mí es un personaje idealizado y aunque está bien construido (tiene una historia, ética, ambiciones...) creo que en algunos momentos puede ser poco realista. Durante el primer libro Westley y Melania comparten muchas escenas románticas y en mi opinión pueden resultar "empalagosas" y algo repetitivas. Pero durante el tercer libro vemos otras caras de Westley y, al igual que pasa con Melania, vemos una evolución, madurez y crecimiento en este personaje, y aunque nunca pierde su esencia, vemos una cara más adulta de Westley.

Lo mejor de A Kind of Magic son tanto los escenarios como los personajes secundarios.
Hay una gran cantidad de lugares, que son además muy diversos y hay unos notables contrastes entre unos y otros, muchos detalles que todos ellos son importantes para el desarrollo y el clímax de la historia. 
Lo mismo se puede decir de los personajes. Cada uno aporta una vivencia, una enseñanza o una explicación. Ningún detalle pasa desapercibido, nada esta ahí por pura casualidad y todo tiene un propósito. Para mí esto es muy importante en las narraciones, ya que muchas veces vemos en las historias un montón de detalles que ocupan nuestra mente y tras prestarles atención nos damos cuenta de que estaban ahí sin ninguna razón.

Quiero terminar hablando de lo que para mí es lo más importante de todo: cómo me he sentido leyendo A Kind of Magic.

Al principio me costaba leer. Creía que la historia era lenta y con pasajes un poco repetitivos. Conforme iban pasando las páginas, la historia se iba acelerando de una manera casi imperceptible y para cuando me quise dar cuenta estaba completamente enganchada y "desesperada" por leer el siguiente libro. Siempre me he considerado una fanática de la literatura fantástica, cuando era adolescente devoraba los libros de este género por docenas. Conforme fui creciendo empecé a extenderme a otros géneros y dejé la fantasía y el romance un poco de lado. Leyendo esta saga he reconectado con la joven Viale que se pasaba horas enganchada a un libro, pero esta vez he encontrado algo menos "inocente", algo más "adulto". 
Por otro lado, he cogido verdadero cariño a los personajes. Me he metido tanto en la historia que he sentido que la vivía. Como apéndice a esto debo añadir que mi querida protagonista ha tenido mucho que ver, ya que no es muy distinta a mí. Melania es una chica corriente, un poco friki y que en su mundo (la Tierra) más bien pasaba desapercibida. Tal vez lo que más me hace identificarme con ella es que tenemos los mismos gustos: nos encanta El Señor de los Anillos, Star Wars, la Nutella y nuestro grupo favorito es Queen. La cantidad de referencias a esto me hacían sacar una sonrisita entre líneas, y por supuesto "oír" la voz de Freddie Mercury de vez en cuando es una auténtica delicia.
He disfrutado enormemente de la lectura de este libro. Creo que nunca es tarde para disfrutar de la fantasía o el romance, y que no está reñido con momentos violentos, desagradables, o con escenas de intimidad sexual. Para mí es una historia muy completa, a la que además de esto, no le faltan intrigas, tensiones, drama, incluso momentos cómicos.
Terminé el libro con una gran sensación de nostalgia, y realmente me dio pena haber acabado porque soy el tipo de persona a la que le gusta viajar entre mundos. Definitivamente lo recomiendo.


Enlace de compra de los libros

lunes, 16 de marzo de 2020

Cómo sobrevivir al confinamiento


¡Saludos, compañeros recluidos! 

Lunes 16 de marzo, 19:04

Como todos sabemos, el pasado sábado se decretó el estado de alerta para la contención de la amenaza presente. Casi toda la población lo supo prever, aunque unos lo llevaron mejor que otros (véase el saqueo de supermercados). Parece que la mayoría estamos concienciados con el problema y estamos poniendo las medidas necesarias, de lo cual me alegro. 

Personalmente lo estoy llevando bastante bien. El jueves me encontraba en el centro donde voy a clases de inglés cuando se dio el aviso de que las clases quedaban canceladas. Tan solo unos veinte minutos después recibí una llamada de mi jefa, contándome que una persona que había visitado mi centro de trabajo estaba infectada. Por suerte esta persona había ido al día siguiente de que yo estuviera ahí por última vez, de modo que no tuve contacto directo ni indirecto con el afectado. Sin embargo en ese momento se inició en mi una preocupación, a la que siguió un dilema ético: ¿debería acudir a trabajar ese fin de semana?
Por supuesto en mi centro de trabajo se había activado un protocolo de actuación pero yo no me sentía segura. Quería cumplir con mi deber pero también proteger a las personas de mi entorno, entre las cuales hay bastante vulnerables, y después de que me dijera mi madre que prefería que no fuera a trabajar, me decidí a no hacerlo. 

Como resultado de todo esto y con lo que ya sabemos sobre el estado actual, llevo desde entonces encerrada en casa (como todo el mundo, querida) y además de presenciar momentos emotivos como aplausos colectivos, seguir las noticias, el avance de los contagios y hablar con familiares y amigos por WhatsApp, también estoy teniendo mucho tiempo para mí. Excesivo, tal vez.

Me estoy planteando muchas cosas, como qué va a pasar con la economía y los puestos de trabajo, cómo va a afectarme esta crisis, a qué oportunidades puedo sacarles provecho...  pero lo que no estoy haciendo es escribir. Porque no escribo desde hace mucho, apenas he subido cuatro entradas desde que empezó el año, y sobre proyectos mejor no hablo. 

Así que hace media hora, en un descanso de otra actividad, he salido al balcón con mi novio a tomar el aire. Nos hemos dado cuenta de que empezamos a saturarnos y de que necesitamos salir de casa. Está claro que no podemos, pero yo he pensado que lo que mejor me puede sentar ahora es esto: escribir. 
Siempre os digo que cuando estéis tristes, angustiados, nerviosos o enfadados, cojáis papel y boli y lo soltéis todo, y yo no lo estoy haciendo porque he perdido el hábito de escribir. MAL.

Pero lo voy a hacer ahora. Mi manera de aliviar la "frustración" de no salir de casa, por el momento está siendo contaros cómo lo estoy viviendo. También es mi forma de deciros que si os está pasando lo mismo, es totalmente normal y comprensible. No os estáis volviendo locos, pero debéis ser pacientes y cuidar vuestra salud mental (de la física nos hablan mucho ya).


No os privéis de desahogaros mediante la palabra, hablando con vuestros seres queridos y siempre de manera respetuosa.

Escribid sobre cómo os sentís, lo que queréis hacer y sobre lo que echáis de menos.

Reflexionad sobre vuestro presente y vuestro futuro, sobre vuestro trabajo, relaciones y especialmente sobre vuestra felicidad.

Iniciad nuevos hobbies, y si encontráis una manera de sacarles rentabilidad, mejor.

Contad historias a vuestra familia, ficticias o personales. Es un buen momento para dejaros conocer a la vez que trabajáis en vuestra afición/ talento.

Y POR FAVOR (esto necesita un apartado adicional): ¡¡LEED!!

¿Cuántos libros cubiertos de polvo hay en vuestras estanterías? ¿Cuántas veces habéis pensado que ya os leeréis ese libro que os regalaron en navidad?
No hay momento mejor que este.

Yo lo estoy haciendo. No solo por entretenimiento, sino también como trabajo para el blog. Estoy leyendo ahora mismo una trilogía pactada con su autora, por lo que pronto habrá un nuevo Desgranando... . Espero que tengáis tantas ganas de leerlo como yo de redactarlo.

Para terminar, os voy a sugerir cinco libros que he leído durante mi vida y me han gustado especialmente y, por lo tanto, os recomiendo leer durante la cuarentena:

  •  Orgullo y prejuicio (Jane Austen)
  •  La metamorfosis (Franz Kafka)
  •  El príncipe de la niebla (Carlos Ruiz Zafón)
  •  Memorias de Idhún (Laura Gallego García)
  •  El gato que curaba corazones (Rachel Wells)

Solo me queda mandaros muchos ánimos, y desearos a todos que pase rápido esta situación y sin nada que lamentar. Que tengáis una feliz cuarentena 💙

viernes, 7 de febrero de 2020

Inspírate


Hoy es domingo.

Esta mañana has abierto la ventana de tu habitación y al asomarte has experimentado los reconfortantes rayos de sol que solo se valoran en invierno, y has pasado el resto del día deseando volver a sentirlos.

Has hecho limpieza en tu casa, como cada domingo, escuchando la radio y cantando todas las melodías que conoces y por un momento te has sentido bien pero repentinamente un pensamiento ha invadido tu mente: el recordatorio de un deber que no has cumplido. El sentimiento de culpa ha comenzado a nacer, y como todo el mundo sabe la culpa es el mejor alimento de las inseguridades. Ha aparecido un sentimiento de inferioridad que siempre traen consigo dudas.

"No se me da bien esto. No puedo hacerlo. Nunca llegaré a nada. No tengo talento. Soy mediocre. Mis ideas no son buenas."

Te has dado cuenta de lo dura que estás siendo contigo misma, te estás atacando... ¿y por qué?

Te has dado cuenta de que te necesitas a ti misma, que estás teniendo dudas  y solo tú puedes resolverlas, así que has decidido reconectar contigo de la mejor forma que conoces: salir a pasear. 

Has escogido ir al campo, necesitas un lugar con escasos ruidos e interrupciones, con el menor contacto con la realidad posible. Te has puesto música, no como la que cantabas esta mañana, otra distinta, reflexiva y romántica, con sonidos suaves y envolventes, incluso emotivos.

Has emprendido el camino sin saber dónde vas a acabarlo, andando sin rumbo, tus pies se mueven solos utilizando tu corazón como brújula.

Te has adentrado en senderos conocidos pero tomas rutas alternativas porque sabes que la mejor manera de encontrarse es perderse.

Observas. Te paras. Respiras hondo.

Estás disfrutando y se te ha olvidado por qué has salido a pasear, y olvidarlo te ha hecho recordarlo. 

Hay algo que no va bien en tu vida, algo que no sabes qué es pero que no te deja avanzar. Te sientes en un callejón sin salida, bloqueada y angustiada porque tienes un proyecto en el que no avanzas. Has recordado todas aquellas malas palabras que te has dedicado hace un rato en tu casa y te has dado cuenta de que ese es parte del problema.

Paso 1: QUIÉRETE.

Te has puesto a buscar soluciones entonces, y gracias a ello has identificado más problemas. Te faltan ideas, te falta creatividad, ilusión, fuerza, inspiración...

Te has dado cuenta de dónde estás. Has perdido la noción del tiempo y has llegado a un lugar en el que no habías estado... pero está bien. Quieres descubrir sitios nuevos con los que reconectar y llenarte de energía, respirar aire fresco y escuchar los mensajes que te envía el viento.

Has visto una colina frente a ti y has decidido subirla. Con cada zancada, la adrenalina ha bañado tus venas, has sentido fuerza, un impulso que ha motivado a tus piernas a seguir subiendo, cada vez más deprisa. Tu sonrisa se ha hecho mayor conforme te has acercado a la cima de la colina.

Y ahí estás. De pie, con el mundo a tus pies. Te sientes fuerte y poderosa, la bajada es empinada pero no importa. 
Cierras los ojos, vuelves a respirar, los abres. 
Todo sigue igual pero tú no. Tú te sientes grande. Observas los bosques, las montañas que se han erguido frente a ti, escuchas el río imparable, el viento te acaricia el pelo, y el sol sigue calentando tu rostro igual que hacía por la mañana. 

Paso 2: INSPÍRATE.

Nútrete de todo lo que has visto, oído, sentido, olido y tocado durante este recorrido. Mantén calientes las emociones que han llegado a ti cuando estabas en la cima de la colina. Perdónate por cada desprecio que te has hecho a ti misma e identifica tus mejores armas, aquellas que te harán ser más grande cada día.

Y ahora escúchate... Tienes mucho que decirte a ti misma. Y ya has comenzado a hacerlo.

Paso 3: TRABAJA.

Sé imparable. Vive, disfruta y siente todo lo que hagas, ama tu trabajo y tus deberes, que son regalos. Aprende, escucha lo que otros puedan enseñarte y no te rindas. Sé paciente, identifica tus errores y soluciónalos. No pares nunca.

Y te harás gigante.

miércoles, 29 de enero de 2020

Vuelta a la rutina y el primer reto



¡Hola de nuevo! Después de un mes de ausencia total, he decidido quitarle las telarañas al blog y recuperar al hábito. Estoy comprobando mientras escribo lo fácil que es acostumbrarse a "lo bueno", que en este caso sería dejar el hábito de escribir. Porque es cierto, no me voy a engañar... llevo un mes sin escribir. No quiero excusarme pero tampoco negarlo, a veces por cosas de la vida dejamos mucho de lado, lo más prescindible, y retomar lo abandonado se hace duro, todos los comienzos lo son. Pero creo que no serviría de nada dejarlo pasar y olvidar, centrarme en cosas más productivas si esto es tan importante para mí. Así que voy a deshacerme de la pereza y del acomodamiento, de los bloqueos y las inseguridades que empiezan a brotar, voy a olvidarme de todo y a hacer lo que más me gusta: escribir.

Tras esta introducción mediante un párrafo auto-motivante os voy a poner al día. Durante las navidades estuve trabajando cubriendo varias bajas y vacaciones, me pusieron muchos horarios distintos y bastante "incómodos", que me quitaban mucho tiempo y energía. Había días en los que quería estudiar o escribir pero no me daba tiempo porque para cuando empezaba ya tenía que volver a trabajar. A todo esto hay que sumarle el cansancio físico, reuniones familiares (que vaya fechas), mantener un orden vital, etc. Fueron un par de semanas bastante estresantes pero finalmente acabaron y pude disfrutar de mis ansiadas vacaciones en bellas tierras gallegas junto con mi persona preferida, y han sido unos días maravillosos. 
Sin embargo lo malo se acaba y lo bueno también, ahora estoy de vuelta en mi rutina de estudiar y escribir, y estoy encantada de hacerlo, además de motivada. 

¿Qué mejor forma de regresar que con contenido nuevo?

Me he apuntado a la propuesta de los 52 retos de escritura para 2020 propuestos por Literup (un blog que me gusta mucho). Hace unos 3 años intenté hacerlos por mi cuenta, sin publicar nada, pero fue un fracaso, de modo que este año me he propuesto unirme y aprovechar esta oportunidad para dar color al blog y practicar escritura creativa. Siendo realista no creo que pudiera completar los 52, y menos teniendo en cuenta que solo escribo un post por semana y quiero seguir escribiendo en mis secciones habituales. Por suerte Literup ya previó que a algunas personas les pasaría como a mi e incluyó la opción de realizar 12 retos, hecho que me viene genial. Mi propuesta es escribir un reto al mes, y hoy traigo el primero. 

Dado que he pasado un mes sin publicar nada, esta semana (como excepción) voy a hacer dos publicaciones, hoy como día extraordinario y la del viernes habitual, que va a ser un nuevo Desgranando...  

Sin más dilación os presento la historia del reto número 3, que en mi caso es el primero: La aracnofobia es un miedo muy común. Haz que tu protagonista la padezca.


Creía que tres horas de viaje pasarían rápido en compañía pero ha sido una tortura. Espantoso, diabólico incluso. Marta no sabe seguir un mapa ni dar indicaciones, Sara no sabe seguirlas (curiosamente es la que conduce) y Eva no ha articulado palabra porque se ha pasado el camino chateando con su novio. ¿Son éstas las vacaciones que me esperan? Por dios, que acaben pronto. 
No, Blanca, cálmate. Los viajes largos suelen provocar tensiones entre los tripulantes, eso no implica que todo la estancia vaya a ser similar. Estás en una cabaña en el monte, con tus tres mejores amigas y vais a pasar un maravilloso fin de semana. Daréis paseos, respiraréis aire puro, os emborracharéis a las noches y con suerte veréis algún ciervo durante las caminatas. Si...
Espléndido.
Voy a esforzarme por cambiar el chip. Si quiero que mis amigas se encuentren animadas soy la primera que debe aportar entusiasmo. Miro al cielo, sonrío ampliamente y con una bocanada de aire limpio extiendo los brazos, acompañando el movimiento con un "aaahh". Mis amigas aún están algo serias tras el "incidente" del mapa, pero quiero que se les pase y disfrutemos de la escapada. Dando saltos avanzo hasta Sara, que me mira con recelo.
-¡Sara, mira esto! -mi amiga mantiene su postura rígida y mirada desconfiada porque cree que se me está yendo la olla. - ¡Mira! Estamos en medio de la nada rodeadas de árboles, sin cobertura ni preocupaciones... ¿Es que no te sientes viva?
- Claro, Blanca. Sí... - definitivamente cree que estoy loca. Eva ha emitido un gesto de alarma cuando ha oído lo de la cobertura.
- ¡Marta! - Marta da un respingo al oír su nombre, está concentrada buscando la llave de la cabaña. Me dirijo hacia ella brincando nuevamente - ¡Marta, amiga, por dios! ¿Tú sabes lo que es? ¡Por fin desconectamos y estamos juntas las cuatro!
- ¡Sí, tía, que guay! - responde igual de entusiasmada que yo. Marta es muy alegre, sabía que se le pasaría rápido el disgusto de la discusión. 
Parece que mi energía positiva le ha dado fuerzas porque rápidamente encuentra la llave y al fin podemos entrar en la cabaña.
La puerta se abre con un chirrido. Dentro hace un poco de frío pero es de agradecer, ya que fuera hace bastante calor. La cabaña de madera tiene un aspecto de lo más acogedor, con sus paredes verdes y esa enorme alfombra que adorna el salón. Lo que más me gusta hacer al entrar en una casa que no conozco es ir a la cocina, así que me encamino hacia ella sabiendo que mis compañeras vendrán detrás.
- ¿Cenamos pollo, no? - les pregunto.
- Ajá... - responde Eva. Qué actitud...
La cocina parece sacada de un cuento infantil. Es vieja pero tiene el encanto natural de aquellas cosas que han conocido el paso del tiempo. 
Estoy deseando ver la vajilla, me encantan estas cosas. Abro el armario y...
No. Es una araña. Un monstruo negro y peludo, técnicamente de pequeño tamaño pero para mi es tremendo. Está corriendo en círculos y no lo puedo soportar. Viene hacia mí. Entro en pánico, quiero correr. Oigo mi voz gritando de terror.
- ¡¡Mátala!! ¡¡MÁTALA!!
Intento huir de ella, pero se mueve rápido. Ahora veo arañas en todas partes, corriendo hacia mí. Sé que no son reales pero yo las veo. Quieren subir por mis piernas y meterse por mi boca y mi nariz, mis ojos y mis oídos. He empujado a Sara y me he subido a una silla para que las arañas no puedan alcanzarme. No paro de gritar, pierdo el control de mis extremidades. 
Marta se está riendo. 
Sara aparece refunfuñando con una zapatilla en la mano y de un golpe seco aplasta a la araña.
Mis gritos cesan.
- ¡Por dios, Blanca!- dice Sara. Marta sigue riendo, de forma cada vez más descontrolada.
- No.. no puedo... - consigue articular entre carcajadas.
- ¡Qué asco, joder! ¡Aaaaahhhh! -digo horrorizada, pero con la tranquilidad de que la araña ya no va a hacerme daño.
- Estamos en el campo, no se qué esperabas. - añade Eva, aportando algo a la conversación por primera vez.
- Yo... yo esperaba ver ciervos.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Despedir 2019 con una reflexión


¡Hola a todos, y feliz Navidad!

Voy al grano, este post va a ser el último del año. Me hubiera gustado preparar algo especial, un cuento navideño o una reflexión sobre estas fechas, pero lo que más quiero hacer ahora es simplemente escribir y ser yo misma, sacar lo que hay dentro de mí.

Como he dicho tenía otros planes para este post, si embargo hace unos días recibí una llamada y estoy pasando las navidades trabajando, en un horario un poco desagradable que me está agotando. Por suerte quedan pocos días, y hoy he sacado tiempo y energía para sentarme a escribir.

2019 se acaba.
Mucha gente dice que a partir de cierta edad el tiempo pasa más deprisa, y estoy de acuerdo. Este año se me ha escapado de las manos. Comencé enero con una fuerte idea y con muchos cambios en mi vida: dejé mi trabajo, tomé la decisión de seguir mi sueño y comencé a contarlo. Me pareció muy fácil al principio cuando solo era una idea, pero pasaban los meses y no avanzaba. Sí, quería escribir un libro y creía que con eso sería suficiente. Pero también era consciente de que no podía apostar todo lo que tenía a "una simple idea". Durante mi vida he vivido situaciones de las que he aprendido que el mundo laboral es inestable y puede ser cambiante, que un día puedes tener un buen puesto de trabajo y al siguiente perderlo todo. Y si es lo único que sabes hacer... puede ser catastrófico. Por eso siempre he tenido claro que quiero tener opciones. Trabajo en sanidad, pero no quiero que sea lo único que sé hacer. Quiero escribir y vivir de ello, pero no puedo esperar a que todo ocurra como en un sueño. 

Decidí seguir estudiando y aunque tomé la opción correcta sentía que me faltaba algo porque no avanzaba: estaba bloqueada. No estaba escribiendo y seguía creyendo que con "el golpe de suerte" sería suficiente.

Una noche tuve una conversación con mi amor. Me preguntó qué había pasado con mi sueño de ser escritora y si estaba luchando por ello, trabajando. La respuesta fue NO.

¿Qué estaba haciendo? Solo poner excusas, una tras otra. Sí, durante los 8 meses de año vividos anteriormente me habían pasado cosas y había tenido dificultades, pero esa no era la razón de mi estancamiento. Necesité reflexionar, escuchar e informarme mucho para darme cuenta de que eso era todo, esperaba la oportunidad que cayera del cielo. No ocurría, lógico, pero tampoco la buscaba. 
Fue entonces cuando me di cuenta de que no sabía NADA. No conocía el mundo en el que pretendía adentrarme, no conocía a mi competencia ni a mis aliados, mis puntos fuertes y débiles, editoriales, técnicas, ni siquiera sabía si "tenía talento". Durante mi vida me han dicho que escribo bien, que mis textos son bonitos, pero... ¿acaso con eso basta?

Internet tenía la respuesta, por supuesto. Como os conté hace unos meses, seguí los consejos y ánimos de mi amor y de mi tía y gracias a ello nació este blog. He trabajado en mí a través de él, y ha sido una herramienta maravillosa, he conocido escritores y mentores, leído otros blogs... y apenas estoy rascando la punta del iceberg. 

Sin darme cuenta, durante este proceso mi ambición comenzó a crecer. Nunca quise que este blog fuera grande, era mío, pero me gustaba compartirlo y recibir feedback. Y ahora mi objetivo es seguir creciendo. 

Hace un mes mi amor y yo nos dimos cuenta de que quedaban 31 días para que terminase el año y decidimos trabajar duro. Yo me propuse estudiar, ir al gimnasio, escribir, ir a clases, escribir, trabajar algo y escribir más. Las ideas para historias ya llegaban sin esfuerzo pero como he dicho antes, quería crecer. Así que comencé a buscar ayuda, gente que me ayudase a ejecutar las ideas que tenía... y me di cuenta, una vez más, de lo perdida que estoy. 

Sin embargo no me tomaré este descubrimiento como algo negativo. He pasado horas reflexionando, conversando conmigo misma y decidiendo lo que quiero. 

Disfruto enormemente colaborando con escritores y haciendo reseñas, no quiero dejar de hacerlo y me he dado cuenta de que tengo mucho, MUCHO que aprender y mejorar, así que no voy a detenerme.

Mis proyectos personales seguirán siendo míos. Tengo que encontrarme a mí misma como escritora, practicar y averiguar más sobre mí. Y la mejor forma de hacerlo es soltarlo todo (papel y boli). También me gustaría recibir formación, pero eso tendrá que esperar a un momento más oportuno.

Y sobre todo... quiero que estéis conmigo. Me gustaría compartir mi progreso, y ojalá llegue el día en el que pueda enseñar algo a alguien que también esté empezando. 

Este blog va a evolucionar conmigo. Me siento fuerte, capaz de grandes cosas y sobre todo ardo en deseos de aprender. Aprender... ¡DE TODO! Quiero ser imparable y crecer tanto como sea capaz. Quiero seguir conociéndome a mí misma y descubriendo habilidades, sacarles partido y no dejar de disfrutar jamás... porque escribir es mi pasión, y no puedo conformarme con "unos textos bonitos".

De lo que he logrado en 2019 me quedo con haber aprendido a aprender, a aceptar lo poco que sé y que el saber ni ocupa lugar ni tiene límites. Deseo para 2020, simplemente avanzar sin detenerme. 

Y lo mismo para todos vosotros.  

No olvidéis que cada día es una gran oportunidad. Y un regalo.




Feliz año nuevo 💙💜💚

lunes, 23 de diciembre de 2019

Desgranando... "De magos y distancias"


¡Muy buenas tardes a todos!

¡Qué poquito queda para la Navidad! Me suelen gustar estas fechas pero me temo que este año me va a tocar trabajar más de la cuenta, y es una pena pero hay que ganarse el pan. La semana que viene habrá un post especial navideño, pero hoy traigo el último "Desgranando…" del año, que es nada menos que mi segunda colaboración en el blog.

Hoy os voy a hablar de un libro mágico y especial: "De magos y distancias" de Teresa Hernández.  


Teresa Hernández ha ganado numerosos premios literarios, tanto en novela como en relato y microrrelato,y De magos y distancias fue ganador del  VI premio de Narrativa de la editorial Mablaz. Es también autora de otros libros como Las esquinas de mi cabeza o KARA, La sonrisa oculta de Venus, además de realizar colaboraciones con otros autores.

Cuando Teresa me habló de De magos y distancias creé unas expectativas, hice una idea en mi cabeza sobre cómo sería la historia de esta novela, así que cuando, al leerla, me di cuenta de lo equivocada que estaba, me alegré porque creía que iba a leer una historia de amor. No es que éstas me disgusten, soy tan fan de la literatura romántica como la que más. Sin embargo esta obra me ha dado mucho más y es algo que no sabía que estaba buscando.

La historia comienza el día anterior de la boda de Ángela, una jóven periodista que va a dejar su vida en Madrid para irse Sri Lanka con su futuro marido, Eduardo. Por casualidad, Ángela conoce a Juan, un chico más jóven que ella que tiene talento y deboción por la magia. Éstos comparten una conversación, unas pipas y un truco de magia. La química entre ellos es tan fuerte que se forja un vínculo que ni la distancia ni el tiempo podrá destruír. 
La vida de ambos continúa después de este encuentro. Acompañamos a cada personaje en capítulos alternos, en los que viajamos por el mundo con ellos y vivimos todo tipo de experiencias.

La narración varía. Los capítulos sobre Ángela están escritos en primera persona y los de Juan en tercera. Este estilo me parece algo peculiar, al principio me resultaba chocante pero poco a poco me fui acostumbrando y ahora opino que le da personalidad al libro. Al narrar Ángela su parte de la historia, nos permite acercarnos más a ella y nos hace conscientes de la distancia real entre ella y el mago. Por esta misma razón, en los capítulos de Juan se percibe un alejamiento que ayuda a preservar el misticismo de este personaje.

El lenguaje no demasiado elaborado de la novela hace posible una lectura de lo más entretenida. Las descripciones no son extensas, me gusta que con pocas palabras podemos imaginar prácticamente todo el entorno, lo cual es una gran cualidad de Teresa Hernández como escritora. Asimismo, el tiempo en la novela transcurre muy deprisa, de hecho los acontecimientos abarcan cerca de quince años. Había momentos en los que me costaba ubicar lo que estaba pasando en el tiempo y creo que eso hacia que perdiera un poco el hilo de la historia. Esto tiene su lado bueno ya que "corre mucho" y "pasan muchas cosas", es una forma de evitar caer en detalles innecesarios en las descripciones o lo que es peor: la monotonía. Pero por otro lado también encuentro que esta velocidad me "mareaba" un poco en ciertas ocasiones o me hacía preguntarme cómo habíamos llegado a ese punto. Igualmente opino que es una buena manera de relatar los acontecimientos de una manera más natural y dinámica.

Sobre los personajes es importante destacar que son emocionalmente complejos y están bien construídos. A lo largo de la novela se aprecia una evolución adaptada a las circunstancias que vive cada uno, es decir, no se mantienen estáticos sino que crecen, aprenden y se desarrollan. 

Cabe hacer una mención especial a algunos personajes secundarios muy importantes para la trama. Éstos también están bien desarrollados, tienen miedos, ambiciones y conflictos internos además de su propia historia, no simplemente pasan por ahí y ya está, sino que crean una serie de subtramas que aportan a la novela parte de su esencia. Algunos de estos personajes (mis favoritos) son Attekokolli, su compañera Marcia y Bhavnika. A través de sus relaciones con ellos vemos crecer a nuestros protagonistas, expresar emociones y sentimientos nuevos para ellos, madurar y también tener momentos de "debilidad".

Lo más importante que me parece de esta novela es que, como he dicho antes, acompañamos a Juan y Ángela durante un periodo de sus vidas a partir de un encuentro de los dos. Durante todo el libro están físicamente separados y de hecho, la trama no es que estén enamorados o que se busquen durante años, sino que vemos dos vidas de dos personas independientes unidas por un vínculo que de alguna manera es amor, pero no un amor convencional ya que cada uno por separado tienen sus romances. Es la idea, el recuerdo que tienen el uno del otro y lo que sintieron en aquel encuentro lo que les acompaña durante sus vidas pero, como he dicho al principio, la trama principal no es esta.

¿Y cuál es la trama principal? Creo que es la pregunta estrella del libro. En mi opinión no hay una trama sino dos, que son las vidas de los protagonistas. Son dos historias diferentes, dos aventuras, dos vidas, unidas por un encuentro que tiene lugar en el primer capítulo y que, aunque no cambia nada, lo condiciona todo.

He disfrutado con la lectura de este libro, realmente me he encariñado con los personajes y me he enganchado, he tenido ese pensamiento de "un capítulo más y paro" (y no cumplirlo). Creo que no es una historia convencional, que transmite emociones y sobre todo, que la magia acompaña desde el primer capítulo. Sin duda lo recomiendo. 





viernes, 13 de diciembre de 2019

¡Queen + Adam Lambert en España!


¡Muy buenas tardes a todos!

¿Es esto real o una fantasía? ¿Algún tipo de magia? 

¡Real y cierto como la vida misma!

Como muchos sabréis, el legendario grupo de rock Queen ha anunciado dos shows en Madrid el 7 y 8 de julo de 2020 y hoy, 13 de diciembre han salido las entradas a la venta. Así que voy a salirme un poco del guion dejando la literatura a parte y dedicando este post a mi grupo favorito.

Hoy es un día muy especial para todos aquellos que han crecido y madurado con Queen, aquellos que les vieron nacer y hacerse tan grandes como lo son hoy y han sido testigos de que, tal y como se propusieron, llegaron a tocar el cielo. Lamentablemente no es mi caso, porque tengo recién cumplido el cuarto de siglo, pero eso no me ha impedido que hayan conquistado mis oídos y mi corazón.


Recuerdo la primera vez que escuché una canción suya, apenas tendría 4 años y me la puso mi padre en el coche: Beautiful day. Me viene a la mente la voz de mi padre, el disco Made in Heaven sonando en un viaje por la carretera y nosotros cantando. No era consciente de que la inigualable voz de Freddie Mercury estaba cautivándome por primera vez y que muchos años después me seguiría fascinando. 

Me reencontré con la banda durante mi adolescencia y Bohemian Rapsody me acompañaba en el coche cuando empecé a conducir. Pero fue hace un año, al ver la película cuando me volví realmente fanática. Me encantó hasta tal punto que empecé a ver videos y documentales sobre Queen, curiosidades, historias... no he parado a día de hoy, ¡y me encanta! 

Poco queda por decir de ellos, pero para mí Queen es una banda inmortal que llegó y se ha quedado después de 4 décadas emocionando, haciendo cantar y bailar hasta la saciedad. Cada miembro es único y encajaban con tal perfección que lograron crear obras maestras musicales. Y para apoyar esta afirmación voy a contar dos experiencias recientes.

En octubre vino a mi ciudad God Save The Queen, una banda tributo a Queen. Y madre mía... Mi pareja y yo asistimos, conseguimos estar en primera fila y nos sentimos como si hubiéramos viajado en el tiempo. La actuación fue inmejorable, una interpretación brillante por parte de todos los miembros. Si una banda consigue que sus canciones se sigan interpretando casi 30 años después de que su cantante falleciera, y hacer sentir tantas emociones a tanta gente creo que se merece ser llamada legendaria

La otra experiencia es una anécdota bastante inocente. Tengo un primo de 8 meses y el otro día fui a visitarle a él y a sus padres. Mientras les enseñaba videos del concierto, el niño se puso a reír y a bailar a ritmo de Crazy Little Thing Called Love

¿Qué tiene Queen que les hace ser tan especiales? ¿Qué tiene esa música para que logre enloquecer a prácticamente todo el mundo? No soy una experta en música ni mucho menos, pero desde mi percepción espiritual me aventuro a decir que es su originalidad lo que les hace únicos. El ingenio, el amor con el que compusieron cada pieza, y sobre todo el ser ellos mismos (sin sintetizadores). Unos locos incomprendidos experimentando con notas musicales, ritmos y letras, o sacando lo que llevaban dentro.

Puede que esta sea la una de las últimas oportunidades que tenga de ver en directo lo que queda de Queen y lo lamentaría toda la vida si no aprovechara la ocasión. Así que sí, tengo mis entradas y una cita en Madrid el 8 de julio. Y estoy en shock.

Espero que os haya gustado este post, llevaba un tiempo pensando en hacer algo así y hoy me ha parecido el día perfecto. Contadme cuales son vuestros grupos y/o cantantes favoritos y si os gustaría ir en julio a ver el show de Queen + Adam Lambert.

¡Disfrutad del fin de semana!

viernes, 6 de diciembre de 2019

Proyectos, horarios y en qué ando metida


¡Buenas tardes!

Me siento a teclear una vez más con muchos pensamientos pero sin saber bien qué decir. Últimamente tengo muchas cosas en la cabeza y demasiadas ideas, tantas que me está costando gestionarlas. 
Desde hace unas semanas no estoy siendo muy regular con mi trabajo, por eso me he propuesto que este mes (casualmente el último del año) voy a realizar una especie de challenge. He confeccionado un horario lo más realista posible para organizarme y trabajar mucho porque deseo avanzar en mis proyectos.

Lo cierto es que no está siendo fácil. Ha habido momentos en los que me he visto desbordada porque creo que he intentado abarcar mucho y no me he sabido organizar, así que espero que diciembre sea diferente y tenga tiempo para todo.

Voy a dejarme de misterios y voy a explicar un poco en qué "ando metida" en ámbito laboral-aprendizaje-proyectos.

Hace unos meses comencé a estudiar un grado superior online de Guía y Asistencia Turística. La realidad es que esto no es mi campo para nada, de hecho he trabajado en sanidad. Tomé la decisión de cursar turismo por varias razones: por ampliar mi abanico de conocimientos, aumentar mis posibilidades laborales y porque es un trabajo que no me ata a ningún lugar del mundo. 
Lo complicado de estudiar esto es hacerlo sin el apoyo de acudir a clases diariamente, lo cual hace bastante fácil desviarse y difícil saber si lo estás haciendo bien del todo. 

Pensando en no anclarme a mi país natal y saliendo de éste me di cuenta de que el buen nivel de inglés que había adquirido de adolescente estaba completamente oxidado. Así que en octubre empecé a ir a clases de inglés en la Escuela de Idiomas. Por tanto, tengo dos horas de clase 4 días por semana. 

Por supuesto, no sería escribir una aspiración importante para mí si no tuviera proyectos literarios entre manos. Uno de ellos lo comencé antes de darme cuenta y en enero empezó a tener una estructura que va cogiendo forma. 12 meses después he avanzado pero estoy un poco estancada ahora mismo, porque es un proyecto que depende bastante de la inspiración... y no siempre me siento tan inspirada como para avanzar. 

Sin embargo, una dificultad muy grande con la que me estoy encontrando es también una gran ventaja, y es que he conseguido recuperar la creatividad que tenía antes. Parece algo bueno, pero en mi cabeza está siendo un auténtico caos porque no paran de llegar ideas. Es un bombardeo constante que aprovecho siempre apuntando todas las ideas... ¡el gran problema es que no tienen relación entre sí! Así que tengo un montón de ideas pero están tan desordenadas que no se puede hacer nada con ellas. 

Pero no todo está perdido. Al ver semejante locura cogí mi cuaderno y lo dividí en algunos apartados en los que pude clasificar ideas. Gracias a esto, desarrollé unos pocos personajes, imaginé unos escenarios chulísimos y fui capaz de coger una sola idea de las que estaba teniendo y empecé a escribir sobre ella. Y vaya, ¡estoy desarrollando una historia! 

Estoy contenta, aunque está siendo difícil. Por eso he incluido en mi horario una hora para escribir. Tengo la sensación de que va un poco lento pero creo que es mi propia inseguridad la que me frena. Siempre me ha gustado escribir las cosas tal cual me vienen a la cabeza, pero estoy teniendo que hacer un esfuerzo para meter más contenido. 

Todo esto está muy bien, pero hay algo más que falla: a mi cartera le están saliendo telarañas. Como he dicho antes, he trabajado en sanidad toda mi vida laboral pero quiero alejarme de este sector porque es muy sacrificado y no podría estudiar si volviera a retomarlo por el bien de mis ingresos. Así que también he emprendido la búsqueda de trabajos de redacción online. Y bueno, como imaginareis, no estoy consiguiendo gran cosa, pero no dejo de intentarlo. Sería un gran paso para mí llegar a tener un cierto éxito en este campo además de un alivio económico. 

¡No entres en pánico, Viale! ¡Tienes ahorros!

😅

Volviendo al principio, este horario que me he puesto está siendo útil para organizarme y trabajar duro. Llevo tres días y aunque hoy no he dormido bien y se me está descuadrando todo, tengo intención de hacerlo bien porque quiero echar la vista atrás en fin de año y sentirme satisfecha.

Diciembre de 2019 va a ser crucial y me siento con fuerzas para llevarlo a cabo.


¡¡SÍ!!


FELIZ VIERNES 💜 




viernes, 25 de octubre de 2019

Eterna


¡Hola a todos!

Hoy vengo con uno de mis trabajitos. Hace unos meses me decidí a mandar un relato a un concurso, solo para probar la experiencia. No seleccionaron mi relato, y aunque sabía que era muy difícil que pasara, una parte de mí creía que lo conseguiría.

Eh, pero no pasa nada. 

Escribir este relato me sirvió como paso para iniciarme en la escritura de forma seria, no solo como entretenimiento. Si no lo hubiera hecho probablemente hoy no estaría haciendo nada de esto.

Como no fue seleccionado, he decidido compartirlo porque no me parece correcto que no vea nunca la luz, no porque piense que es brillante sino por la historia que hay detrás.

Hace unos meses sufrí la pérdida de una persona importante para mí y aunque pasé sus últimos días con ella, se fue antes de lo esperado y no tuve la oportunidad de despedirme. El relato es un homenaje a lo que viví con ella, los años en los que la conocí. El concurso era por el Día Mundial del Alzheimer, y cuento su enfermedad a través de mis ojos.

Espero que al leerlo os llegue parte de ella al corazón como hizo conmigo. 😊🌟

Solía llamar a su puerta cada día a las 11 de la mañana y esperaba a que ella me abriera, aunque yo tenía las llaves de su casa. Me recibía con un gorro de lana color beige que ella misma tejió, con la bata y zapatillas de casa puestas todavía, siempre bajo una mirada maternal y protectora, pero al mismo tiempo dejándose cuidar.

Después de elegir cuidadosamente su ropa, salíamos a pasear por las calles de su barrio. Siempre saludaba a todo el mundo aunque no conocía a nadie, pero su perdición eran los niños. Nunca supe en qué momento lo hacía pero guardaba galletas en el bolso para dárselas a ellos, de los cuales disfrutaba viendo jugar y divertirse.

Tomábamos una taza de café en la misma cafetería cada día. Las camareras nos lo tenían preparado antes de que nos sentáramos, pero ella nunca se dio cuenta.

“¡Qué bueno! Está calentito.” susurraba después del primer sorbo, sonriendo complacida.

Luego paseábamos todo lo que sus fuerzas nos permitieran, sentándonos cada cierto tiempo a descansar, mirando las flores y a la gente pasar por la calle.

La vuelta a casa podía ser muy larga si ella marcaba el rumbo pero se sentía segura a mi lado porque yo le indicaba qué camino escoger cuando dudaba, y nunca nos perdimos.

Esta fue nuestra rutina durante dos años. Pero los últimos meses comenzó, de forma casi imperceptible, a alejarse de mí.

Un día quiso volver a la cafetería poco después de salir porque había olvidado que ya habíamos tomado el café. Otra vez no quiso hacer caso de mis indicaciones y la vuelta a casa se alargó varios minutos. En otra ocasión se enfadó conmigo porque no le dejé ir a dar de comer a los bueyes y me dijo que me marchara a casa.

Poco a poco el verde de sus ojos comenzó a tornarse gris, ya no brillaban de la misma manera. Nunca dejó de sonreír ni de cuidar a los más pequeños pero fue el día en el que me aseguró que ella tenía 32 años cuando supe que se estaba olvidado de quién era.

Los paseos se volvieron cortos, las horas que pasábamos en casa cada vez más caóticas al mismo tiempo que ella perdía su memoria más básica. Pero nunca dejó de sonreír.

Vivió los siguientes dos años rodeada de amigos y los mejores cuidados. Siempre con algo que hacer y alguien con quien hablar. Durante un tiempo dejó de olvidar pero también de recordar. Yo seguí visitándola casi cada día, jugábamos al bingo y a las cartas y nos divertíamos como al principio. Fue cuando tuve que alejarme de ella cuando comenzó a olvidarme. Mis visitas de una o dos horas acabaron durando diez minutos en los que intentaba recordarle quién era yo para ella. Ella sonreía y decía que no se acordaba de mí y luego me mandaba a la cocina a merendar. Así fue como decidí que era el momento de despedirme de ella.

Pasaron nueve meses cuando recibí la llamada que me hizo volver a su lado. Postrada en una cama de sábanas blancas había una niña que llamaba a su madre, pero tenía la misma cara que la mujer con la que compartí tantos paseos. Lo había olvidado todo… o eso creía. Me acerqué a ella y la llamé. Ella me miró y algo en su mirada me dijo que se sentía a salvo. Sonrió y me tendió la mano. No sabía quién era, pero me había reconocido.

Quise recuperar el tiempo perdido, le conté todo lo que había hecho en los últimos meses, le hablé de mi nuevo trabajo y de mi pareja, le conté que había estado en dos bodas ese año y le enseñé las fotos, hasta un día salimos a pasear al jardín, donde cogimos dos flores con las que adorné su pelo. Disfrutamos como hacía tiempo que no lo hacíamos juntas.

El día que supe que ya no tendría que volver me invadió un sentimiento de desamparo. Cuidé de ella durante cuatro años, pero ella me guió y me enseñó a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean, las que permanecen en la memoria aun cuando se ha perdido todo lo demás. Me regaló carcajadas, alegría y optimismo. Me enseñó que los recuerdos pueden perderse, pero que un buen corazón nunca muere.


                                                                                                                        Viale


viernes, 18 de octubre de 2019

Fin del reto


¡Hola a todos!

Llegué aquí hace un mes sin tener ni idea de donde me estaba metiendo ni lo que iba a hacer, lo único que tenía claro es que quería escribir y no sabía cómo empezar. Sabía que "escribir un libro y esperar que se venda por sí solo" no es la mejor opción, que se pueden hacer más cosas por el camino y creé este blog con la idea de conocerme yo, darme a conocer y sobre todo trabajar practicando mi escritura e implantando hábitos a mi vida que me ayudaran a lograr mi objetivo.

Ha pasado un mes, en el que debo decir que he escrito más y mejor que nunca, me he visto motivada, he continuado proyectos abandonados y me he conocido a mí misma. Hoy puedo decir que este mes de prueba me ha traído resultados realmente positivos y quiero compartirlos con vosotros a través de una auto-entrevista que voy a exponer en las siguientes líneas.

¿He cumplido con el reto de subir 2 entradas por semana?

Aquí tengo que ser muy sincera y lo cierto es que no siempre he cumplido. Me propuse publicar los martes y los viernes, y tanto este ultimo martes como hace dos no lo hice. Y lo cierto es que no ha habido una causa de fuerza mayor que me lo haya impedido, sino que simplemente he estado fuera de casa y no lo he hecho. Si bien es cierto que no me ha supuesto mucho esfuerzo crear contenido, no siempre ha sido fácil, de la "rutina" de publicar dos veces por semana he aprendido cosas de las que hablaré más tarde.

¿Me ha ayudado el reto a crecer como escritora?

Definitivamente sí, el tener la "obligación" de escribir me ha hecho practicar casi a diario, pensar y desarrollar ideas nuevas a las que sacar jugo. Gracias a este proceso hoy puedo decir que me identifico como escritora de forma casi oficial, aún me quedan muchos pasos que dar pero ya estoy dando los primeros. 
También creo que he mejorado en la forma de expresarme y redactar, presto más atención a la hora de construir frases, de usar las palabras adecuadas, ortografía, etc.

¿Qué he aprendido durante este mes?

Lo más básico de todo es que he aprendido a crear y usar un blog. Parece poco serio, incluso en mi cabeza sonaba a broma, pero no tengo muchos conocimientos sobre informática e internet y para mí ha sido algo costoso dar forma al blog, "ponerlo bonito". He pasado horas viendo videos en YouTube, he visitado otros blogs, he trasteado con todas las herramientas que se me ocurrían, y aunque aún me queda mucho que mejorar he conseguido darle al blog algo de "vidilla" y que se vea bonito. Aún así hay que decir que sigue en mantenimiento.
Me he dado cuenta también de que tenía muchas ganas de escribir y que era muy buena idea postear dos veces por semana pero es muy difícil. Como he dicho antes, no me cuesta mucho pensar ideas para escribir en el blog, sobre todo al principio, pero conforme ha ido pasando el tiempo me he vuelto un poco loca por "tener que subir algo sí o sí" y en alguna ocasión he escrito por cumplir. No es algo nuevo que haya aprendido pero sí que esta experiencia me ha hecho confirmar que muchas veces es mejor apostar por calidad que por cantidad, de modo que habrá cambios.
Una cosa muy importante que he aprendido a través de varias experiencias es la importancia de la competencia. Al poco de empezar el proyecto de mi libro me desmotivé mucho porque me di cuenta de que mi idea no era original. Sin embargo en este tiempo, por varias razones, he podido comprobar que aunque mi idea no sea única, puedo aprender de las existentes y hacer mi propia propuesta de valor. Por eso me decidí a continuar. 
Lo ultimo que quisiera añadir es que hay algo que no es que lo haya aprendido sino que más bien lo he recordado, y es que dentro de mí hay mucho más de lo que creo. Había olvidado que la literatura es mi talento, que amo escribir y que tengo grandes ideas, que tengo la capacidad de inventar historias y darles sentido, enganchar a quien las esté leyendo... y sobre todo transmitir. He recuperado mi pasión y no voy a desaprovechar este momento. Ha llegado el momento de salir a la luz, dejar de esconderse. Me toca empezar a triunfar.

¿Qué nuevos objetivos tengo a partir de ahora?


Mis objetivos para el blog son, principalmente, continuar (y crecer). Hablaba antes de apostar por la calidad, de modo que he decidido que a partir de ahora voy a reducir mis entradas a una por semana, y he escogido los viernes. Si me animo, puede que añada alguna más los martes, como he hecho hasta ahora.
Por supuesto, seguir mejorando la apariencia del blog, crear una página de presentación, agrupar el contenido por categorías y hacerlas visibles mediante pestañas, y también tratar de llegar a más usuarios. 
Fuera del blog, de forma más personal, tengo dos grandes objetivos: hacer ejercicios para seguir practicando y mejorando (algunos los compartiré con vosotros) y trabajar en mi libro, el cual está cogiendo una forma preciosa y tiene muy buena pinta. 

¿Cuál va a ser el contenido a partir de ahora?


El contenido no va a cambiar, ninguna de las secciones que he creado me ha disgustado en absoluto y me apetece mucho seguir exprimiéndolas. Una de mis favoritas es Desgranando..., me divierte más que el resto y no va a desaparecer. La frecuencia ideal sería subir uno al mes, y yo creo que es la más viable también. Si hay alguna novela que os gustaría que comentara me gustaría que me sugirieseis 😊
Va a seguir habiendo reflexiones sobre cómo voy, el proceso y mis proyecto.
Gustó mucho mi ejercicio de los personajes así que mi intención no solo es subir más, sino inventar más ejercicios o poner en práctica alguno recomendado.
Y por supuesto seguiré compartiendo textos, poesías, fragmentos, etc. Siempre con la idea de que veáis mi trabajo.
Obviamente cualquier otra sección que se me vaya ocurriendo, irá apareciendo. Estoy aquí para ser creativa 😁.

Valoración final

Estoy tremendamente satisfecha con el rumbo que está tomando esta idea del blog. Me está aportando mucho en mi día a día como hábito de trabajo y ejercicio, también para llegar a los que me leen y en especial para que me conozcan mejor las personas que tengo cerca. 
Estoy muy contenta porque veo que mis esfuerzos no caen en saco roto, sino que van encaminados a algo más grande, cada vez veo más claro que esto es el principio de un gran trabajo, un buen curriculum y una gran herramienta para progresar y mantenerme conectada con aquellos que me ayudan.

Agradecimientos

Me gustaría añadir un párrafo especial porque nada de esto hubiera sido posible si no hubiera contado con el apoyo de algunas personas y es importante para mí que sepan lo mucho que lo valoro.

En primer lugar quiero dar las gracias a mi amor, que fue quien me dio la idea de abrir el blog y desde que supo que quiero ser escritora no ha hecho mas que apoyarme y animarme. Gracias por sacarme de la zona de confort y enseñarme que puedo hacer grandes cosas. Gracias por inspirarme a través de tu increíble personalidad, tu trabajo y tu perseverancia. Gracias por enseñarme que rendirse no es una opción. Gracias por estar ahí siempre.

Quiero también agradecer a mi tía, la cual está detrás de este blog. Gracias por ayudarme a localizar mis puntos fuertes y animarme a sacarles provecho, por guiarme cuando no sabía cómo empezar, por tus críticas constructivas, tus opiniones y tus correcciones cuando ha sido necesario. 

Gracias a los amigos a los que os he pasado el link de este blog como si estuviera traficando y lo habéis valorado, os ha gustado y me habéis animado a seguir.

Y por ultimo pero no menos importante, GRACIAS a todos los que leéis el blog, porque me recordáis que siempre hay alguien dispuesto a escuchar lo que tengo que contar.




FELIZ FIN DE SEMANA

viernes, 11 de octubre de 2019

Desgranando... "Lolita"


¡Muy buenas tardes a todos! Y feliz viernes 😀

Hoy es día 11, estamos en la recta final del reto a solo 4 días de cumplir el mes escribiendo el blog. Tengo una buena reflexión que hacer y algunos cambios que plantear pero lo dejaremos para otro post porque el de hoy viene cargadito.

Hace tiempo que tengo ganas de escribir sobre esto pero no veía el momento, era una de las primeras ideas que tuve al abrir el blog pero prefería dejarlo para más adelante y creo que ya ha llegado la hora. 

Como veis en el título hoy os traigo otro "Desgranando...", una sección que me encanta porque, lo admito, disfruto muchísimo abriendo en canal las novelas que me leo. 

Hace unos meses por fin leí uno de los libros de mi montaña: "Lolita" de Vladimir Nabokov. El mío en concreto es una edición preciosa de Anagrama (limitada) que compré por Amazon. Me costó un poco más de lo que me hubiera gustado pero... ¡no pude resistirme!


No me digáis que no es una preciosidad...

Al ser un clásico de la literatura, Lolita está más que analizado y poco se puede aportar más que un sobrio análisis y mi humilde opinión, así que lo haré de la forma más amena posible. 

La editorial Olympia Press publicó por primera vez esta obra de Nabokov en Paris en 1955, no sin antes haber sido rechazada en varias ocasiones por ser considerada pornográfica e inapropiada, un pensamiento adecuado a la época de la que se trataba. Un dato a tener en cuenta es que curiosamente, la editorial Olympia Press solía, precisamente, publicar libros pornográficos (hecho que Nabokov ignoraba). Pero gracias a esta oportunidad hemos sido obsequiados con lo que, a mi parecer, es una obra maestra literaria. 

Todo el mundo conoce a grosso modo la historia de Lolita, una joven que tiene una relación con un hombre bastante mayor que ella. Si bien es cierto, al leer nos encontramos con una realidad mucho mayor, más compleja e infinitamente más oscura. El protagonista de la novela es Humbert Humbert, un hombre de mediana edad que desde el principio nos explica que siente una gran fascinación por las chicas muy jóvenes, a las que él llama nínfulas, cuyas edades están comprendidas entre los 10 y 14 años.

Wow. Acabamos de darnos cuenta de que Humbert es un pedófilo. Primera revelación chocante. Continuemos leyendo.

La obra está narrada en primera persona desde el punto de vista de Humbert. Creo que vamos entendiendo el por qué de la polémica que surgió en torno a este libro. Este punto de vista nos permite empatizar con el narrador de la historia, conocer sus pensamientos y sus recuerdos y comprender sus actos. Y aquí es donde entra el gran dilema. La idea de que la historia siempre es contada por los vencedores nos llega a la mente, donde creemos que precisamente son estos los buenos. Esto crea un conflicto en nosotros los lectores porque obviamente sabemos que nuestro protagonista no es precisamente una buena persona. Acompañamos a Humbert a lo largo de toda la historia y nos damos cuenta de cómo trata de justificar sus acciones en todo momento, especialmente cuando siente algún tipo de remordimiento, lo cual es bueno porque este hecho lo humaniza. 

Paralelamente tenemos a nuestra querida Lolita. Se le ha atribuido el término lolita a un tipo de adolescente especialmente "tentadora" y seductora, y esto viene porque en ciertos momentos de la historia vemos una "incitación" sexual por parte de Lolita a nuestro enfermizo protagonista, lo cual alimenta sus fantasías. Aquí debo hacer un inciso y dejar mi opinión. Lolita (o Dolores) es una joven de 12 años con una actitud desafiante, rebelde y demasiado sexual para su edad. Siendo honestos... muchas niñas de esa edad pueden actuar de forma similar, no es ningún secreto. Interpreto este comportamiento como una forma de enfrentarse a su madre, una insurrección de origen meramente hormonal. El gran problema de Dolores fue, por desgracia, topar con este individuo. Aquí vemos que se juntaron el hambre con las ganas de comer. 

¿Por qué creo que Lolita es una obra maestra?

A lo largo de toda la historia vemos una evolución psicológica de los personajes a través de la mirada subjetiva de Humbert. Vemos a Lolita crecer y madurar, tener una vida "normal" y cómo interactúa con su entorno. Vemos a Humbert convertir un ferviente deseo (no olvidemos que está provocado por una perversión) en lo que, para él respecta, un romance, huir y adaptar a Lolita a lo que él cree que es lo mejor para ella porque realmente la ama, y acabamos viendo a un hombre capaz de todo por "amor".

Por otro lado es digno de mención el recurso de las descripciones de los viajes. Siendo muy sincera, a mí personalmente tanta descripción de tanto paisaje en tanto viaje me aburría, pero creo que es un elemento importante en la historia que nos refleja el paso del tiempo a través de los lugares. 

La narrativa de Vladimir Nabokov tiene un ritmo bastante ligero, no se hacen pesados los acontecimientos sino que logra atraparte con sus palabras y deseas saber qué va a pasar a continuación.

Necesario evidentemente hablar de la connotación erótica de la novela. Tenemos pasajes bastante explícitos y otros que no lo son tanto. Según la atmósfera en la que se desarrollan nos producen unas sensaciones u otras, todas ellas muy realistas. Para mí esto es digno de admiración.

Al final del libro (al menos en esta edición en concreto) hay una nota del autor en la que hay un fragmento que me llamó mucho la atención y quiero compartir con vosotros:

"Los profesores de literatura tienden a plantear problemas tales como: "¿Cuál es el propósito del autor?" o, peor aún: "¿Qué trata de decir este tipo?" Ahora bien, ocurre que pertenezco a esa clase de autores que al empezar a escribir un libro no tienen otro propósito que librarse de él."

Me encanta esta cita porque nos hace plantearnos la forma en la que analizamos todo lo que leemos (en este caso), pero aplicado a Lolita voy a respetar a Nabokov y no voy a buscar significados entre líneas. Sin embargo debo decir que, tal vez sin querer, el autor nos ha logrado crear conflictos éticos y morales, un sinfín de sensaciones por y para cada personaje y nos provoca pararnos constantemente a identificar y recordar qué estamos leyendo.



Ahora voy a irme un poco por las ramas ya que he cogido carrerilla. Nada más terminar el libro vi la película de 1997 dirigida por Adrian Lyne. Bueno... creo que fue un error verla tan pronto porque solo vi las cosas malas, las diferencias con el libro y el gran GRAN error del que sí voy a hablar: la película ha romantizado la historia.
Al no profundizar demasiado en el cuadro psicológico de Humbert solo vemos a un hombre enamorado de una chica joven, la cual sí que se muestra más fiel a la del libro (maravillosa actuación de Dominique Swain). Creo que le dieron un enfoque erróneo porque el argumento no es ese, no es la historia de amor. A pesar de que la película nos lo deja entrever, cuando terminamos de leer el libro la única idea que tenemos clara es que Humbert es un enfermo mental, pedófilo, agresivo y retorcido. Humbert es, en esencia, un monstruo.

Enlace para comprar el libro en Amazon: