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jueves, 16 de abril de 2020
Ilusión por un nuevo proyecto
¡Hola de nuevo!
Hoy traigo grandes noticias. Ha ocurrido algo realmente bueno para mí y tengo muchas ganas de contároslo. Como habéis leído en el título, me he embarcado en un nuevo proyecto. Sé que no es la primera vez que digo esto, pero esta es distinta.
Todos los proyectos que había empezado podían ser medio decentes, pero nunca me sentía del todo cómoda. No fluía, veía problemas a todo y no me sentía segura. No lo estaba haciendo bien, y era porque lo estaba forzando. Las ideas que tenía y con las que estaba trabajando eran un poco artificiales, de un género que me gusta leer pero que nunca me he sentido cómoda escribiendo: la intriga. Sí, tenía una idea medio buena pero había cabos sueltos por todas partes y no la sentía del todo "mía". Siempre supuse que cuando me llegara la hora de escribir seriamente podría incluir todo lo que tengo en mi cabeza: psicología, filosofía, amor, aventuras, drama, algo de comedia... Creo que estaba tan focalizada en "tener algo ya" que olvidé darle sentido y ponerle alma, así que inevitablemente me bloqueé y empecé a odiar lo que estaba creando. Tengo muchas páginas de datos y apuntes esenciales para la historia, sin embargo aún no había empezado a escribir, no daba con la frase perfecta. El bloqueo se convirtió en frustración y las circunstancias actuales por las que estamos pasando todos más las mías añadidas empezaron a afectarme mucho y empecé a sentirme mal de verdad.
¿Por qué no estaba siendo capaz de seguir mi sueño? ¿Por qué me resultaba tan difícil hacer algo que amo? ¿Por qué no me sentía segura?
Retrocedamos unos meses en el tiempo
Hace unos meses os propuse un ejercicio sobre crear personajes, os lo dejo por aquí. Un día practicando nació uno en concreto del que no hablaré hoy. Por alguna razón me gustó mucho y conforme escribía sobre él iban apareciendo otros personajes, una historia, unas circunstancias... Tenía ante mi una gran posibilidad, había empezado algo pero no sabía cómo desarrollarlo, lo único que tenía claro era la imagen de tres o cuatro personajes que sabía que serían importantes. Pasé bastante tiempo devanándome los sesos imaginando, buscando tramas, entrecruzando ideas, pero nada me convencía. Así que poco a poco fui olvidando la idea y guardé a mis personajes en mi "cajón" con la esperanza de poder sacarlos algún día.
Al principio de esta semana tuve un sueño muy extraño, fantasioso y colorido. Cuando desperté pensé "oh que guay, podría hacer algo con esto" y estuve recordándolo durante todo el día. Incluso lo escribí en un cuaderno para no olvidar ningún detalle. De repente recordé a mis personajes olvidados. Los saqué del cajón y vi que el resultado tenía bastante sentido, que era una idea buena y con potencial pero aún me faltaba algo.
Algo obsesionada de repente vi la luz. Tenía todas las piezas pero había algo que me faltaba: un protagonista. Por alguna razón en ese momento todo fluyó casi mágicamente, todo cuadraba a la perfección y me di cuenta de que por fin tenía ante mí la idea que llevo prácticamente toda mi vida buscando. Me inundó un sentimiento de plenitud en ese momento, sentí adrenalina corriendo por mis brazos que me llevaban directamente al teclado. Dejé de lado todas mis obligaciones y empecé a atar cabos y más cabos hasta que supe exactamente cómo empezar... y lo hice. Pasé todo el día sentada frente a mi portátil escribiendo, pensando, escribiendo, y disfruté, disfruté tanto que todas las dudas que tenía sobre mí misma se disiparon y algo en mi corazón me dijo que realmente he nacido para esto.
Y ahora que os he contado esto quiero deciros algo:
Puede que no sea la J.K. Rowling de 2020, no tengo muchos conocimientos sobre narración y soy consciente de que cometo muchos errores. Hay cosas en mí que debo solucionar para poder trabajar con calidad y sobre todo tengo ciertas desventajas con respecto a otros escritores noveles. Pero tengo clara una cosa: esta idea me ha llenado de optimismo en un momento de desánimo muy grande y no voy a darle la espalda. Voy a hacer todo lo necesario para ejecutarla y quiero dar lo mejor de mí en cada letra. Lo tengo claro, más que nunca. Éste es mi momento y éste es el camino.
viernes, 7 de febrero de 2020
Inspírate
Hoy es domingo.
Esta mañana has abierto la ventana de tu habitación y al asomarte has experimentado los reconfortantes rayos de sol que solo se valoran en invierno, y has pasado el resto del día deseando volver a sentirlos.
Has hecho limpieza en tu casa, como cada domingo, escuchando la radio y cantando todas las melodías que conoces y por un momento te has sentido bien pero repentinamente un pensamiento ha invadido tu mente: el recordatorio de un deber que no has cumplido. El sentimiento de culpa ha comenzado a nacer, y como todo el mundo sabe la culpa es el mejor alimento de las inseguridades. Ha aparecido un sentimiento de inferioridad que siempre traen consigo dudas.
"No se me da bien esto. No puedo hacerlo. Nunca llegaré a nada. No tengo talento. Soy mediocre. Mis ideas no son buenas."
Te has dado cuenta de lo dura que estás siendo contigo misma, te estás atacando... ¿y por qué?
Te has dado cuenta de que te necesitas a ti misma, que estás teniendo dudas y solo tú puedes resolverlas, así que has decidido reconectar contigo de la mejor forma que conoces: salir a pasear.
Has escogido ir al campo, necesitas un lugar con escasos ruidos e interrupciones, con el menor contacto con la realidad posible. Te has puesto música, no como la que cantabas esta mañana, otra distinta, reflexiva y romántica, con sonidos suaves y envolventes, incluso emotivos.
Has emprendido el camino sin saber dónde vas a acabarlo, andando sin rumbo, tus pies se mueven solos utilizando tu corazón como brújula.
Te has adentrado en senderos conocidos pero tomas rutas alternativas porque sabes que la mejor manera de encontrarse es perderse.
Observas. Te paras. Respiras hondo.
Estás disfrutando y se te ha olvidado por qué has salido a pasear, y olvidarlo te ha hecho recordarlo.
Hay algo que no va bien en tu vida, algo que no sabes qué es pero que no te deja avanzar. Te sientes en un callejón sin salida, bloqueada y angustiada porque tienes un proyecto en el que no avanzas. Has recordado todas aquellas malas palabras que te has dedicado hace un rato en tu casa y te has dado cuenta de que ese es parte del problema.
Paso 1: QUIÉRETE.
Te has puesto a buscar soluciones entonces, y gracias a ello has identificado más problemas. Te faltan ideas, te falta creatividad, ilusión, fuerza, inspiración...
Te has dado cuenta de dónde estás. Has perdido la noción del tiempo y has llegado a un lugar en el que no habías estado... pero está bien. Quieres descubrir sitios nuevos con los que reconectar y llenarte de energía, respirar aire fresco y escuchar los mensajes que te envía el viento.
Has visto una colina frente a ti y has decidido subirla. Con cada zancada, la adrenalina ha bañado tus venas, has sentido fuerza, un impulso que ha motivado a tus piernas a seguir subiendo, cada vez más deprisa. Tu sonrisa se ha hecho mayor conforme te has acercado a la cima de la colina.
Y ahí estás. De pie, con el mundo a tus pies. Te sientes fuerte y poderosa, la bajada es empinada pero no importa.
Cierras los ojos, vuelves a respirar, los abres.
Todo sigue igual pero tú no. Tú te sientes grande. Observas los bosques, las montañas que se han erguido frente a ti, escuchas el río imparable, el viento te acaricia el pelo, y el sol sigue calentando tu rostro igual que hacía por la mañana.
Paso 2: INSPÍRATE.
Nútrete de todo lo que has visto, oído, sentido, olido y tocado durante este recorrido. Mantén calientes las emociones que han llegado a ti cuando estabas en la cima de la colina. Perdónate por cada desprecio que te has hecho a ti misma e identifica tus mejores armas, aquellas que te harán ser más grande cada día.
Y ahora escúchate... Tienes mucho que decirte a ti misma. Y ya has comenzado a hacerlo.
Paso 3: TRABAJA.
Sé imparable. Vive, disfruta y siente todo lo que hagas, ama tu trabajo y tus deberes, que son regalos. Aprende, escucha lo que otros puedan enseñarte y no te rindas. Sé paciente, identifica tus errores y soluciónalos. No pares nunca.
Y te harás gigante.
sábado, 9 de noviembre de 2019
Literatura
¡Hola a todos!
No se a vosotros pero a mí esta semana se me ha hecho un poco larga, pero... ¡por fin es viernes! Toca descansar, tener más tiempo y lo mejor: el post de Viale 😉
A pesar de que se me ha hecho larga la semana por circunstancias personales y por tener bastante trabajo, estoy muy contenta y os voy a decir por qué. Lo primero es que desde hace unos días están subiendo las visitas del blog, de hecho están subiendo tanto que estoy muy sorprendida. Los que llegasteis de los primeros sabéis que no era mi intención crear un blog grande, sino que sería algo un poco íntimo y como apoyo en mi camino hacia la escritura. Sin embargo ya han pasado casi dos meses y la idea ha ido evolucionando. Ahora que van aumentando las visitas debo admitir que me siento bastante satisfecha, orgullosa de cómo va creciendo el blog y de ver que gusta lo que hago. No es por echarme flores pero siento que estoy haciendo un buen trabajo y es una sensación muy agradable que pocas veces he tenido. Al darme cuenta de esto he decidido que no quiero parar, no tengo el foco en llegar a un gran número de personas, pero sí en continuar creciendo, digamos "profesionalmente", aprendiendo y haciendo cosas nuevas.
Por otro lado, tengo una gran noticia. Por una serie de decisiones que he ido tomando durante esta semana he llegado a un punto que va a ser muy positivo y que tengo intención de aprovechar al máximo. He contactado con algunos autores y voy a empezar a colaborar con ellos para la sección "Desgranando...".
Estoy muy contenta porque estos autores (que no tienen un currículum precisamente pequeño) han valorado positivamente mi trabajo y para mí es un gran halago, además de una gran oportunidad. Pronto habrá más novedades.
Estaba meditando sobre estos acontecimientos y hablándolo con mi padre cuando me ha dicho que ahora voy a tener que leer mucho. Esto me ha hecho pensar que sí, es cierto, y estoy encantada. Adoro leer y, aunque he abandonado el hábito en los últimos años, he sido una auténtica devoradora de libros. Hoy voy a contaros cómo empezó todo.
Tenía 6 años cuando mis padres me llevaron al cine a ver Harry Potter y la Piedra Filosofal. Mi padre había leído el libro y más o menos un año después me animó a hacerlo yo también. Siempre había leído muchos cuentos pero ese libro era un reto para mí, ¡había muchas palabras! ¡Y sin dibujos!
Afortunadamente nuestra querida J.K. Rowling tiene un don para transmitir y contar historias complejas de forma sencilla, y enganchar tanto a los mayores como a los más pequeños. Y así me inicié en la lectura.
Durante los próximos años me convertí en ese espécimen de niña que lee libros "de mayores" (¡sin dibujos!) y aunque en el colegio no era la que más amigos tenía, tenía algunos que compartían esa pasión por los libros y las historias fantásticas. Conforme fui creciendo, mis gustos evolucionaban, entraba en la pre-adolescencia y me hice muy fan de los diarios de Gerogia Nicolson, saga de libros que recomiendo a cualquier persona joven que se encuentra en esa fase de su vida.
Poco tardé en conocer la saga Crepúsculo, y enamorarme de los vampiros como cualquier adolescente de aquella época, fue una moda maravillosa que, en mi opinión, quedó destruida con el lanzamiento de las películas.
Y ahora llegamos a un puto clave en mi vida como lectora: la clase de literatura universal. Escogí la rama de letras y esa asignatura era obligatoria, no me hacía especial ilusión pero era lo que tocaba. Los libros que nos mandaron leer ese año proporcionaron mi primer contacto con la literatura clásica, y no me desagradó. Conocí un sinfín de autores que me llamaron mucho la atención pero fue más tarde, durante uno de los años que cursé Bachiller cuando llegué a amar la literatura. Tuve una profesora que me transmitió esa pasión y no me fue difícil comprenderla. Por segunda vez en mi vida leí una obra de Shakespeare: Hamlet. Disfruté de esa obra, leyéndola, leyéndola otra vez, analizándola y con numerosos debates en clase. No podía creer lo maravillada que me hacía sentir "ese libro tan viejo" y no dudé en adentrarme más en aquel mundo.
La metamorfosis de Franz Kafka me aportó un nuevo enfoque, los debates de clase se volvieron un "qué querrá decir" y me encantaba buscar significados, perderme entre metáforas y simbolismo a la vez que un realismo que me fascinaba.
Unos años después decidí comprarme Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, donde disfruté durante toda la lectura, con una gran sonrisa, de la belleza de sus palabras, especialmente para crear escenarios y exponer sentimientos. Debo decir, que se convirtió en uno de mis libros favoritos. Hace poco compré Sentido y Sensibilidad, y tengo ganas de empezarlo pero va a tener que esperar.
Esta es mi historia con los libros resumida, para que me conozcáis un poquito mejor.
Por ultimo deciros que, como he dicho al principio, las visitas están subiendo ¡pero nadie se suscribe! Me haría mucha ilusión que lo hicierais, además de ser de ayuda.
Dicho esto, gracias por pasaros un viernes más, os deseo una semana maravillosa y llena de alegrías. 😊
martes, 8 de octubre de 2019
Amor
¡Buenas tardes! ¿Qué tal va vuestro inicio de semana?
Estoy muy contenta porque empiezo a ver frutos de mi trabajo. He hecho unos cambios en el blog para que se vea más bonito, veo que me han subido un pelín las visitas y que ya encuentro el blog en el buscador de Google (¡bieeeen!). Además siento que cada vez me va resultando más fácil escribir e incluso inspirarme, al principio tenía que pensar mucho sobre qué escribir pero estoy reconectando con la Viale creativa del pasado, surgen ideas con más facilidad, me cuesta menos expresarme y estoy desarrollando ideas pasadas a las que no llegué a dar forma. Y si soy sincera, creo que tengo un buen proyecto entre manos con el que puedo llegar a conseguir algo bastante interesante 😁👀
Hoy quiero hablar sobre el gran inspirador de los escritores: el amor, un sentimiento del que surgen grandes clásicos, novelas que todos hemos leído, hermosas poesías y miles de canciones. El amor nos llena de vida y saca lo mejor de nosotros, y a veces tenemos la suerte de compartirlo con alguien muy especial.
Quiero enfocarme en ese "alguien especial", que surge de la nada y se convierte en todo. Te devuelve la ilusión, te enseña cosas nuevas y te hace sentir cosas a las que no sabes poner nombre.
Ese "aaay" del principio cuando sientes que no sabes qué tiene esa persona, que te lo remueve todo y lo único que quieres es verle. Con el tiempo se van creando momentos, recuerdos, y cuanto más le conocemos más queremos conocerle, se forja un vínculo diferente, más fuerte que cualquier otro y nos lleva a entregarnos en cuerpo y alma. Si continúa avanzando el tiempo y mantenemos estas sensaciones... significa que hemos encontrado un diamante.
Hoy me siento romántica y por eso he escrito un texto sobre personas especiales, sobre momentos y sensaciones que debemos guardar en nuestros corazones porque son únicas e irrepetibles. Y sobre todo quiero dedicárselo a mi persona especial, cuyo apoyo ha sido vital para el desarrollo de mi proyecto.
Esto es para ti, mi amor 💓🌹
Su pelo castaño se volvía rubio bajo los rayos del sol, y
sus ojos me recordaban a las aguas de un lago escondido en medio de un bosque.
Transmitían la misma paz.
Su voz era dulce como una poesía, igual de suave al gritar
que al susurrar.
Aún no sé cómo era capaz de hacerme olvidar cada aspecto de
mi vida cuando estaba con él, mi pasado y mis obligaciones, todo desaparecía
cuando me abrazaba.
Me llamaba “bonita”, “guapa” o “preciosa” y me hacía sentir
como si nunca nadie lo hubiera hecho antes, como si fuera la primera vez que
escuchara palabras bonitas.
Solo él era capaz de hacerme recordar que era especial.
Cantábamos juntos en el coche mientras él conducía, y
disfrutábamos tanto que se me llegaba a olvidar que nunca se me dio bien cantar.
Las estrellas brillaban más intensamente cuando las
mirábamos juntos, abrazados, en medio de la nada y sintiéndonos diminutos como
granos de arena en el desierto. Nos quedábamos asombrados por su belleza,
hablábamos del universo y buscábamos el sentido de la vida.
Y luego nos besábamos.
Aprendíamos de cada pelea, nos enseñábamos a cuidarnos y
hasta en los peores momentos nos buscábamos. Podíamos con todo.
Nos hicimos fuertes, nos quisimos más cada día, y el eco de
aquel hermoso amor resonó en la eternidad.
∞
viernes, 4 de octubre de 2019
Una vieja poesía
¡Muy buenas tardes!
En primer lugar quiero disculparme porque he fallado, el martes pasé el día fuera y no publiqué nada. Pero hoy es viernes y sigo aquí 😀
Con respecto al post de la semana pasada, me lo pasé genial improvisando y tuvo una acogida bastante buena así que me animó bastante a seguir haciendo cosas así.
Hoy también me gustaría compartir algo mío, esta vez me decanto por rescatar de mi cajón algo que escribí hace algunos años y de lo que, sinceramente, estoy bastante orgullosa.
Es una pequeña poesía que escribí en 2009 o 2010, mi primera poesía, a la que le tengo un cariño muy grande. Recuerdo que pasaba todas las horas de clase garabateando textos y dibujos en los márgenes de mis cuadernos en vez de atender a lo que mis profesores decían (curiosamente aprobé ese curso). Fue así como nació mi primera "creación", supongo que durante alguna clase de historia. Lo más curioso de esta poesía es que ha estado muchos años perdida.
La escribí en un papel con un dibujo de un lago en la parte de atrás y más tarde la copié en otro lugar. El papel original se lo regalé a mi abuela unos meses después porque fue ingresada en el hospital y fue mi forma de darle fuerzas para que se recuperase. Recuerdo que mi madre me contó que se lo había enseñado y dijo en un suspiro: "Ay, Viale... ¿Qué será de ella?". No recuperé ese papel y no se qué hizo mi abuela con él pero estuve muchos años recordando mi poesía sin saber donde estaba. Pero hace unos meses rebuscando en una caja en la que tengo cientos de papeles llenos de más escritos y otros dibujos hechos en clase... apareció la copia de repente. Me puse muy contenta. "No vuelvo a perderla", pensé, y la copié en un cuaderno con otras poesías y reflexiones que he ido escribiendo desde mis 18 años hasta hoy.
Sin más dilación, os presento una poesía sin nombre, con versos libres y con fallitos pero a la que tengo mucho cariño. ¡Espero que la disfrutéis!
En primer lugar quiero disculparme porque he fallado, el martes pasé el día fuera y no publiqué nada. Pero hoy es viernes y sigo aquí 😀
Con respecto al post de la semana pasada, me lo pasé genial improvisando y tuvo una acogida bastante buena así que me animó bastante a seguir haciendo cosas así.
Hoy también me gustaría compartir algo mío, esta vez me decanto por rescatar de mi cajón algo que escribí hace algunos años y de lo que, sinceramente, estoy bastante orgullosa.
Es una pequeña poesía que escribí en 2009 o 2010, mi primera poesía, a la que le tengo un cariño muy grande. Recuerdo que pasaba todas las horas de clase garabateando textos y dibujos en los márgenes de mis cuadernos en vez de atender a lo que mis profesores decían (curiosamente aprobé ese curso). Fue así como nació mi primera "creación", supongo que durante alguna clase de historia. Lo más curioso de esta poesía es que ha estado muchos años perdida.
La escribí en un papel con un dibujo de un lago en la parte de atrás y más tarde la copié en otro lugar. El papel original se lo regalé a mi abuela unos meses después porque fue ingresada en el hospital y fue mi forma de darle fuerzas para que se recuperase. Recuerdo que mi madre me contó que se lo había enseñado y dijo en un suspiro: "Ay, Viale... ¿Qué será de ella?". No recuperé ese papel y no se qué hizo mi abuela con él pero estuve muchos años recordando mi poesía sin saber donde estaba. Pero hace unos meses rebuscando en una caja en la que tengo cientos de papeles llenos de más escritos y otros dibujos hechos en clase... apareció la copia de repente. Me puse muy contenta. "No vuelvo a perderla", pensé, y la copié en un cuaderno con otras poesías y reflexiones que he ido escribiendo desde mis 18 años hasta hoy.
Sin más dilación, os presento una poesía sin nombre, con versos libres y con fallitos pero a la que tengo mucho cariño. ¡Espero que la disfrutéis!
Soledad.
El viento se ha llevado
las blancas palabras
que un día
me susurraste.
Lloré frente el lago
que tanto a ti me recordaba.
Acaricié sus dulces aguas
con mi salado dolor.
Y quise morir.
Volé sobre el lago
que tanto a ti me recordaba.
Imaginé que estabas conmigo.
Quise derretir el hielo de mi corazón.
Y te encontré...
🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹
martes, 24 de septiembre de 2019
Seguimiento de Viale
¡Feliz martes!
Me gustaría dedicar el post de hoy a exponer y reflexionar sobre qué estoy haciendo en este momento, cuáles de mis acciones me acercan a mis objetivos y cómo me siento en relación a todo ello.
Han pasado 9 días desde que me estrené en esta plataforma y decidí hacer oficial mi motivación a convertirme en escritora. La idea surgió como parte de varios ejercicios para ir asentando mi camino, y ahora lo veo como una herramienta. Veo que puedo escribir sobre lo que yo quiera, cuando quiera y sin límites, lo cual me ha servido para comenzar a identificarme como escritora. Sin embargo el problema que le veo a esto, y para mí es un poderoso filtro, es que si algún día logro audiencia creo que mis idas y venidas pueden llegar a desorientar. "¿De qué va este blog?", la respuesta que más se le acerca es: "Va de lo que hay dentro de mi cerebro". Tan pronto puedo estar exponiendo reflexiones como contando mi último viaje.
Tengo claro que de momento esto es para mí y no pretendo llegar a nadie, sin embargo me gustaría que el día de mañana alguien, buscando referencias, pueda recurrir aquí y conocerme más y ver cómo es mi estilo. Sobre eso creo que puedo decir que mi estilo es sacar lo que llevo dentro, ni más ni menos.
Pero ya que estoy aquí debo cuidar lo que hago y hacerlo bien, esta plataforma es totalmente nueva para mí y apenas sé publicar. Hoy he estado investigando, viendo videos en YouTube sobre cómo manejar el blog, añadir botones, personalizar la página, monetizar (eso no va a pasar por el momento), incluso algo tan básico como seguir otras cuentas. Ha sido un ejercicio útil porque como digo soy nueva aquí y todavía parezco un chimpancé aprendiendo a pelar un plátano.
Obviamente no es esto lo único que hago. Dedico tiempo de mi día a día a buscar información sobre el mundo de la escritura, editoriales cerca de mí, cursos, concursos, competencia... me interesa saber qué hay en el mercado y qué puedo ofrecer.
Sobre los cursos no sé qué pensar. Me gustaría estudiar algo relacionado con la escritura pero no se cuales son mis opciones reales. Escribo en mi buscador de Google "cursos de escritura" y me salen a doblones, pero ¿Cómo sé cuáles me serán útiles? ¿Es necesario que pague tanto? ¿Tendrán algún tipo de reconocimiento? Por el momento voy a seguir buscando, no solo cursos sino fuentes fiables, contrastes de información, etc. Necesito 20 opiniones antes de formar la mía.
Hay algo que ha llegado el momento de confesar y es que hace un tiempo empecé a escribir una novela con intención de publicarla, pero veo muchos problemas a eso. No se si mi idea va a venderse bien, me da miedo cómo pueda ser su acogida, que se saque de contexto... y es que el tema sobre el que estoy escribiendo es bastante crudo, no apto para cualquiera, incluso puede llegar a ser polémico.
Y no, no es otra novela erótica de BSM.
Creo que es muy pronto para revelar más datos.
En mi opinión todo esto son pasos que, sumados a alguna que otra idea, van solidificando un buen camino que teniendo en cuenta que empiezo de cero no está tan mal. Hay que ir ampliando, por supuesto, cada día lo hago un poco 😀.
Por otro lado estoy estudiando un grado superior que nada que ver tiene con la escritura pero quiero tenerlo en el sentido práctico de poder tener opciones de trabajo cuando las necesite. Le digo cada día a la Viale desmotivada que aunque no me guste, lo mejor que puedo es sacar partido a las cosas más utiles que aprenda y aplicarlas en lo que me gusta, por ejemplo el marketing. ¡Qué poco sé de marketing y qué falta empieza a hacerme!
Para concluír, tengo que trabajar en disciplina, continuar aprendiendo, no conformarme nunca con lo que ya sé y ampliar mis horas de trabajo (sean buscar información o escribir). Creo que no voy mal y me gusta mi mentalidad de "siempre se puede hacer más".
Sigo trabajando en ideas para futuras entradas en el blog y voy a seguir buscando maneras de mejorarlo.
Dicho esto me despido por hoy, puede que el viernes me anime con algo que me haga salir totalmente de mi zona de confort, esta vez dejándome un poco expuesta 😱
¡¡NO TE LO PIERDAS!!
Me gustaría dedicar el post de hoy a exponer y reflexionar sobre qué estoy haciendo en este momento, cuáles de mis acciones me acercan a mis objetivos y cómo me siento en relación a todo ello.
Han pasado 9 días desde que me estrené en esta plataforma y decidí hacer oficial mi motivación a convertirme en escritora. La idea surgió como parte de varios ejercicios para ir asentando mi camino, y ahora lo veo como una herramienta. Veo que puedo escribir sobre lo que yo quiera, cuando quiera y sin límites, lo cual me ha servido para comenzar a identificarme como escritora. Sin embargo el problema que le veo a esto, y para mí es un poderoso filtro, es que si algún día logro audiencia creo que mis idas y venidas pueden llegar a desorientar. "¿De qué va este blog?", la respuesta que más se le acerca es: "Va de lo que hay dentro de mi cerebro". Tan pronto puedo estar exponiendo reflexiones como contando mi último viaje.
Tengo claro que de momento esto es para mí y no pretendo llegar a nadie, sin embargo me gustaría que el día de mañana alguien, buscando referencias, pueda recurrir aquí y conocerme más y ver cómo es mi estilo. Sobre eso creo que puedo decir que mi estilo es sacar lo que llevo dentro, ni más ni menos.
Pero ya que estoy aquí debo cuidar lo que hago y hacerlo bien, esta plataforma es totalmente nueva para mí y apenas sé publicar. Hoy he estado investigando, viendo videos en YouTube sobre cómo manejar el blog, añadir botones, personalizar la página, monetizar (eso no va a pasar por el momento), incluso algo tan básico como seguir otras cuentas. Ha sido un ejercicio útil porque como digo soy nueva aquí y todavía parezco un chimpancé aprendiendo a pelar un plátano.
Obviamente no es esto lo único que hago. Dedico tiempo de mi día a día a buscar información sobre el mundo de la escritura, editoriales cerca de mí, cursos, concursos, competencia... me interesa saber qué hay en el mercado y qué puedo ofrecer.
Sobre los cursos no sé qué pensar. Me gustaría estudiar algo relacionado con la escritura pero no se cuales son mis opciones reales. Escribo en mi buscador de Google "cursos de escritura" y me salen a doblones, pero ¿Cómo sé cuáles me serán útiles? ¿Es necesario que pague tanto? ¿Tendrán algún tipo de reconocimiento? Por el momento voy a seguir buscando, no solo cursos sino fuentes fiables, contrastes de información, etc. Necesito 20 opiniones antes de formar la mía.
Hay algo que ha llegado el momento de confesar y es que hace un tiempo empecé a escribir una novela con intención de publicarla, pero veo muchos problemas a eso. No se si mi idea va a venderse bien, me da miedo cómo pueda ser su acogida, que se saque de contexto... y es que el tema sobre el que estoy escribiendo es bastante crudo, no apto para cualquiera, incluso puede llegar a ser polémico.
Y no, no es otra novela erótica de BSM.
Creo que es muy pronto para revelar más datos.
En mi opinión todo esto son pasos que, sumados a alguna que otra idea, van solidificando un buen camino que teniendo en cuenta que empiezo de cero no está tan mal. Hay que ir ampliando, por supuesto, cada día lo hago un poco 😀.
Por otro lado estoy estudiando un grado superior que nada que ver tiene con la escritura pero quiero tenerlo en el sentido práctico de poder tener opciones de trabajo cuando las necesite. Le digo cada día a la Viale desmotivada que aunque no me guste, lo mejor que puedo es sacar partido a las cosas más utiles que aprenda y aplicarlas en lo que me gusta, por ejemplo el marketing. ¡Qué poco sé de marketing y qué falta empieza a hacerme!
Para concluír, tengo que trabajar en disciplina, continuar aprendiendo, no conformarme nunca con lo que ya sé y ampliar mis horas de trabajo (sean buscar información o escribir). Creo que no voy mal y me gusta mi mentalidad de "siempre se puede hacer más".
Sigo trabajando en ideas para futuras entradas en el blog y voy a seguir buscando maneras de mejorarlo.
Dicho esto me despido por hoy, puede que el viernes me anime con algo que me haga salir totalmente de mi zona de confort, esta vez dejándome un poco expuesta 😱
¡¡NO TE LO PIERDAS!!
viernes, 20 de septiembre de 2019
Bloqueos
Hola y ¡feliz viernes!
Aquí estoy de nuevo y debo confesar que llevo desde el martes un poco preocupada porque no sabía sobre qué escribir. He barajado muchas ideas pero ninguna terminaba de convencerme. Así que inevitablemente he llegado a esta conclusión: estoy bloqueada.
Hace tiempo que lo siento, dejé intuir esta idea en la primera entrada y ahora la hago oficial, estoy pasando por un periodo de bloqueo creativo que me está impidiendo desarrollarme como escritora. Es fácil catalogar esto como "falta de inspiración" pero creo que es más que eso. A parte de no encontrar temas sobre los cuales escribir ni tener ideas para historias, percibo este bloqueo creativo en más ámbitos de mi vida diaria como por ejemplo la solución de problemas.
Tristemente creo que he llegado a este punto porque me he "robotizado".
¿Qué quiere decir esto?
Todo el mundo sabe que los robots no tienen conciencia, sino que funcionan siguiendo patrones para los que han sido programados. Queramos o no admitirlo a nosotros los humanos también nos ocurre. Vivimos sujetos a un sistema en el que se nos ha dado desde que nacemos una serie de pautas sobre las que dirigir nuestras vidas, comenzando en el colegio: apréndete este tema para la semana que viene y luego haz un examen (que por supuesto tienes que aprobar), memoriza las respuestas que están en los libros, trabaja esta asignatura aunque no te guste (lo más probable es que en el día de mañana no la vuelvas a utilizar), y una vez hagas todo esto olvídalo y ve a por el siguiente examen. Después del colegio haz lo propio en institutos y universidades, paga mucho dinero por aprender a hacer exámenes... y luego llegan los trabajos. Creo que todos estaréis de acuerdo conmigo en que el mayor valor que puedes aportar en la mayoría de trabajos (no todos) es cumplir con tu cometido.
Comenzamos nuestro paso en el mundo laboral con ilusión, cansados de estudiar y memorizar conceptos que probablemente hayamos olvidado ya, motivados porque vamos a hacer "lo que nos gusta", y además vamos a cobrar por ello... ¡maravilloso!
Pasan los meses, los años, y la rutina se nos adhiere tanto a los huesos que acaba formando parte de nosotros y romperla se convierte en algo impensable. Y esto, amigos, es la zona de confort.
Sigue pasando el tiempo, cada vez estamos más cansados y acostumbrados a hacer lo mismo cada día, y en nuestros ratos libres dedicarnos a nuestra vida personal, limpiar la casa o lo que sea. Pero claro, eso esta bien porque recibes un sueldo al final de cada mes que te permite comer, vestirte, etc. Pero... ¿qué ha pasado en nuestras cabezas?
EL TEDIO SE HA COMIDO NUESTRAS IDEAS.
Personalmente esto es lo que me ha ocurrido... me he vuelto una máquina de cumplir con lo que debo hacer, que es trabajar, estudiar y ocuparme de mi entorno, pero sin darme cuenta dejé de estimular mi imaginación. Y ahora no tengo ideas. Sin embargo, después de muchas reflexiones y de largas conversaciones de madrugada he decidido ser valiente y romper mis costumbres, cuestionar mis creencias y salir de mi zona de confort, porque este paraíso de nubes acolchadas es un veneno para mi creatividad.
Y hoy, un día más, aunque no tengo nada innovador que decir, me aventuro a dejar de hacer lo más cómodo para mí y optar por algo que me cuesta más, que es más difícil pero que me va a hacer sentir una enorme satisfacción.
"Si quieres ser escritor... ESCRIBE"
Este post ha sido un poco gris, y no ha salido como esperaba (de hecho tengo la sensación de haber empezado con una cosa y acabado con otra) pero me quedo con lo positivo:
Me he desahogado.
He expresado un pensamiento que tengo desde hace bastante tiempo.
He abierto un tema en el que me gustaría seguir profundizando en posts futuros.
He cumplido con mi objetivo de hoy.
Le he hecho trabajar a mi cerebro.
He recordado una vez más por qué estoy aquí.
¡FELIZ FIN DE SEMANA! 😘
domingo, 15 de septiembre de 2019
Presentación y Objetivos
Queridos lectores:
Independientemente de cómo habéis llegado hasta aquí GRACIAS y BIENVENIDOS a mi pequeño rincón dentro de este gran mundo que es Internet. Yo soy Viale (nombre artístico, por supuesto) y mi propósito aquí es contaros, o contarme a mí misma cómo voy dando pasos cada día que me acerquen a mi objetivo: ser escritora, algo que siempre he deseado desde que tengo uso de razón, y por fin me estoy decidiendo a dar el salto.
Tengo varias intenciones con este blog, una de ellas es imponerme una rutina de escritura a la que (mal hecho) no estoy acostumbrada. Veo también esta iniciativa como una oportunidad de adentrarme en el mundillo, hacerme visible ya que se está muy bien en la zona de confort y de la sombra.
Compartiré también algunos de mis trabajos, esos que llevan años cogiendo polvo en mi cajón por miedo o vergüenza pero que siempre he querido mostrar.
Pero mi principal gran razón de estar aquí es demostrarme a mí misma que puedo, que existe en mí cierto talento y que soy capaz de hacer magia con él, puedo contar historias, viajar a mundos lejanos o simplemente hablar de mi vida, pero puedo hacerlo jugando con las palabras como siempre me ha encantado hacer.
Dicho esto toca hacer un "pacto" conmigo misma y con quien caiga por mi rinconcito, y ese es que va a haber al menos dos entradas a la semana en este blog, he elegido los martes y los viernes (recordamos, imposición de rutina).
Hoy domingo 15 de septiembre de 2019 comienzo con esta pequeña presentación, pero este martes publicaré mi primera entrada REAL. Comenzaré haciendo esto durante un mes, como un reto, y después veremos qué pasa (por supuesto la idea es continuar).
COMIENZA AQUÍ MI PROYECTO PERSONAL, EL PROYECTO DE MI VIDA.
Por último, gracias por pasarte por aquí. Cualquier lector es bien recibido 😀
¡Nos vemos el martes!
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