viernes, 7 de febrero de 2020

Inspírate


Hoy es domingo.

Esta mañana has abierto la ventana de tu habitación y al asomarte has experimentado los reconfortantes rayos de sol que solo se valoran en invierno, y has pasado el resto del día deseando volver a sentirlos.

Has hecho limpieza en tu casa, como cada domingo, escuchando la radio y cantando todas las melodías que conoces y por un momento te has sentido bien pero repentinamente un pensamiento ha invadido tu mente: el recordatorio de un deber que no has cumplido. El sentimiento de culpa ha comenzado a nacer, y como todo el mundo sabe la culpa es el mejor alimento de las inseguridades. Ha aparecido un sentimiento de inferioridad que siempre traen consigo dudas.

"No se me da bien esto. No puedo hacerlo. Nunca llegaré a nada. No tengo talento. Soy mediocre. Mis ideas no son buenas."

Te has dado cuenta de lo dura que estás siendo contigo misma, te estás atacando... ¿y por qué?

Te has dado cuenta de que te necesitas a ti misma, que estás teniendo dudas  y solo tú puedes resolverlas, así que has decidido reconectar contigo de la mejor forma que conoces: salir a pasear. 

Has escogido ir al campo, necesitas un lugar con escasos ruidos e interrupciones, con el menor contacto con la realidad posible. Te has puesto música, no como la que cantabas esta mañana, otra distinta, reflexiva y romántica, con sonidos suaves y envolventes, incluso emotivos.

Has emprendido el camino sin saber dónde vas a acabarlo, andando sin rumbo, tus pies se mueven solos utilizando tu corazón como brújula.

Te has adentrado en senderos conocidos pero tomas rutas alternativas porque sabes que la mejor manera de encontrarse es perderse.

Observas. Te paras. Respiras hondo.

Estás disfrutando y se te ha olvidado por qué has salido a pasear, y olvidarlo te ha hecho recordarlo. 

Hay algo que no va bien en tu vida, algo que no sabes qué es pero que no te deja avanzar. Te sientes en un callejón sin salida, bloqueada y angustiada porque tienes un proyecto en el que no avanzas. Has recordado todas aquellas malas palabras que te has dedicado hace un rato en tu casa y te has dado cuenta de que ese es parte del problema.

Paso 1: QUIÉRETE.

Te has puesto a buscar soluciones entonces, y gracias a ello has identificado más problemas. Te faltan ideas, te falta creatividad, ilusión, fuerza, inspiración...

Te has dado cuenta de dónde estás. Has perdido la noción del tiempo y has llegado a un lugar en el que no habías estado... pero está bien. Quieres descubrir sitios nuevos con los que reconectar y llenarte de energía, respirar aire fresco y escuchar los mensajes que te envía el viento.

Has visto una colina frente a ti y has decidido subirla. Con cada zancada, la adrenalina ha bañado tus venas, has sentido fuerza, un impulso que ha motivado a tus piernas a seguir subiendo, cada vez más deprisa. Tu sonrisa se ha hecho mayor conforme te has acercado a la cima de la colina.

Y ahí estás. De pie, con el mundo a tus pies. Te sientes fuerte y poderosa, la bajada es empinada pero no importa. 
Cierras los ojos, vuelves a respirar, los abres. 
Todo sigue igual pero tú no. Tú te sientes grande. Observas los bosques, las montañas que se han erguido frente a ti, escuchas el río imparable, el viento te acaricia el pelo, y el sol sigue calentando tu rostro igual que hacía por la mañana. 

Paso 2: INSPÍRATE.

Nútrete de todo lo que has visto, oído, sentido, olido y tocado durante este recorrido. Mantén calientes las emociones que han llegado a ti cuando estabas en la cima de la colina. Perdónate por cada desprecio que te has hecho a ti misma e identifica tus mejores armas, aquellas que te harán ser más grande cada día.

Y ahora escúchate... Tienes mucho que decirte a ti misma. Y ya has comenzado a hacerlo.

Paso 3: TRABAJA.

Sé imparable. Vive, disfruta y siente todo lo que hagas, ama tu trabajo y tus deberes, que son regalos. Aprende, escucha lo que otros puedan enseñarte y no te rindas. Sé paciente, identifica tus errores y soluciónalos. No pares nunca.

Y te harás gigante.

viernes, 31 de enero de 2020

Desgranando... "Todos los caminos que llevan a Grecia"


¡Feliz viernes!

Hace solo dos días subí un post pero como sabéis he estado muy desconectada y tengo que ponerme al día, así que no voy a esperar a la semana que viene para terminar trabajos pendientes (que bastante he esperado ya).

Hoy, amigos, tenemos un nuevo Desgranando... con una nueva colaboración. Esta vez voy a hablar de un libro que me ha sorprendido bastante, porque no se parece a nada que haya leído antes. Se trata de Todos los caminos que llevan a Grecia, de Manuel Murillo de las Heras.

Hace unos meses Manuel me habló de su libro, el cual aún no se había publicado (ya está a la venta), y logró despertar curiosidad en mí. A pesar de ser joven, ha ganado bastantes premios literarios y ha sido publicado en revistas y tiene otro libro a la venta, Relatos y otros enseres de andar por casa, un cuentario.

¿Qué puedo decir sobre Todos los caminos que llevan a Grecia? Ciertamente no sé por dónde empezar. Es un libro cortito, de 213 páginas divididas en 47 capítulos, muy fácil de leer y sobre todo muy entretenido. Es un libro para activar la mente y abrirla, que se sale de la narración tradicional y rompe con las estructuras a las que los ojos están acostumbrados. Si pudiera definir en una palabra este libro, ésta sería... desconcertante

Cada capítulo es una aventura, y creo que explicar el por qué sería menospreciar la novela. No sólo por el argumento, sino por las estructuras gramaticales (incluso estéticas) de las que hablaba antes, lo cual le da a cada capítulo una personalidad única. Sobre esto deduzco que la intención de Manuel ha sido experimentar, jugar y hacer que nos cuestionemos cada palabra que leemos, inventar recursos literarios propios pero sin un estilo definido. En definitiva, Manuel nos ha entregado a sus lectores un rompecabezas con una gran cantidad de piezas que nosotros debemos encajar. 
También es imprescindible mencionar que cada detalle de la novela en sí misma, y la historia rechaza el azar y ha sido elegido específicamente con una función (también forma parte del rompecabezas). 

En cuanto al lenguaje empleado por Manuel, me parece de lo más dinámico. Es capaz de alternar lo sencillo con algo más elaborado y expresiones coloquiales con otras formales además de un vocabulario bastante rico y variado, todo ello adaptándose perfectamente a cada situación y a cada personaje.

Vamos a adentrarnos un poco en la historia, y voy a hacerlo dejando un poco de lado la objetividad y siendo bastante sincera: me ha costado un poco comprender de qué trataba la novela. Tenemos una serie de personajes, en los cuales profundizamos capítulo a capítulo, y me ha resultado algo complicado encontrar una relación entre ellos (puede que tenga que ver la lentitud con la que he leído el libro 😅). Al contrario de lo que pueda parecer en primera instancia, no creo que esto sea un punto negativo. Como decía antes, el objetivo de esta obra es hacer pensar al lector, buscar pistas y unirlas. 
Volviendo a los personajes, no considero que tengan unos arcos emocionales especialmente profundos, pero tampoco creo que sea importante, ya que no es ese el objetivo de la novela. No voy a extenderme hablando de ninguno porque estaría "dejándoselo mascado" a futuros lectores, pero diré que aunque no lo parezca, cada personaje es importante en la trama. 

Como sabéis, mi filosofía y mi ética me impiden hacer spoilers, y para esta novela en concreto es tan difícil evitarlos que me resulta complicado continuar con la reseña. Pero ha llegado el momento de exponer mi opinión personal sobre el libro. 

Una de las cosas que comenté a Manuel antes de leer su libro es que valoro más la manera en la que se cuentan las historias que éstas en sí mismas. Tenía buenas expectativas sobre Todos los caminos que llevan a Grecia a raíz de aquella conversación, y se han cumplido. Como comentaba al principio, esta obra no se parece a ninguna que haya leído, y tanto como por su estructura, sus "misterios" y su personalidad única, creo que tiene una esencia propia, un encanto único y especial que me parecen dignos de destacar. 
Como punto un poco negativo, creo que hay subtramas que merecían ser más destacadas, pero supongo que el libro se hubiera alargado demasiado. Igualmente la imaginación es poderosa y el destino de cada personaje queda a disposición de cada lector. A mi la verdad es que me supo a poco.

Algo de lo que no he hablado, y es un recurso que me parece muy divertido, es que Manuel de vez en cuando rompe la cuarta pared. Es algo a lo que estamos acostumbrados en el cine pero no en la literatura, y me ha parecido valiente la manera en la que lo ha hecho, exponiendo pensamientos que yo diría que todos los escritores tenemos pero que no expresamos por escrito, y el lo hace y no desentona.

Por si no ha quedado claro, Todos los caminos que llevan a Grecia me ha gustado mucho, y creo que es una novela que puedo disfrutar leyendo más de una vez y buscando detalles ocultos que se me pasaron en mi primera lectura. Sin duda, la recomiendo.

Por último me gustaría darle las gracias a Manuel por darme esta oportunidad, ha sido tan positiva como esperaba y he disfrutado leyendo su libro.






miércoles, 29 de enero de 2020

Vuelta a la rutina y el primer reto



¡Hola de nuevo! Después de un mes de ausencia total, he decidido quitarle las telarañas al blog y recuperar al hábito. Estoy comprobando mientras escribo lo fácil que es acostumbrarse a "lo bueno", que en este caso sería dejar el hábito de escribir. Porque es cierto, no me voy a engañar... llevo un mes sin escribir. No quiero excusarme pero tampoco negarlo, a veces por cosas de la vida dejamos mucho de lado, lo más prescindible, y retomar lo abandonado se hace duro, todos los comienzos lo son. Pero creo que no serviría de nada dejarlo pasar y olvidar, centrarme en cosas más productivas si esto es tan importante para mí. Así que voy a deshacerme de la pereza y del acomodamiento, de los bloqueos y las inseguridades que empiezan a brotar, voy a olvidarme de todo y a hacer lo que más me gusta: escribir.

Tras esta introducción mediante un párrafo auto-motivante os voy a poner al día. Durante las navidades estuve trabajando cubriendo varias bajas y vacaciones, me pusieron muchos horarios distintos y bastante "incómodos", que me quitaban mucho tiempo y energía. Había días en los que quería estudiar o escribir pero no me daba tiempo porque para cuando empezaba ya tenía que volver a trabajar. A todo esto hay que sumarle el cansancio físico, reuniones familiares (que vaya fechas), mantener un orden vital, etc. Fueron un par de semanas bastante estresantes pero finalmente acabaron y pude disfrutar de mis ansiadas vacaciones en bellas tierras gallegas junto con mi persona preferida, y han sido unos días maravillosos. 
Sin embargo lo malo se acaba y lo bueno también, ahora estoy de vuelta en mi rutina de estudiar y escribir, y estoy encantada de hacerlo, además de motivada. 

¿Qué mejor forma de regresar que con contenido nuevo?

Me he apuntado a la propuesta de los 52 retos de escritura para 2020 propuestos por Literup (un blog que me gusta mucho). Hace unos 3 años intenté hacerlos por mi cuenta, sin publicar nada, pero fue un fracaso, de modo que este año me he propuesto unirme y aprovechar esta oportunidad para dar color al blog y practicar escritura creativa. Siendo realista no creo que pudiera completar los 52, y menos teniendo en cuenta que solo escribo un post por semana y quiero seguir escribiendo en mis secciones habituales. Por suerte Literup ya previó que a algunas personas les pasaría como a mi e incluyó la opción de realizar 12 retos, hecho que me viene genial. Mi propuesta es escribir un reto al mes, y hoy traigo el primero. 

Dado que he pasado un mes sin publicar nada, esta semana (como excepción) voy a hacer dos publicaciones, hoy como día extraordinario y la del viernes habitual, que va a ser un nuevo Desgranando...  

Sin más dilación os presento la historia del reto número 3, que en mi caso es el primero: La aracnofobia es un miedo muy común. Haz que tu protagonista la padezca.


Creía que tres horas de viaje pasarían rápido en compañía pero ha sido una tortura. Espantoso, diabólico incluso. Marta no sabe seguir un mapa ni dar indicaciones, Sara no sabe seguirlas (curiosamente es la que conduce) y Eva no ha articulado palabra porque se ha pasado el camino chateando con su novio. ¿Son éstas las vacaciones que me esperan? Por dios, que acaben pronto. 
No, Blanca, cálmate. Los viajes largos suelen provocar tensiones entre los tripulantes, eso no implica que todo la estancia vaya a ser similar. Estás en una cabaña en el monte, con tus tres mejores amigas y vais a pasar un maravilloso fin de semana. Daréis paseos, respiraréis aire puro, os emborracharéis a las noches y con suerte veréis algún ciervo durante las caminatas. Si...
Espléndido.
Voy a esforzarme por cambiar el chip. Si quiero que mis amigas se encuentren animadas soy la primera que debe aportar entusiasmo. Miro al cielo, sonrío ampliamente y con una bocanada de aire limpio extiendo los brazos, acompañando el movimiento con un "aaahh". Mis amigas aún están algo serias tras el "incidente" del mapa, pero quiero que se les pase y disfrutemos de la escapada. Dando saltos avanzo hasta Sara, que me mira con recelo.
-¡Sara, mira esto! -mi amiga mantiene su postura rígida y mirada desconfiada porque cree que se me está yendo la olla. - ¡Mira! Estamos en medio de la nada rodeadas de árboles, sin cobertura ni preocupaciones... ¿Es que no te sientes viva?
- Claro, Blanca. Sí... - definitivamente cree que estoy loca. Eva ha emitido un gesto de alarma cuando ha oído lo de la cobertura.
- ¡Marta! - Marta da un respingo al oír su nombre, está concentrada buscando la llave de la cabaña. Me dirijo hacia ella brincando nuevamente - ¡Marta, amiga, por dios! ¿Tú sabes lo que es? ¡Por fin desconectamos y estamos juntas las cuatro!
- ¡Sí, tía, que guay! - responde igual de entusiasmada que yo. Marta es muy alegre, sabía que se le pasaría rápido el disgusto de la discusión. 
Parece que mi energía positiva le ha dado fuerzas porque rápidamente encuentra la llave y al fin podemos entrar en la cabaña.
La puerta se abre con un chirrido. Dentro hace un poco de frío pero es de agradecer, ya que fuera hace bastante calor. La cabaña de madera tiene un aspecto de lo más acogedor, con sus paredes verdes y esa enorme alfombra que adorna el salón. Lo que más me gusta hacer al entrar en una casa que no conozco es ir a la cocina, así que me encamino hacia ella sabiendo que mis compañeras vendrán detrás.
- ¿Cenamos pollo, no? - les pregunto.
- Ajá... - responde Eva. Qué actitud...
La cocina parece sacada de un cuento infantil. Es vieja pero tiene el encanto natural de aquellas cosas que han conocido el paso del tiempo. 
Estoy deseando ver la vajilla, me encantan estas cosas. Abro el armario y...
No. Es una araña. Un monstruo negro y peludo, técnicamente de pequeño tamaño pero para mi es tremendo. Está corriendo en círculos y no lo puedo soportar. Viene hacia mí. Entro en pánico, quiero correr. Oigo mi voz gritando de terror.
- ¡¡Mátala!! ¡¡MÁTALA!!
Intento huir de ella, pero se mueve rápido. Ahora veo arañas en todas partes, corriendo hacia mí. Sé que no son reales pero yo las veo. Quieren subir por mis piernas y meterse por mi boca y mi nariz, mis ojos y mis oídos. He empujado a Sara y me he subido a una silla para que las arañas no puedan alcanzarme. No paro de gritar, pierdo el control de mis extremidades. 
Marta se está riendo. 
Sara aparece refunfuñando con una zapatilla en la mano y de un golpe seco aplasta a la araña.
Mis gritos cesan.
- ¡Por dios, Blanca!- dice Sara. Marta sigue riendo, de forma cada vez más descontrolada.
- No.. no puedo... - consigue articular entre carcajadas.
- ¡Qué asco, joder! ¡Aaaaahhhh! -digo horrorizada, pero con la tranquilidad de que la araña ya no va a hacerme daño.
- Estamos en el campo, no se qué esperabas. - añade Eva, aportando algo a la conversación por primera vez.
- Yo... yo esperaba ver ciervos.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Despedir 2019 con una reflexión


¡Hola a todos, y feliz Navidad!

Voy al grano, este post va a ser el último del año. Me hubiera gustado preparar algo especial, un cuento navideño o una reflexión sobre estas fechas, pero lo que más quiero hacer ahora es simplemente escribir y ser yo misma, sacar lo que hay dentro de mí.

Como he dicho tenía otros planes para este post, si embargo hace unos días recibí una llamada y estoy pasando las navidades trabajando, en un horario un poco desagradable que me está agotando. Por suerte quedan pocos días, y hoy he sacado tiempo y energía para sentarme a escribir.

2019 se acaba.
Mucha gente dice que a partir de cierta edad el tiempo pasa más deprisa, y estoy de acuerdo. Este año se me ha escapado de las manos. Comencé enero con una fuerte idea y con muchos cambios en mi vida: dejé mi trabajo, tomé la decisión de seguir mi sueño y comencé a contarlo. Me pareció muy fácil al principio cuando solo era una idea, pero pasaban los meses y no avanzaba. Sí, quería escribir un libro y creía que con eso sería suficiente. Pero también era consciente de que no podía apostar todo lo que tenía a "una simple idea". Durante mi vida he vivido situaciones de las que he aprendido que el mundo laboral es inestable y puede ser cambiante, que un día puedes tener un buen puesto de trabajo y al siguiente perderlo todo. Y si es lo único que sabes hacer... puede ser catastrófico. Por eso siempre he tenido claro que quiero tener opciones. Trabajo en sanidad, pero no quiero que sea lo único que sé hacer. Quiero escribir y vivir de ello, pero no puedo esperar a que todo ocurra como en un sueño. 

Decidí seguir estudiando y aunque tomé la opción correcta sentía que me faltaba algo porque no avanzaba: estaba bloqueada. No estaba escribiendo y seguía creyendo que con "el golpe de suerte" sería suficiente.

Una noche tuve una conversación con mi amor. Me preguntó qué había pasado con mi sueño de ser escritora y si estaba luchando por ello, trabajando. La respuesta fue NO.

¿Qué estaba haciendo? Solo poner excusas, una tras otra. Sí, durante los 8 meses de año vividos anteriormente me habían pasado cosas y había tenido dificultades, pero esa no era la razón de mi estancamiento. Necesité reflexionar, escuchar e informarme mucho para darme cuenta de que eso era todo, esperaba la oportunidad que cayera del cielo. No ocurría, lógico, pero tampoco la buscaba. 
Fue entonces cuando me di cuenta de que no sabía NADA. No conocía el mundo en el que pretendía adentrarme, no conocía a mi competencia ni a mis aliados, mis puntos fuertes y débiles, editoriales, técnicas, ni siquiera sabía si "tenía talento". Durante mi vida me han dicho que escribo bien, que mis textos son bonitos, pero... ¿acaso con eso basta?

Internet tenía la respuesta, por supuesto. Como os conté hace unos meses, seguí los consejos y ánimos de mi amor y de mi tía y gracias a ello nació este blog. He trabajado en mí a través de él, y ha sido una herramienta maravillosa, he conocido escritores y mentores, leído otros blogs... y apenas estoy rascando la punta del iceberg. 

Sin darme cuenta, durante este proceso mi ambición comenzó a crecer. Nunca quise que este blog fuera grande, era mío, pero me gustaba compartirlo y recibir feedback. Y ahora mi objetivo es seguir creciendo. 

Hace un mes mi amor y yo nos dimos cuenta de que quedaban 31 días para que terminase el año y decidimos trabajar duro. Yo me propuse estudiar, ir al gimnasio, escribir, ir a clases, escribir, trabajar algo y escribir más. Las ideas para historias ya llegaban sin esfuerzo pero como he dicho antes, quería crecer. Así que comencé a buscar ayuda, gente que me ayudase a ejecutar las ideas que tenía... y me di cuenta, una vez más, de lo perdida que estoy. 

Sin embargo no me tomaré este descubrimiento como algo negativo. He pasado horas reflexionando, conversando conmigo misma y decidiendo lo que quiero. 

Disfruto enormemente colaborando con escritores y haciendo reseñas, no quiero dejar de hacerlo y me he dado cuenta de que tengo mucho, MUCHO que aprender y mejorar, así que no voy a detenerme.

Mis proyectos personales seguirán siendo míos. Tengo que encontrarme a mí misma como escritora, practicar y averiguar más sobre mí. Y la mejor forma de hacerlo es soltarlo todo (papel y boli). También me gustaría recibir formación, pero eso tendrá que esperar a un momento más oportuno.

Y sobre todo... quiero que estéis conmigo. Me gustaría compartir mi progreso, y ojalá llegue el día en el que pueda enseñar algo a alguien que también esté empezando. 

Este blog va a evolucionar conmigo. Me siento fuerte, capaz de grandes cosas y sobre todo ardo en deseos de aprender. Aprender... ¡DE TODO! Quiero ser imparable y crecer tanto como sea capaz. Quiero seguir conociéndome a mí misma y descubriendo habilidades, sacarles partido y no dejar de disfrutar jamás... porque escribir es mi pasión, y no puedo conformarme con "unos textos bonitos".

De lo que he logrado en 2019 me quedo con haber aprendido a aprender, a aceptar lo poco que sé y que el saber ni ocupa lugar ni tiene límites. Deseo para 2020, simplemente avanzar sin detenerme. 

Y lo mismo para todos vosotros.  

No olvidéis que cada día es una gran oportunidad. Y un regalo.




Feliz año nuevo 💙💜💚

lunes, 23 de diciembre de 2019

Desgranando... "De magos y distancias"


¡Muy buenas tardes a todos!

¡Qué poquito queda para la Navidad! Me suelen gustar estas fechas pero me temo que este año me va a tocar trabajar más de la cuenta, y es una pena pero hay que ganarse el pan. La semana que viene habrá un post especial navideño, pero hoy traigo el último "Desgranando…" del año, que es nada menos que mi segunda colaboración en el blog.

Hoy os voy a hablar de un libro mágico y especial: "De magos y distancias" de Teresa Hernández.  


Teresa Hernández ha ganado numerosos premios literarios, tanto en novela como en relato y microrrelato,y De magos y distancias fue ganador del  VI premio de Narrativa de la editorial Mablaz. Es también autora de otros libros como Las esquinas de mi cabeza o KARA, La sonrisa oculta de Venus, además de realizar colaboraciones con otros autores.

Cuando Teresa me habló de De magos y distancias creé unas expectativas, hice una idea en mi cabeza sobre cómo sería la historia de esta novela, así que cuando, al leerla, me di cuenta de lo equivocada que estaba, me alegré porque creía que iba a leer una historia de amor. No es que éstas me disgusten, soy tan fan de la literatura romántica como la que más. Sin embargo esta obra me ha dado mucho más y es algo que no sabía que estaba buscando.

La historia comienza el día anterior de la boda de Ángela, una jóven periodista que va a dejar su vida en Madrid para irse Sri Lanka con su futuro marido, Eduardo. Por casualidad, Ángela conoce a Juan, un chico más jóven que ella que tiene talento y deboción por la magia. Éstos comparten una conversación, unas pipas y un truco de magia. La química entre ellos es tan fuerte que se forja un vínculo que ni la distancia ni el tiempo podrá destruír. 
La vida de ambos continúa después de este encuentro. Acompañamos a cada personaje en capítulos alternos, en los que viajamos por el mundo con ellos y vivimos todo tipo de experiencias.

La narración varía. Los capítulos sobre Ángela están escritos en primera persona y los de Juan en tercera. Este estilo me parece algo peculiar, al principio me resultaba chocante pero poco a poco me fui acostumbrando y ahora opino que le da personalidad al libro. Al narrar Ángela su parte de la historia, nos permite acercarnos más a ella y nos hace conscientes de la distancia real entre ella y el mago. Por esta misma razón, en los capítulos de Juan se percibe un alejamiento que ayuda a preservar el misticismo de este personaje.

El lenguaje no demasiado elaborado de la novela hace posible una lectura de lo más entretenida. Las descripciones no son extensas, me gusta que con pocas palabras podemos imaginar prácticamente todo el entorno, lo cual es una gran cualidad de Teresa Hernández como escritora. Asimismo, el tiempo en la novela transcurre muy deprisa, de hecho los acontecimientos abarcan cerca de quince años. Había momentos en los que me costaba ubicar lo que estaba pasando en el tiempo y creo que eso hacia que perdiera un poco el hilo de la historia. Esto tiene su lado bueno ya que "corre mucho" y "pasan muchas cosas", es una forma de evitar caer en detalles innecesarios en las descripciones o lo que es peor: la monotonía. Pero por otro lado también encuentro que esta velocidad me "mareaba" un poco en ciertas ocasiones o me hacía preguntarme cómo habíamos llegado a ese punto. Igualmente opino que es una buena manera de relatar los acontecimientos de una manera más natural y dinámica.

Sobre los personajes es importante destacar que son emocionalmente complejos y están bien construídos. A lo largo de la novela se aprecia una evolución adaptada a las circunstancias que vive cada uno, es decir, no se mantienen estáticos sino que crecen, aprenden y se desarrollan. 

Cabe hacer una mención especial a algunos personajes secundarios muy importantes para la trama. Éstos también están bien desarrollados, tienen miedos, ambiciones y conflictos internos además de su propia historia, no simplemente pasan por ahí y ya está, sino que crean una serie de subtramas que aportan a la novela parte de su esencia. Algunos de estos personajes (mis favoritos) son Attekokolli, su compañera Marcia y Bhavnika. A través de sus relaciones con ellos vemos crecer a nuestros protagonistas, expresar emociones y sentimientos nuevos para ellos, madurar y también tener momentos de "debilidad".

Lo más importante que me parece de esta novela es que, como he dicho antes, acompañamos a Juan y Ángela durante un periodo de sus vidas a partir de un encuentro de los dos. Durante todo el libro están físicamente separados y de hecho, la trama no es que estén enamorados o que se busquen durante años, sino que vemos dos vidas de dos personas independientes unidas por un vínculo que de alguna manera es amor, pero no un amor convencional ya que cada uno por separado tienen sus romances. Es la idea, el recuerdo que tienen el uno del otro y lo que sintieron en aquel encuentro lo que les acompaña durante sus vidas pero, como he dicho al principio, la trama principal no es esta.

¿Y cuál es la trama principal? Creo que es la pregunta estrella del libro. En mi opinión no hay una trama sino dos, que son las vidas de los protagonistas. Son dos historias diferentes, dos aventuras, dos vidas, unidas por un encuentro que tiene lugar en el primer capítulo y que, aunque no cambia nada, lo condiciona todo.

He disfrutado con la lectura de este libro, realmente me he encariñado con los personajes y me he enganchado, he tenido ese pensamiento de "un capítulo más y paro" (y no cumplirlo). Creo que no es una historia convencional, que transmite emociones y sobre todo, que la magia acompaña desde el primer capítulo. Sin duda lo recomiendo. 





viernes, 13 de diciembre de 2019

¡Queen + Adam Lambert en España!


¡Muy buenas tardes a todos!

¿Es esto real o una fantasía? ¿Algún tipo de magia? 

¡Real y cierto como la vida misma!

Como muchos sabréis, el legendario grupo de rock Queen ha anunciado dos shows en Madrid el 7 y 8 de julo de 2020 y hoy, 13 de diciembre han salido las entradas a la venta. Así que voy a salirme un poco del guion dejando la literatura a parte y dedicando este post a mi grupo favorito.

Hoy es un día muy especial para todos aquellos que han crecido y madurado con Queen, aquellos que les vieron nacer y hacerse tan grandes como lo son hoy y han sido testigos de que, tal y como se propusieron, llegaron a tocar el cielo. Lamentablemente no es mi caso, porque tengo recién cumplido el cuarto de siglo, pero eso no me ha impedido que hayan conquistado mis oídos y mi corazón.


Recuerdo la primera vez que escuché una canción suya, apenas tendría 4 años y me la puso mi padre en el coche: Beautiful day. Me viene a la mente la voz de mi padre, el disco Made in Heaven sonando en un viaje por la carretera y nosotros cantando. No era consciente de que la inigualable voz de Freddie Mercury estaba cautivándome por primera vez y que muchos años después me seguiría fascinando. 

Me reencontré con la banda durante mi adolescencia y Bohemian Rapsody me acompañaba en el coche cuando empecé a conducir. Pero fue hace un año, al ver la película cuando me volví realmente fanática. Me encantó hasta tal punto que empecé a ver videos y documentales sobre Queen, curiosidades, historias... no he parado a día de hoy, ¡y me encanta! 

Poco queda por decir de ellos, pero para mí Queen es una banda inmortal que llegó y se ha quedado después de 4 décadas emocionando, haciendo cantar y bailar hasta la saciedad. Cada miembro es único y encajaban con tal perfección que lograron crear obras maestras musicales. Y para apoyar esta afirmación voy a contar dos experiencias recientes.

En octubre vino a mi ciudad God Save The Queen, una banda tributo a Queen. Y madre mía... Mi pareja y yo asistimos, conseguimos estar en primera fila y nos sentimos como si hubiéramos viajado en el tiempo. La actuación fue inmejorable, una interpretación brillante por parte de todos los miembros. Si una banda consigue que sus canciones se sigan interpretando casi 30 años después de que su cantante falleciera, y hacer sentir tantas emociones a tanta gente creo que se merece ser llamada legendaria

La otra experiencia es una anécdota bastante inocente. Tengo un primo de 8 meses y el otro día fui a visitarle a él y a sus padres. Mientras les enseñaba videos del concierto, el niño se puso a reír y a bailar a ritmo de Crazy Little Thing Called Love

¿Qué tiene Queen que les hace ser tan especiales? ¿Qué tiene esa música para que logre enloquecer a prácticamente todo el mundo? No soy una experta en música ni mucho menos, pero desde mi percepción espiritual me aventuro a decir que es su originalidad lo que les hace únicos. El ingenio, el amor con el que compusieron cada pieza, y sobre todo el ser ellos mismos (sin sintetizadores). Unos locos incomprendidos experimentando con notas musicales, ritmos y letras, o sacando lo que llevaban dentro.

Puede que esta sea la una de las últimas oportunidades que tenga de ver en directo lo que queda de Queen y lo lamentaría toda la vida si no aprovechara la ocasión. Así que sí, tengo mis entradas y una cita en Madrid el 8 de julio. Y estoy en shock.

Espero que os haya gustado este post, llevaba un tiempo pensando en hacer algo así y hoy me ha parecido el día perfecto. Contadme cuales son vuestros grupos y/o cantantes favoritos y si os gustaría ir en julio a ver el show de Queen + Adam Lambert.

¡Disfrutad del fin de semana!

viernes, 6 de diciembre de 2019

Proyectos, horarios y en qué ando metida


¡Buenas tardes!

Me siento a teclear una vez más con muchos pensamientos pero sin saber bien qué decir. Últimamente tengo muchas cosas en la cabeza y demasiadas ideas, tantas que me está costando gestionarlas. 
Desde hace unas semanas no estoy siendo muy regular con mi trabajo, por eso me he propuesto que este mes (casualmente el último del año) voy a realizar una especie de challenge. He confeccionado un horario lo más realista posible para organizarme y trabajar mucho porque deseo avanzar en mis proyectos.

Lo cierto es que no está siendo fácil. Ha habido momentos en los que me he visto desbordada porque creo que he intentado abarcar mucho y no me he sabido organizar, así que espero que diciembre sea diferente y tenga tiempo para todo.

Voy a dejarme de misterios y voy a explicar un poco en qué "ando metida" en ámbito laboral-aprendizaje-proyectos.

Hace unos meses comencé a estudiar un grado superior online de Guía y Asistencia Turística. La realidad es que esto no es mi campo para nada, de hecho he trabajado en sanidad. Tomé la decisión de cursar turismo por varias razones: por ampliar mi abanico de conocimientos, aumentar mis posibilidades laborales y porque es un trabajo que no me ata a ningún lugar del mundo. 
Lo complicado de estudiar esto es hacerlo sin el apoyo de acudir a clases diariamente, lo cual hace bastante fácil desviarse y difícil saber si lo estás haciendo bien del todo. 

Pensando en no anclarme a mi país natal y saliendo de éste me di cuenta de que el buen nivel de inglés que había adquirido de adolescente estaba completamente oxidado. Así que en octubre empecé a ir a clases de inglés en la Escuela de Idiomas. Por tanto, tengo dos horas de clase 4 días por semana. 

Por supuesto, no sería escribir una aspiración importante para mí si no tuviera proyectos literarios entre manos. Uno de ellos lo comencé antes de darme cuenta y en enero empezó a tener una estructura que va cogiendo forma. 12 meses después he avanzado pero estoy un poco estancada ahora mismo, porque es un proyecto que depende bastante de la inspiración... y no siempre me siento tan inspirada como para avanzar. 

Sin embargo, una dificultad muy grande con la que me estoy encontrando es también una gran ventaja, y es que he conseguido recuperar la creatividad que tenía antes. Parece algo bueno, pero en mi cabeza está siendo un auténtico caos porque no paran de llegar ideas. Es un bombardeo constante que aprovecho siempre apuntando todas las ideas... ¡el gran problema es que no tienen relación entre sí! Así que tengo un montón de ideas pero están tan desordenadas que no se puede hacer nada con ellas. 

Pero no todo está perdido. Al ver semejante locura cogí mi cuaderno y lo dividí en algunos apartados en los que pude clasificar ideas. Gracias a esto, desarrollé unos pocos personajes, imaginé unos escenarios chulísimos y fui capaz de coger una sola idea de las que estaba teniendo y empecé a escribir sobre ella. Y vaya, ¡estoy desarrollando una historia! 

Estoy contenta, aunque está siendo difícil. Por eso he incluido en mi horario una hora para escribir. Tengo la sensación de que va un poco lento pero creo que es mi propia inseguridad la que me frena. Siempre me ha gustado escribir las cosas tal cual me vienen a la cabeza, pero estoy teniendo que hacer un esfuerzo para meter más contenido. 

Todo esto está muy bien, pero hay algo más que falla: a mi cartera le están saliendo telarañas. Como he dicho antes, he trabajado en sanidad toda mi vida laboral pero quiero alejarme de este sector porque es muy sacrificado y no podría estudiar si volviera a retomarlo por el bien de mis ingresos. Así que también he emprendido la búsqueda de trabajos de redacción online. Y bueno, como imaginareis, no estoy consiguiendo gran cosa, pero no dejo de intentarlo. Sería un gran paso para mí llegar a tener un cierto éxito en este campo además de un alivio económico. 

¡No entres en pánico, Viale! ¡Tienes ahorros!

😅

Volviendo al principio, este horario que me he puesto está siendo útil para organizarme y trabajar duro. Llevo tres días y aunque hoy no he dormido bien y se me está descuadrando todo, tengo intención de hacerlo bien porque quiero echar la vista atrás en fin de año y sentirme satisfecha.

Diciembre de 2019 va a ser crucial y me siento con fuerzas para llevarlo a cabo.


¡¡SÍ!!


FELIZ VIERNES 💜