viernes, 29 de noviembre de 2019

Ojalá...


Hay momentos en nuestras vidas en los que tenemos algo importante en nuestras manos pero no somos conscientes y no le sacamos partido. Tal vez la razón sea que somos demasiado jóvenes o demasiado mayores, que no tengamos recursos suficientes o que no confiemos en nosotros mismos. 


Ojalá hubiese sido valiente y reconocido que te amaba, decirle al mundo entero que te veía a escondidas y creaba cosas bellas a partir de lo que tú me contabas.


Ojalá no me hubiese avergonzado de mis textos y mis ideas, que podían no ser las mejores pero eran mías y podrían haberse convertido en algo mejor.


Ojalá le hubiese contado a cada persona que conozco que tú, la literatura, eres mi pasión y has estado conmigo siempre, que inventábamos cuentos cuando era pequeña, me inspirabas para que escribiera un sinfín de libros que nunca llegué a empezar, que más adelante nacieron las poesías y que juntas podíamos crear infinitos mundos.


Ojalá hubiese sabido que podía hacerlo, que tenía talento y cultivarlo me daría grandes resultados.


Ojalá alguien me hubiese dicho que podría dedicarme a ello, que existe todo un mundo alrededor de ti y que nunca me caería del cielo la oportunidad de ser la mejor si no la buscaba.


Ojalá hubiese trabajado en ti como lo estoy haciendo ahora, nadie me hubiese parado cada vez que una idea nacía y hubiese sido constante. Tal vez podría haberme nutrido de ti durante años hasta dar bellos y dulces frutos.


Ojalá nunca hubiese tenido miedo de ser juzgada por lo que estábamos creando, porque ese miedo se ha hecho mayor con el tiempo y ha hecho que me olvide de ti durante mucho tiempo.


Ojalá te hubiese tratado mejor, te hubiese cuidado y nunca hubiese ocultado todo lo que me estabas enseñando, que era la posibilidad de un futuro brillante.


Ojalá te hubiese escuchado y nunca te hubiese negado. Porque yo te abandoné pero tú a mí no.


Ojalá hubiese creído en mí como tú lo hacías, tal vez hoy no sería tan duro trabajar y conseguir lo que nunca he admitido que anhelo: vivir de ti.


Ojalá nunca te hubiese transformado en lo que no eres, de algo bello a oscuro en lo que refugiarme evitando miradas y juicios.


Ojalá te hubiese dedicado todo mi tiempo. Hoy no sería tan difícil llegar a ti.


Un día nos damos cuenta de que hemos "desperdiciado" una oportunidad y, por supuesto, nos da mucha pena. Pensamos que si hubiéramos practicado mucho más, probablemente ahora nos fuera mejor. Y tal vez sea así. 

Sin embargo de nada sirve martirizarse. Todo tiene un momento y una razón y aunque algunas veces no nos demos cuenta de las oportunidades que están frente a nosotros "porque no hacen ruido" no significa que todo esté perdido.

Lo más importante es ser consciente del ahora, de que nuestro momento no ha pasado y las decisiones incorrectas del pasado son oportunidades de aprender. No será tan fácil, nos costará más, pero no debemos volver a dejarlo pasar o nos volveremos a arrepentir.

¿Qué quiero?

¿Qué busco a largo plazo?

¿Cuál es el primer paso?

¿Qué acciones me van a llevar a mi objetivo?

Todo comienza con un "yo puedo" seguido de "vamos allá". 

Tu momento es el que tú elijas que sea.

Feliz fin de semana.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Desgranando... "El Cazador de Piratas, la Travesía de Elena"


¡Hola a todo el mundo! Bienvenidos un viernes más a mi blog, mi rincón de expresarme libremente en el ámbito literario.

Hoy estoy muy contenta porque este post va a dar comienzo a una nueva etapa que espero que traiga consigo aprendizaje, mucha lectura y grandes proyectos. Hace un par de entradas mencioné que voy a empezar a realizar colaboraciones... y hoy tengo el placer de presentaros la primera.

Como habéis podido comprobar, las colaboraciones vendrán en la sección Desgranando... y consistirán en analizar como a mí me gusta las obras de algunos autores noveles o menos conocidos (no implica esto que deje de "desgranar" obras más conocidas o grandes clásicos). 

Desde hace algunas semanas comencé a estar más activa en redes sociales, lo cual me dio la oportunidad de conocer a otros escritores y aprender aspectos técnicos que desconocía. A raíz de esto, por una sucesión de acontecimientos, contacté con algunos autores cuyos libros me ofrecieron para poder reseñar.

¡Y ACEPTÉ!

Me gustaría agradecer a estos autores que hayan confiado en mí y que me hayan dado esta oportunidad, es para mí un gran paso como bloguera, lectora y escritora.

Inaugurando estas colaboraciones tenemos la primera novela publicada de Jesica Sabrina Canto: El Cazador de Piratas, la Travesía de Elena, nada más ni nada menos que desde Buenos Aires.

Jesica Sabrina Canto es una escritora argentina que se dedica a escribir artículos para revistas online y realizar talleres de escritura con varios colaboradores. 

He leído sobre ella y he escuchado una entrevista que le hicieron en un programa de radio y creo que es una chica que tiene bastante potencial como escritora. Es autora también de otros libros como Entraña del adiós o La chica de los libros.

El Cazador de Piratas, la travesía de Elena nos cuenta la historia de Elena, una joven de 23 años que, tras ser liberada de la esclavitud en un barco pirata, busca la manera de saciar su sed de venganza. 
Conocemos a Elena durante los últimos minutos de su cautiverio, durante los cuales advertimos de cómo han sido sus últimos años de vida y las crueldades a las que ella y sus compañeras han sido sometidas.

Durante la novela no solo nos quedamos con Elena, nuestra protagonista, sino que Jesica nos aporta puntos de vista de otros personajes relevantes para la historia. Un elemento muy importante que emplea es el recuerdo. Esta es una manera muy positiva de conocer al personaje, su historia y la razón de que se encuentren en ese momento y en ese lugar de la novela. Por supuesto, de quien más recuerdos obtenemos es de Elena, ya que la historia gira en torno a ella, pero no por ello hay que menospreciar los de los otros personajes, y es algo importante a tener en cuenta mientras se lee.

Debo reconocer que al principio me resultaba ligeramente "caótico" que hubiera tantos puntos de vista, pero se debe a que no comprendía su misión en la historia, que no es otra que mostrarnos lo crueles que son los piratas.

Y esta es la idea principal sobre la que gira toda la historia: los diabólicos actos de los piratas, retratados como seres repugnantes tanto física como psicológicamente.

 Una cualidad muy buena que me gustaría destacar de Jesica Sabrina Canto es la rigurosidad con la que ha conseguido que imagine y caracterice a cada personaje (sobre todo estos repulsivos piratas) con pocas palabras y un lenguaje sencillo, sin complicarse demasiado. Era consciente de esto durante mi lectura, sin embargo no me di cuenta hasta el final de que este era el principal objetivo de la autora: crear unos personajes a los que aborrecer y odiar, totalmente deshumanizados y privados de cualquier característica que permita empatizar mínimamente con ellos. 

Y vaya si lo ha conseguido.

Desde el primer momento con las primeras descripciones de los piratas me descubría pensando "qué asco", lo cual denota que el punto fuerte de Jesica son las descripciones.

Por otro lado tenemos las subtramas (sobre las que no voy a indagar porque acabaría haciendo spoilers y eso va contra la ética de este blog), personajes secundarios que son vitales para la trama principal y con los que nos acabamos encariñando, los escenarios pacíficos y luminosos, recuerdos felices...todos ellos son elementos en los que se encuentra la esencia de la novela, ese "encanto" que ha conseguido que me guste lo que he leído.

Me gusta la manera en la que se ve reflejado el tormento de cada personaje a través de sus recuerdos, sus traumas y sobre todo el impulso que les lleva a querer vengarse de los piratas. Creo que los personajes están bien construidos a pesar de no ser psicológicamente complejos.

En general es una lectura muy amena, se lee rápido y, en mi opinión, lo mejor es que trasladamos nuestras mentes directamente a la historia que Jesica Sabrina Canto nos está contando (se imagina con claridad, se vive).

Y para terminar voy a añadir una curiosidad personal. He renegado toda mi vida de la lectura en soporte electrónico porque soy de esas amantes fieles de los libros en papel. Con El Cazador de Piratas no me ha quedado otro remedio que leerlo en formato Kindle y ha supuesto un pequeño esfuerzo por mi parte. Sin embargo debo admitir que no ha sido tan malo como me había imaginado. Acostumbrada a las pantallas en mi vida diaria he leído más rápido, la iluminación me ha parecido un punto a favor y ha sido cómodo poder leer en cualquier lugar sin tener que llevar el libro a cuestas. Oficialmente, mi primera experiencia con eBook ha sido positiva. Aunque... me da pena no poder añadir un tomo más a mi colección.







viernes, 15 de noviembre de 2019

Escribir para desahogarse


¡Hola a todos! 

Llevo un buen rato sentada mirando la pantalla, con los dedos sobre el teclado esperando recibir "la iluminación divina" que me diga sobre qué escribir, pero no ocurre y sé perfectamente por qué.

Llevo así toda la semana, buscando un tema concreto sobre el que hablar o pensando alguna historia o poesía de las mías. No es falta de inspiración ni un bloqueo como aquellos de los que hablé en una de mis primeras entradas (ésta en concreto), sino que tiene más que ver con un estado de ánimo que se está alargando tal vez demasiado. Por esta razón sí, he escrito esta semana, pero no creativamente sino para desahogarme. Muchas veces pensamos que hay que escribir solo para contar historias, expresar opiniones o describir hermosos sentimientos, nos perdemos en buscar la manera artística de hacerlo y olvidamos que escribir es la mejor manera de soltarlo todo.

Como humanos que somos, tenemos sentimientos y éstos pueden llegar a ser muy fuertes, a veces llegan a nublarnos la vista y a "entorpecer" nuestras vidas. Alguna vez en nuestras vidas todos hemos estado tan enamorados que no podíamos dormir o comer, tan tristes que no queríamos levantarnos de la cama, o tan furiosos que hemos descargado contra, tal vez, alguien que no lo merecía. Nada de esto en nuevo para nadie.

Aunque no haya que reprimir nuestros sentimientos (desde luego que jamás hay que hacerlo), no es sano dejar que se apoderen de nosotros hasta tal punto.

Por eso os doy un vialeconsejo: Cada vez que sintáis algo demasiado intenso, escribid sobre ello. Escribid para contároslo, soltarlo, entenderlo y sanar. Nadie tiene que leerlo, hacedlo para vosotros mismos. 

Es tan terapéutico como necesario tomar una pausa, respirar y plasmarlo todo sobre un papel. Recomiendo hacerlo de la forma tradicional, con papel y boli. Mientras escribimos, nos estamos enfocando en el sentimiento y eso crea adrenalina. Al mover el boli la estamos canalizando y sale de nosotros, creando una sensación de calma y desahogo. Después lo leemos y nos damos cuenta de que hay mucho más tras esos sentimientos de lo que percibíamos en un principio, estamos reconectando con nuestro corazón. 

A veces, incluso lo que escribimos es hermosos sin querer. 

Mucha gente recomienda quemar el papel después de escribir, o destruirlo de alguna manera. En mi opinión esto es poco menos que un sacrilegio. No es malo recordar en el futuro como nos sentimos aquella vez, tal vez llegue a ser un apoyo y referencia. Además de que, como he dicho antes, puede que hayamos creado algo verdaderamente bonito. Sea como sea, cualquier cosa que hayamos escrito es digna de ser conservada.

Sin embargo hay muchas veces que no sabemos cómo empezar, así que os voy a dar algunos tips que a mí me funcionan:


 -Busca un momento en el que estés solo, la privacidad es esencial para poder desahogarse sin temer nada.

 -Si no sabes cómo empezar, identifica la frase o palabra que más se repita en tu cabeza.

 -No taches ni borres, recuerda que lo que escribes es solo para ti y cualquier cosa que digas está bien.

 -Utiliza el lenguaje que tú quieras.

 -Si hay más personas implicadas en tus sentimientos (por ejemplo, alguien te ha ofendido) escribe imaginando que hablas con esa persona, dirígete a ella y dile todo lo que quieres decirle.

 -No pares de escribir hasta que no te quedes completamente vacío.

 -Ten un cuaderno o diario al que recurrir cuando quieras escribir sobre lo que sientes.



Contadme si recurrís a esta práctica o si os gustaría hacerlo. 

Recordad que un corazón hay que cuidarlo igual que la piel o cualquier órgano vital.

Y sobre toso, que lo último que quede tras desahogarnos sea una sonrisa.

Feliz fin de semana.




sábado, 9 de noviembre de 2019

Literatura


¡Hola a todos! 

No se a vosotros pero a mí esta semana se me ha hecho un poco larga, pero... ¡por fin es viernes! Toca descansar, tener más tiempo y lo mejor: el post de Viale 😉

A pesar de que se me ha hecho larga la semana por circunstancias personales y por tener bastante trabajo, estoy muy contenta y os voy a decir por qué. Lo primero es que desde hace unos días están subiendo las visitas del blog, de hecho están subiendo tanto que estoy muy sorprendida. Los que llegasteis de los primeros sabéis que no era mi intención crear un blog grande, sino que sería algo un poco íntimo y como apoyo en mi camino hacia la escritura. Sin embargo ya han pasado casi dos meses y la idea ha ido evolucionando. Ahora que van aumentando las visitas debo admitir que me siento bastante satisfecha, orgullosa de cómo va creciendo el blog y de ver que gusta lo que hago. No es por echarme flores pero siento que estoy haciendo un buen trabajo y es una sensación muy agradable que pocas veces he tenido. Al darme cuenta de esto he decidido que no quiero parar, no tengo el foco en llegar a un gran número de personas, pero sí en continuar creciendo, digamos "profesionalmente", aprendiendo y haciendo cosas nuevas.

Por otro lado, tengo una gran noticia. Por una serie de decisiones que he ido tomando durante esta semana he llegado a un punto que va a ser muy positivo y que tengo intención de aprovechar al máximo. He contactado con algunos autores y voy a empezar a colaborar con ellos para la sección "Desgranando...".
Estoy muy contenta porque estos autores (que no tienen un currículum precisamente pequeño) han valorado positivamente mi trabajo y para mí es un gran halago, además de una gran oportunidad. Pronto habrá más novedades.

Estaba meditando sobre estos acontecimientos y hablándolo con mi padre cuando me ha dicho que ahora voy a tener que leer mucho. Esto me ha hecho pensar que sí, es cierto, y estoy encantada. Adoro leer y, aunque he abandonado el hábito en los últimos años, he sido una auténtica devoradora de libros. Hoy voy a contaros cómo empezó todo.



Tenía 6 años cuando mis padres me llevaron al cine a ver Harry Potter y la Piedra Filosofal. Mi padre había leído el libro y más o menos un año después me animó a hacerlo yo también. Siempre había leído muchos cuentos pero ese libro era un reto para mí, ¡había muchas palabras! ¡Y sin dibujos! 
Afortunadamente nuestra querida J.K. Rowling tiene un don para transmitir y contar historias complejas de forma sencilla, y enganchar tanto a los mayores como a los más pequeños. Y así me inicié en la lectura. 

Durante los próximos años me convertí en ese espécimen de niña que lee libros "de mayores" (¡sin dibujos!) y aunque en el colegio no era la que más amigos tenía, tenía algunos que compartían esa pasión por los libros y las historias fantásticas. Conforme fui creciendo, mis gustos evolucionaban, entraba en la pre-adolescencia y me hice muy fan de los diarios de Gerogia Nicolson, saga de libros que recomiendo a cualquier persona joven que se encuentra en esa fase de su vida. 

Poco tardé en conocer la saga Crepúsculo, y enamorarme de los vampiros como cualquier adolescente de aquella época, fue una moda maravillosa que, en mi opinión, quedó destruida con el lanzamiento de las películas.

Y ahora llegamos a un puto clave en mi vida como lectora: la clase de literatura universal. Escogí la rama de letras y esa asignatura era obligatoria, no me hacía especial ilusión pero era lo que tocaba. Los libros que nos mandaron leer ese año proporcionaron mi primer contacto con la literatura clásica, y no me desagradó. Conocí un sinfín de autores que me llamaron mucho la atención pero fue más tarde, durante uno de los años que cursé Bachiller cuando llegué a amar la literatura. Tuve una profesora que me transmitió esa pasión y no me fue difícil comprenderla. Por segunda vez en mi vida leí una obra de Shakespeare: Hamlet. Disfruté de esa obra, leyéndola, leyéndola otra vez, analizándola y con numerosos debates en clase. No podía creer lo maravillada que me hacía sentir "ese libro tan viejo" y no dudé en adentrarme más en aquel mundo.

La metamorfosis de Franz Kafka me aportó un nuevo enfoque, los debates de clase se volvieron un "qué querrá decir" y me encantaba buscar significados, perderme entre metáforas y simbolismo a la vez que un realismo que me fascinaba.

Unos años después decidí comprarme Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, donde disfruté durante toda la lectura, con una gran sonrisa, de la belleza de sus palabras, especialmente para crear escenarios y exponer sentimientos. Debo decir, que se convirtió en uno de mis libros favoritos. Hace poco compré Sentido y Sensibilidad, y tengo ganas de empezarlo pero va a tener que esperar.

Esta es mi historia con los libros resumida, para que me conozcáis un poquito mejor. 

Por ultimo deciros que, como he dicho al principio, las visitas están subiendo ¡pero nadie se suscribe! Me haría mucha ilusión que lo hicierais, además de ser de ayuda. 

Dicho esto, gracias por pasaros un viernes más, os deseo una semana maravillosa y llena de alegrías. 😊



jueves, 31 de octubre de 2019

Especial Halloween


¡Buenas y aterradoras noches!

Me adelanto al día de publicación porque como todos sabemos, hoy es la noche de las brujas y los espíritus. Cada persona vive esta fiesta de una manera, normalmente los niños con disfraces pidiendo caramelos por las casas, otros reuniéndose en lugares poco iluminados para contar historias escalofriantes, otros haciendo maratones de las películas más aterradoras de la historia del cine (para mí es Insidious, por cierto)… Yo también tengo mi pequeño ritual, me gusta ver Pesadilla antes de Navidad comiendo dulces, costumbre a la que no voy a renunciar este año pero antes de ello, quiero celebrarlo con vosotros. 

Tengo a mi izquierda a mi gato negro, a mi derecha a mi perro asustadizo, una luz tenue y silencio en casa. Tengo los mejores ingredientes para preparar una poción de las que solo yo sé hacer: una de mis improvisaciones. 

Pasad una noche de miedo, y disfrutad del día de fiesta de mañana 👻


Estoy tendida sobre una superficie que no reconozco. No sé cuánto tiempo llevo aquí y no recuerdo cómo he llegado. Solo alcanzo a ver una oscuridad profunda y traicionera, llena de amenazas.
No oigo nada, ni el mínimo ruido que pueda darme un ligero indicio de dónde me encuentro, si hay alguien a quién pedir ayuda.
Tengo mucho frío... pero no corre el aire. El frío nace dentro de mí.
Me dispongo a levantarme, comenzando por apoyar mis manos sobre la superficie desconocida. Descubro que no puedo levantar el brazo. Preocupada y sin entender qué está pasando me decido por una tarea más fácil: mover los dedos. Con horror descubro que tampoco puedo.
Una sensación de impotencia comienza a invadir mi interior. "Puede que solo sea ese brazo" me digo para tratar de calmarme. Siento un fuerte impulso de levantarme y salir corriendo, pero ninguna parte de mí responde. No puedo mover ni una sola extremidad, tampoco el cuello ni la boca para gritar auxilio. Tampoco puedo mover los párpados, no hay manera de saber si mis ojos están abiertos o cerrados.
Comienzo a sentir una fuerte presión sobre mi pecho, mi pulso se ha acelerado tanto que temo que pueda pasarme algo grave. La ansiedad se apodera de mí y ni siquiera soy capaz de controlar mi respiración.
Estoy demasiado concentrada en mi inmovilidad como para darme cuenta de que se está formando un zumbido en el ambiente. Tal vez ha comenzado hace rato, no puedo saberlo. Cada vez el zumbido se vuelve más intenso, está perforando mis oídos y alojándose en mi cabeza, haciendo que me duela tanto que siento que me va a estallar pronto.
Estoy pensando tan rápido que no soy consciente del tiempo que pasa, y no veo nada a mi alrededor que me ayude a comprender qué me está pasando. No puedo ver nada.
No veo nada... pero por primera vez puedo sentir que no estoy sola.
Alguien se está acercando a mí muy, muy despacio...
Quiero gritar, pedirle ayuda. Me aferro a esta presencia como a un clavo ardiendo, desesperada por que alguien, sea quien sea, me ayude.
Pero no quiere ayudarme.
Cuando me ha tocado no he sentido el tacto de su piel pero sé que me está agarrando. Siento unos dedos largos y afilados sobre una de mis piernas, cada vez aprieta más y la sensación cada vez se asemeja más a cinco agujas afiladas clavándose en mi piel. Presiona sin piedad y puedo sentir como se deleita infringiéndome dolor, ese dolor que cada vez es más agudo. No sé qué está tocando mi cuerpo... pero no es humano.
Las manos afiladas están escalando por mi cuerpo hacia arriba, deteniéndose en cada paso solo para hacerme sentir dolor. Llega a mi pecho, no solo con las manos, sino que siento más partes de su cuerpo sobre mí. No distingo ninguna, tal vez sean pies, huesos o dientes, pero son diferentes entre sí y su único propósito es mi sufrimiento. Ha parado en mi pecho, lo sé porque no me deja respirar.
Está presionando mi garganta, creo que voy a ahogarme. Me está sujetando con fuerza los hombros y cada vez lo siento más cerca de mi cara.
Lo ultimo que recuerdo antes de despertar sobre mi cama es un rosto blanco, una piel tan blanca que llega a ser traslúcida, unos ojos negros en los que solo veo muerte, y un sonido ensordecedor destrozando mis tímpanos.

viernes, 25 de octubre de 2019

Eterna


¡Hola a todos!

Hoy vengo con uno de mis trabajitos. Hace unos meses me decidí a mandar un relato a un concurso, solo para probar la experiencia. No seleccionaron mi relato, y aunque sabía que era muy difícil que pasara, una parte de mí creía que lo conseguiría.

Eh, pero no pasa nada. 

Escribir este relato me sirvió como paso para iniciarme en la escritura de forma seria, no solo como entretenimiento. Si no lo hubiera hecho probablemente hoy no estaría haciendo nada de esto.

Como no fue seleccionado, he decidido compartirlo porque no me parece correcto que no vea nunca la luz, no porque piense que es brillante sino por la historia que hay detrás.

Hace unos meses sufrí la pérdida de una persona importante para mí y aunque pasé sus últimos días con ella, se fue antes de lo esperado y no tuve la oportunidad de despedirme. El relato es un homenaje a lo que viví con ella, los años en los que la conocí. El concurso era por el Día Mundial del Alzheimer, y cuento su enfermedad a través de mis ojos.

Espero que al leerlo os llegue parte de ella al corazón como hizo conmigo. 😊🌟

Solía llamar a su puerta cada día a las 11 de la mañana y esperaba a que ella me abriera, aunque yo tenía las llaves de su casa. Me recibía con un gorro de lana color beige que ella misma tejió, con la bata y zapatillas de casa puestas todavía, siempre bajo una mirada maternal y protectora, pero al mismo tiempo dejándose cuidar.

Después de elegir cuidadosamente su ropa, salíamos a pasear por las calles de su barrio. Siempre saludaba a todo el mundo aunque no conocía a nadie, pero su perdición eran los niños. Nunca supe en qué momento lo hacía pero guardaba galletas en el bolso para dárselas a ellos, de los cuales disfrutaba viendo jugar y divertirse.

Tomábamos una taza de café en la misma cafetería cada día. Las camareras nos lo tenían preparado antes de que nos sentáramos, pero ella nunca se dio cuenta.

“¡Qué bueno! Está calentito.” susurraba después del primer sorbo, sonriendo complacida.

Luego paseábamos todo lo que sus fuerzas nos permitieran, sentándonos cada cierto tiempo a descansar, mirando las flores y a la gente pasar por la calle.

La vuelta a casa podía ser muy larga si ella marcaba el rumbo pero se sentía segura a mi lado porque yo le indicaba qué camino escoger cuando dudaba, y nunca nos perdimos.

Esta fue nuestra rutina durante dos años. Pero los últimos meses comenzó, de forma casi imperceptible, a alejarse de mí.

Un día quiso volver a la cafetería poco después de salir porque había olvidado que ya habíamos tomado el café. Otra vez no quiso hacer caso de mis indicaciones y la vuelta a casa se alargó varios minutos. En otra ocasión se enfadó conmigo porque no le dejé ir a dar de comer a los bueyes y me dijo que me marchara a casa.

Poco a poco el verde de sus ojos comenzó a tornarse gris, ya no brillaban de la misma manera. Nunca dejó de sonreír ni de cuidar a los más pequeños pero fue el día en el que me aseguró que ella tenía 32 años cuando supe que se estaba olvidado de quién era.

Los paseos se volvieron cortos, las horas que pasábamos en casa cada vez más caóticas al mismo tiempo que ella perdía su memoria más básica. Pero nunca dejó de sonreír.

Vivió los siguientes dos años rodeada de amigos y los mejores cuidados. Siempre con algo que hacer y alguien con quien hablar. Durante un tiempo dejó de olvidar pero también de recordar. Yo seguí visitándola casi cada día, jugábamos al bingo y a las cartas y nos divertíamos como al principio. Fue cuando tuve que alejarme de ella cuando comenzó a olvidarme. Mis visitas de una o dos horas acabaron durando diez minutos en los que intentaba recordarle quién era yo para ella. Ella sonreía y decía que no se acordaba de mí y luego me mandaba a la cocina a merendar. Así fue como decidí que era el momento de despedirme de ella.

Pasaron nueve meses cuando recibí la llamada que me hizo volver a su lado. Postrada en una cama de sábanas blancas había una niña que llamaba a su madre, pero tenía la misma cara que la mujer con la que compartí tantos paseos. Lo había olvidado todo… o eso creía. Me acerqué a ella y la llamé. Ella me miró y algo en su mirada me dijo que se sentía a salvo. Sonrió y me tendió la mano. No sabía quién era, pero me había reconocido.

Quise recuperar el tiempo perdido, le conté todo lo que había hecho en los últimos meses, le hablé de mi nuevo trabajo y de mi pareja, le conté que había estado en dos bodas ese año y le enseñé las fotos, hasta un día salimos a pasear al jardín, donde cogimos dos flores con las que adorné su pelo. Disfrutamos como hacía tiempo que no lo hacíamos juntas.

El día que supe que ya no tendría que volver me invadió un sentimiento de desamparo. Cuidé de ella durante cuatro años, pero ella me guió y me enseñó a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean, las que permanecen en la memoria aun cuando se ha perdido todo lo demás. Me regaló carcajadas, alegría y optimismo. Me enseñó que los recuerdos pueden perderse, pero que un buen corazón nunca muere.


                                                                                                                        Viale


viernes, 18 de octubre de 2019

Fin del reto


¡Hola a todos!

Llegué aquí hace un mes sin tener ni idea de donde me estaba metiendo ni lo que iba a hacer, lo único que tenía claro es que quería escribir y no sabía cómo empezar. Sabía que "escribir un libro y esperar que se venda por sí solo" no es la mejor opción, que se pueden hacer más cosas por el camino y creé este blog con la idea de conocerme yo, darme a conocer y sobre todo trabajar practicando mi escritura e implantando hábitos a mi vida que me ayudaran a lograr mi objetivo.

Ha pasado un mes, en el que debo decir que he escrito más y mejor que nunca, me he visto motivada, he continuado proyectos abandonados y me he conocido a mí misma. Hoy puedo decir que este mes de prueba me ha traído resultados realmente positivos y quiero compartirlos con vosotros a través de una auto-entrevista que voy a exponer en las siguientes líneas.

¿He cumplido con el reto de subir 2 entradas por semana?

Aquí tengo que ser muy sincera y lo cierto es que no siempre he cumplido. Me propuse publicar los martes y los viernes, y tanto este ultimo martes como hace dos no lo hice. Y lo cierto es que no ha habido una causa de fuerza mayor que me lo haya impedido, sino que simplemente he estado fuera de casa y no lo he hecho. Si bien es cierto que no me ha supuesto mucho esfuerzo crear contenido, no siempre ha sido fácil, de la "rutina" de publicar dos veces por semana he aprendido cosas de las que hablaré más tarde.

¿Me ha ayudado el reto a crecer como escritora?

Definitivamente sí, el tener la "obligación" de escribir me ha hecho practicar casi a diario, pensar y desarrollar ideas nuevas a las que sacar jugo. Gracias a este proceso hoy puedo decir que me identifico como escritora de forma casi oficial, aún me quedan muchos pasos que dar pero ya estoy dando los primeros. 
También creo que he mejorado en la forma de expresarme y redactar, presto más atención a la hora de construir frases, de usar las palabras adecuadas, ortografía, etc.

¿Qué he aprendido durante este mes?

Lo más básico de todo es que he aprendido a crear y usar un blog. Parece poco serio, incluso en mi cabeza sonaba a broma, pero no tengo muchos conocimientos sobre informática e internet y para mí ha sido algo costoso dar forma al blog, "ponerlo bonito". He pasado horas viendo videos en YouTube, he visitado otros blogs, he trasteado con todas las herramientas que se me ocurrían, y aunque aún me queda mucho que mejorar he conseguido darle al blog algo de "vidilla" y que se vea bonito. Aún así hay que decir que sigue en mantenimiento.
Me he dado cuenta también de que tenía muchas ganas de escribir y que era muy buena idea postear dos veces por semana pero es muy difícil. Como he dicho antes, no me cuesta mucho pensar ideas para escribir en el blog, sobre todo al principio, pero conforme ha ido pasando el tiempo me he vuelto un poco loca por "tener que subir algo sí o sí" y en alguna ocasión he escrito por cumplir. No es algo nuevo que haya aprendido pero sí que esta experiencia me ha hecho confirmar que muchas veces es mejor apostar por calidad que por cantidad, de modo que habrá cambios.
Una cosa muy importante que he aprendido a través de varias experiencias es la importancia de la competencia. Al poco de empezar el proyecto de mi libro me desmotivé mucho porque me di cuenta de que mi idea no era original. Sin embargo en este tiempo, por varias razones, he podido comprobar que aunque mi idea no sea única, puedo aprender de las existentes y hacer mi propia propuesta de valor. Por eso me decidí a continuar. 
Lo ultimo que quisiera añadir es que hay algo que no es que lo haya aprendido sino que más bien lo he recordado, y es que dentro de mí hay mucho más de lo que creo. Había olvidado que la literatura es mi talento, que amo escribir y que tengo grandes ideas, que tengo la capacidad de inventar historias y darles sentido, enganchar a quien las esté leyendo... y sobre todo transmitir. He recuperado mi pasión y no voy a desaprovechar este momento. Ha llegado el momento de salir a la luz, dejar de esconderse. Me toca empezar a triunfar.

¿Qué nuevos objetivos tengo a partir de ahora?


Mis objetivos para el blog son, principalmente, continuar (y crecer). Hablaba antes de apostar por la calidad, de modo que he decidido que a partir de ahora voy a reducir mis entradas a una por semana, y he escogido los viernes. Si me animo, puede que añada alguna más los martes, como he hecho hasta ahora.
Por supuesto, seguir mejorando la apariencia del blog, crear una página de presentación, agrupar el contenido por categorías y hacerlas visibles mediante pestañas, y también tratar de llegar a más usuarios. 
Fuera del blog, de forma más personal, tengo dos grandes objetivos: hacer ejercicios para seguir practicando y mejorando (algunos los compartiré con vosotros) y trabajar en mi libro, el cual está cogiendo una forma preciosa y tiene muy buena pinta. 

¿Cuál va a ser el contenido a partir de ahora?


El contenido no va a cambiar, ninguna de las secciones que he creado me ha disgustado en absoluto y me apetece mucho seguir exprimiéndolas. Una de mis favoritas es Desgranando..., me divierte más que el resto y no va a desaparecer. La frecuencia ideal sería subir uno al mes, y yo creo que es la más viable también. Si hay alguna novela que os gustaría que comentara me gustaría que me sugirieseis 😊
Va a seguir habiendo reflexiones sobre cómo voy, el proceso y mis proyecto.
Gustó mucho mi ejercicio de los personajes así que mi intención no solo es subir más, sino inventar más ejercicios o poner en práctica alguno recomendado.
Y por supuesto seguiré compartiendo textos, poesías, fragmentos, etc. Siempre con la idea de que veáis mi trabajo.
Obviamente cualquier otra sección que se me vaya ocurriendo, irá apareciendo. Estoy aquí para ser creativa 😁.

Valoración final

Estoy tremendamente satisfecha con el rumbo que está tomando esta idea del blog. Me está aportando mucho en mi día a día como hábito de trabajo y ejercicio, también para llegar a los que me leen y en especial para que me conozcan mejor las personas que tengo cerca. 
Estoy muy contenta porque veo que mis esfuerzos no caen en saco roto, sino que van encaminados a algo más grande, cada vez veo más claro que esto es el principio de un gran trabajo, un buen curriculum y una gran herramienta para progresar y mantenerme conectada con aquellos que me ayudan.

Agradecimientos

Me gustaría añadir un párrafo especial porque nada de esto hubiera sido posible si no hubiera contado con el apoyo de algunas personas y es importante para mí que sepan lo mucho que lo valoro.

En primer lugar quiero dar las gracias a mi amor, que fue quien me dio la idea de abrir el blog y desde que supo que quiero ser escritora no ha hecho mas que apoyarme y animarme. Gracias por sacarme de la zona de confort y enseñarme que puedo hacer grandes cosas. Gracias por inspirarme a través de tu increíble personalidad, tu trabajo y tu perseverancia. Gracias por enseñarme que rendirse no es una opción. Gracias por estar ahí siempre.

Quiero también agradecer a mi tía, la cual está detrás de este blog. Gracias por ayudarme a localizar mis puntos fuertes y animarme a sacarles provecho, por guiarme cuando no sabía cómo empezar, por tus críticas constructivas, tus opiniones y tus correcciones cuando ha sido necesario. 

Gracias a los amigos a los que os he pasado el link de este blog como si estuviera traficando y lo habéis valorado, os ha gustado y me habéis animado a seguir.

Y por ultimo pero no menos importante, GRACIAS a todos los que leéis el blog, porque me recordáis que siempre hay alguien dispuesto a escuchar lo que tengo que contar.




FELIZ FIN DE SEMANA